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Libros UNAM

Transculturaciones en el aire: (en torno a la cuestión de la forma artística en la crítica de la

Transculturaciones en el aire: (en torno a la cuestión de la forma artística en la crítica de la narrativa hispanoamericana)

 

ISBN: 9786073015950

Autor(es): Francoise Perus

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$181

Precio Habitual: MXN$258

ISBN/ISSN 9786073015950
Entidad Académica Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2019-
Tema Crítica Literaria
Número de páginas 412
Tamaño 17 x 11 x 2.5
Terminado o acabado rústico
Idioma español

Detalles

Transculturaciones en el aire conjuga obras señeras de la crítica y la historiografía literarias de la segunda mitad del siglo pasado, los estudios aquí reunidos revisan algunas nociones hoy al uso en los abordajes de la narrativa moderna del subcontinente americano. La cuestión medular de la forma artística y de su historicidad propia, soslayada por la crítica actual, es considerada desde perspectivas históricas a la par de interdisciplinarias, y el examen crítico propuesto parte de los modos en que los autores y las obras considerados procuran, organizan y comparten sus saberes.

Francoise Perus

Es maestra en letras hispánicas por la Universidad Paul Valéry en Montpellier (Francia). Reside en América Latina (Ecuador, Chile, México) desde 1963. Es profesora e investigadora titular en la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1973, y se ha desempeñado como profesora visitante en universidades de América Latina, Canadá y Estados Unidos Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (nivel III) y a la Academia Mexicana de Ciencias. Ha sido merecedora del Premio Casa de las Américas (Cuba) en el género ensayo en 1976 y 1981, y ha colaborado en diferentes volúmenes de la colección Archivos de la UNESCO.

