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Libros UNAM

Sentido y alcance de la rendición de cuentas

Sentido y alcance de la rendición de cuentas

 

ISBN: 9788491692416

Autor(es): Uvalle Berrones, Ricardo (coordinador) / García Guzmán, Maximiliano (coordinador)

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales / Tiran Lo Blanch Mexico / S. de R.L. de C.V.

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$400
ISBN/ISSN 9788491692416
Entidad Académica Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2017-
Tema Política
Coedición Tiran Lo Blanch Mexico, S. de R.L. de C.V.
Número de páginas 464
Tamaño 21.5 x 15 x 2.4
Terminado o acabado rústico
Idioma Español
Contenido CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 15
Ricardo Uvalle Berrones
Maximiliano García Guzmán
FISCALIZACIÓN Y RENDICIÓN DE CUENTAS
Carlos Reta Martínez
1. Introducción 41
2. Antecedentes y casos destacables 42
3. El significado actual de fiscalización y Rendición de Cuentas 47
4. Revitalización de la importancia de la Rendición de Cuentas 49
5. Auditoría y Rendición de Cuentas: tendencias mundiales 52
5.1. Formas de organización y funcionamiento de las entidades de fiscalización 55
6. Fiscalización en México 56
6.1. Órganos de fiscalización y combate a la corrupción 59
6.2. La Reforma Constitucional Anticorrupción 62
7. Conclusiones 64
8. Fuentes de información 65
RENDICIÓN DE CUENTAS TRANSVERSAL: INNOVACIÓN EN LAS DINÁMICAS DE LA ACCIÓN PÚBLICA
Alicia Monserrath Islas Gurrola
1. Introducción 67
2. Rendición de Cuentas y Estado de derecho: elementos nodales en las democracias contemporáneas 68
3. Atributos de la Rendición de Cuentas 74
4. Concepciones y relaciones en la Rendición de Cuentas 75
5. La Rendición de Cuentas transversal 79
5.1. Aproximaciones a la conceptualización 79
5.2. Evolución en su estudio 81
5.3. Características 83
5.4. Tendencias a ejercicios de Rendición de Cuentas transversal en México 85
6. Conclusión 86
7. Fuentes de información 87
A PROPÓSITO DE LA EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO DE LA FISCALIZACIÓN
Víctor Samuel Peña
1. Introducción 91
2. La Fiscalización en México: una aproximación desde el valor público 94
3. Fiscalización y la evaluación del desempeño: apuntes del diseño normativo 99
4. Evaluación del desempeño: apuntes para la reflexión 103
5. A manera de conclusión 112
6. Fuentes de información 113
DE LOS ESTÁNDARES POLÍTICOS A LOS ESTÁNDARES DE RENDIMIENTO: LA RENDICIÓN DE CUENTAS EN LA NUEVA GESTIÓN PÚBLICA (NGP)
Freddy Mariñez Navarro
1. Explicación introductoria: la Rendición de Cuentas como mecanismo democrático y compromiso cívico 119
1.1. La Rendición de Cuentas como compromiso cívico 123
2. Los estándares de Rendición de Cuentas en la Administración Pública 126
2.1. El paradigma burocrático y el estándar político de la Rendición de Cuentas 129
2.1.1 Lo político del estándar de la Rendición de Cuentas en el paradigma burocrático (Administración Pública Clásica) 133
2.2. El modelo post-burocrático o Nueva Gestión Pública (NGP) y su estándar de Rendición de Cuentas basado en el rendimiento. 136
2.2.1. El por qué de los estándares de Rendición de Cuentas en el paradigma post-burocrático (NGP) 140
3. A manera de conclusión 146
4. Fuentes de información 150
LA RENDICIÓN DE CUENTAS: DE LAS CREENCIAS A LA PRÁCTICA
Arturo Hernández Magallón
1. Introducción 155
2. La Rendición de Cuentas como sistema de creencias 157