I. SENDEROS QUE SE BIFURCAN Los estudios reunidos aquí, bajo un título que conjuga el de dos obras señeras de la crítica literaria latinoamericana -la de Ángel Rama Transculturación narrativa en América Latina (1982), y la de Antonio Cornejo Polar Escribir en el aire. Ensayo sobre la heterogeneidad socio-cultural en las literaturas andinos (1994) -, tienen por principal objetivo proponer una revisión de algunas nociones hoy generalmente aducidas para abordar las peculiaridades de la narrativa del subcontinente. Al acercar entre sí estos dos títulos y sus respectivos autores no pretendo sugerir que la noción de transculturación que Ángel Rama tomó prestada del antropólogo cubano Fernando Ortiz para trasladarla al ámbito de la literatura -y más concretamente al de las transformaciones de la narrativa latinoamericana en el transcurso de los siglos XIX y XX- estuviera careciendo de piso, o que pudiera llevársela el viento. Por un lado, la introducción del plural desliga, al menos hasta cierto punto, la transculturación de los usos que de ella estuvo haciendo el crítico uruguayo, y deja abierta la consideración de otros empleos de esa misma noción, empezando por el del propio Fernando Ortiz, cuyo Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar también propongo releer con atención. Por otro lado, no está por demás recordar que el título del ensayo de Antonio Cornejo Polar proviene de España, aparta de mí este cáliz y que, en el poema de César Vallejo como en el ensayo de Antonio Cornejo, "escribir en el aire" remite conjuntamente a la palabra sonora y viva, y a las posibilidades de que ésta pudiera pervivir "en el aire", y no transcurrir en vano; que pudiera perdurar en el tiempo, en un tiempo memorable, tan memorable como la palabra firme lanzada al aire por el ágrafo miliciano de la República Española, Pedro Rojas. Estas advertencias, sin embargo, no cancelan por completo la posibilidad de que la fórmula ideada para despertar la curiosidad, o las inquietudes, del lector de las consideraciones que siguen en torno a las formas artísticas propias de la narrativa latinoamericana pudiera aludir también a ciertos tópicos que andan por ahí, sin que se sepa bien a bien a qué se refieren, ni qué es lo que pretenden esclarecer al acudir a una noción proveniente de la antropología cultural. Al hacer mención de aquel "préstamo", estoy trayendo al espacio de estas reflexiones la espinosa cuestión de los vínculos y de los renovados deslindes que caracterizan el ámbito de las disciplinas humanas y sociales, desde que ellas se fueron constituyendo como tales a partir de la desagregación de los temas y los enfoques de lo que, en el ámbito europeo al menos, y hasta el siglo xix aproximadamente, se conocía como las Bellas Letras. No es éste el lugar para reconstituir los muy conflictivos y sinuosos trayectos de esta desagregación, dentro de la cual la literatura, la crítica y la historiografía literarias no son las únicas en haber bregado por su "autonomía", o (tratándose de las segundas) por el reconocimiento de su constitución como disciplina dotada de objetos, conceptos y métodos propios. Tan sólo traigo el recuerdo de estos procesos porque siguen encontrándose en el trasfondo de las actuales recomposiciones de la problemática de conjunto. En una perspectiva de largo plazo, la subsunción de todas las disciplinas humanísticas y sociales en la noción anfibia de cultura - en el llamado antbropological turn, si se quiere, ese mismo que estaría tomando el relevo del linguistic turn del siglo pasado -, o la redefinición de los vínculos entre todas ellas en términos de multi, pluri, inter o transdisciplina, pueden considerarse como otro de los avatares que, periódicamente, suelen poner en crisis los conocimientos más establecidos. Nada garantiza en efecto que aquel imperativo llamado a la disolución de las fronteras disciplinarias en aras de la aprehensión de fenómenos cada vez más complejos sea una garantía de la resolución de las acuciantes dificultades del mundo actual. UN HORIZONTE DE REFLEXIÓN... ¿A DESTIEMPO? Preguntarse por el devenir de los Estudios Latinoamericanos acaso no consista sino en la reiteración de un viejo problema, tan viejo como la creación misma de dichos Estudios, cuya principal virtud radica en el intento de fomentar la integración de saberes provenientes de disciplinas distintas, de cara a la realidad, presente y pasada, y a los destinos del subcontinente americano. De los Estudios Latinoamericanos se puede afirmar entonces que, unida a la pluri o la interdisciplina, la perspectiva histórica de análisis constituye algo así como su sello de origen. En este breve apartado, estoy retomando, con algunas modificaciones, unas reflexiones de orden general relativas a los Estudios Latinoamericanos, aparecidas en su momento bajo el título de "¿Los Estudios Latinoamericanos de nueva cuenta en busca de sí mismos?", en el núm. 2 (2009) de la revista Nostramo -por desgracia efímera como suele suceder desde hace años con muchas revistas independientes en América Latina-, cuya dirección corría a cargo de Horacio Crespo Gaggiotti. En su conjunto, el presente volumen continua las reflexiones de entonces. Estas reflexiones no apuntan a otro balance de los resultados alcanzados en poco más de medio siglo de esfuerzos de integración de saberes y disciplinas distintos. Por cuanto no hay pasado sino para un presente, propongo más bien partir de unas pocas consideraciones acerca del presente nuestro, al que entiendo como la posibilidad de reubicar el lugar y papel de América Latina en el mundo actual. En términos generales, este presente suele definirse hoy por una "globalización" de contornos sumamente vagos, y de la que sólo se puede afirmar a ciencia cierta que consiste en una expansión sin precedentes del sistema capitalista a escala planetaria, en buena medida gracias a una revolución cibernética cuyos antecedentes han de buscarse en los descubrimientos científicos y tecnológicos ligados a la Segunda Guerra Mundial. El desenlace de esta última marca a su vez una recomposición de los polos que se disputaban la hegemonía mundial hacia Estados Unidos, con la consiguiente subordinación de Europa y sus "periferias" al poder de los grandes consorcios financieros norteamericanos, los militares inclusive. La historia de esta recomposición -sumamente conflictiva, y por lo mismo todo menos lineal- es, a muy grandes rasgos, la de los últimos decenios. Su actual descomposición es a su vez el resultado de formas de hegemonía que han acarreado la desvinculación entre el capital productivo y el financiero y especulativo (o mejor dicho, la subordinación del primero al segundo), y la necesidad de recurrir a las armas y a la industria del imaginario de masas para el sostenimiento de esta cada vez más precaria hegemonía mundial. En este contexto, de evolución sumamente incierta, hablar de "Occidente" como de un todo carece de sentido. Desde 1492 al menos, América Latina ha ingresado en la órbita occidental, y desde esta inserción, la disputa entre los diversos polos hegemónicos y los desplazamientos históricos de estos polos han pasado a formar parte de la historia del subcontinente americano, en lo interno como en lo externo. Intentar pensar la historia y los destinos de América Latina al margen de la historia mundial conduce inexorablemente a callejones sin salida, y ello por varias razones. Ante todo, porque América Latina no sólo forma parte de dicha historia, sino también porque su lugar y papel en ésta se ha redefinido más de una vez, tanto desde fuera como desde dentro de ella. En otras palabras, América Latina no existe tan sólo como una de las "periferias" de la "historia mundial", ni está destinada por ello a padecerla, a sacar provecho ocasional de las disensiones entre "grandes", o a buscar venderle al mejor postor sus propias riquezas, naturales o no. En las condiciones que le son propias, y con las muy diversas herencias suyas, lo quiera o no, América Latina es también parte activa de esta misma historia. Por lo mismo, le corresponde a ella pensar este lugar y este papel desde ella misma, y no tan sólo en función de lo que otros deciden por ella en otra parte. América Latina ha de ser para sí su propio "centro", y dejar de concebirse a sí misma como simple "periferia", colonial o no. Pero este centrarse en sí misma de ninguna manera implica desconocer el "resto" del mundo, ni mucho menos convertir esta centralidad en la elaboración fantasmática de una supuesta esencia (llámese "originalidad" o "excepcionalidad"), destinada a hacer de la América Latina el lugar de resguardo de lo maravilloso y del despliegue de una imaginación tan mágica como mítica, capaz de ofrecer alternativas a lo que han dado en llamar la "razón occidental".

Transculturaciones en el aire: (en torno a la cuestión de la forma artística en la crítica de la narrativa hispanoamericana)

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