3. Rendición de Cuentas y nueva gerencia pública 162
4. Rendición de Cuentas de desempeño 168
5. Reflexiones finales 174
6. Fuentes de información 176
SIETE FACTORES DE ÉXITO PARA EL SISTEMA NACIONAL DE COMBATE A LA CORRUPCIÓN
Alejandro Romero Gudiño
1. Introducción 179
2. La reforma constitucional en materia de anticorrupción 185
3. Factores para el éxito del Sistema Nacional de Combate a la Corrupción 191
3.1. Definición de la Corrupción 191
3.2. Integridad y Control Interno 195
3.3 Participación Ciudadana 200
3.4. Integración y funcionamiento del Comité Coordinador del Sistema 203
3.5. Sistemas locales de fiscalización y control de la corrupción 206
3.6. Fortalecer el control parlamentario 208
3.7. Reforma a la Cultura 213
4. Conclusiones 215
5. Acrónimos 216
6. Fuentes de información 217
EL CONTROL DEL PODER EN MÉXICO: UNA PERSPECTIVA DESDE LA RENDICIÓN DE CUENTAS
Ricardo Uvalle Berrones
1. Introducción 221
2. Contexto 223
3. Alcance de la Rendición de Cuentas 227
4. México: hacia la Rendición de Cuentas 233
5. Diseño democrático para el control del poder 236
6. Gobernabilidad, gobernanza y control del poder 241
7. Valor constitucional y jurídico del órgano de Rendición de Cuentas 245
8. Conclusión 249
9. Fuentes de información 252
GOBIERNO ABIERTO Y RENDICIÓN DE CUENTAS: IMPLICACIONES PARA EL ESTADO MEXICANO
Rafael Enrique Valenzuela Mendoza
1. Introducción 255
2. El Gobierno Abierto en el sector público 256
3. La naturaleza de la Rendición de Cuentas y el Gobierno Abierto 258
4. Algunos antecedentes del Gobierno Abierto 261
4.1. La transparencia en la era de la gobernanza democrática 261
4.2. La cibernética y el gobierno electrónico (egoverment) 262
4.3. Diversos movimientos de sociedad civil 263
4.4. La modernización de la gestión pública 265
4.5. La sociedad abierta al diálogo e innovación democrática 266
5. Condiciones para cosechar un Gobierno Abierto 267
6. La transparencia en el Gobierno Abierto 269
7. La coexistencia de diversos tipos de transparencia 271
8. Transparencia colaborativa 273
9. Desafíos de la transparencia 275
10. Acceso a la información pública en la era digital 275
11. Límites de la transparencia del Estado 277
12. La participación ciudadana y el Gobierno Abierto 280
13. Conclusión 281
14. Fuentes de información 283
EL CONTROL DEL PODER EN LA ESFERA SUBNACIONAL EN MÉXICO: DESEMPEÑO INSTITUCIONAL DE LA ENTIDAD FISCALIZADORA DE LOS ESTADOS DE JALISCO, PUEBLA Y QUERÉTARO
Rina Marissa Aguilera Hintelholher
1. Introducción 287
2. Contexto 289
3. Fiscalización en gobiernos subnacionales: Jalisco, Puebla y Querétaro 295
3.1. Fundamento 295
3.2. La entidad fiscalizadora con el manejo de la deuda en Jalisco 296
3.2.1. Órgano de Fiscalización en el Estado de Jalisco 296
3.2.2. ¿Qué es el POA de la ASEJ? 298
3.2.3. Instrumentos de control 298
3.2.4. Control del endeudamiento 299
4. La unidad de fiscalización, control y evaluación del Estado de Puebla 303
4.1. Órgano de Fiscalización en el Estado de Puebla 303
4.2. Instrumentos de control 304
4.2.1. Control del endeudamiento 305
5. Órganos de fiscalización en Querétaro 307
5.1. Estructura orgánica de la entidad fiscalizadora relacionada con el manejo de la deuda 308
5.2. Instrumentos de control que utiliza Querétaro: 309
5.3. ¿Cómo controla el endeudamiento Querétaro? 310
6. Actores involucrados 311
7. El gasto federalizado 311
8. Conclusiones 331
9. Fuentes de información 332
DEMOCRACIA, ESTADO DE DERECHO Y RENDICIÓN DE CUENTAS. REFLEXIONES SOBRE EL SISTEMA NACIONAL ANTICORRUPCIÓN EN MÉXICO
Maximiliano García Guzmán
1. Introducción 337
2. Sentido del Estado de derecho 340
3. Fundamentos de la Rendición de Cuentas 345
4. La relación bidireccional entre Estado de derecho y Rendición de Cuentas 349
5. El Sistema Nacional Anticorrupción en México y la posición institucional de la Auditoría Superior de la Federación 351
5.1. Características generales 352
5.2. Puntos a considerar para la implementación del SNA 357
5.3. La Auditoría Superior de la Federación 359
5.4. Mejores prácticas en el plano internacional 362
6. Conclusiones 365
7. Fuentes de información 367
RENDICIÓN DE CUENTAS. UN PROCESO PENDIENTE DE LA ADMINISTRACIÓN MUNICIPAL EN MÉXICO
Juan Montes De Oca Malváez
1. Introducción 371
2. Fragilidad del principio de autonomía para la Rendición de Cuentas 372
3. Delegación de autoridad como factor de responsabilidad en la Rendición de Cuentas 378
4. Transparencia en la Rendición de Cuentas 382
5. Rendición de Cuentas y fiscalización 388
6. Conclusiones 393
7. Fuentes de información 394
LA FISCALIZACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO. UNA REFLEXIÓN SOBRE LA INDEPENDENCIA POLÍTICA DE LAS ENTIDADES DE FISCALIZACIÓN SUPERIOR LOCALES
Anahí Gutiérrez Luna
1. Introducción 397
2. La Rendición de Cuentas y la fiscalización superior como uno de sus principales instrumentos de control político 398
2.1. Tipos de Rendición de Cuentas 400
3. Evolución del diseño institucional de la fiscalización superior local en México 404
4. La independencia política como factor necesario para contar con entidades de fiscalización superior eficientes 408
4.1. Mandatos claros 409
4.2. Recursos suficientes 409
4.3. La independencia de las Entidades de Fiscalización Superior 410
4.3.1. Autonomía técnica, financiera y de gestión 411
4.3.2. Autoridad para tener acceso a la información 415
4.3.3. Independencia del titular de la EFS 416
5. Conclusiones 421
6. Fuentes de información 423
Anexo 1. Autonomía de las EFS locales, 2016 426
Anexo 2. Número Efectivo de Partidos y requisito de votación para designar al Auditor Superior en el congreso local, 2016 427
LA VIGILANCIA DEL GASTO PÚBLICO E INGRESOS TRIBUTARIOS EN AMÉRICA LATINA: UNA PROPUESTA ANALÍTICA
Nancy García-Vázquez
1. Introducción 429
2. Revisión de la literatura 432
3. Base de datos e indicadores 438
4. Análisis de estadística descriptiva y de componentes principales 441
5. Vigilancia de las finanzas gubernamentales y gasto público 444
6. Vigilancia de las finanzas gubernamentales e ingresos tributarios 450
7. Conclusiones y discusión 456
8. Fuentes de información 459
Bases de datos 461

Detalles

La relevancia de la rendición de cuentas en los procesos democráticos se reconoce en las sociedades que confieren a los asuntos de la comunidad importancia creciente para controlar el poder. La acción del Estado contemporáneo se ciñe a la constitucionalidad y legalidad para garantizar certidumbre a los espacios privado, público y social, los cuales tienen interés en que las autoridades constituidas ejerzan el poder con apego a la institucionalidad democrática. En este caso, la rendición de cuentas es una tendencia mundial y en México se ha convertido en un imperativo del quehacer democrático, lo cual implica una nueva relación entre el Estado y los ciudadanos. La naturaleza democrática del poder tiene como uno de los sustentos más conspicuos a la rendición de cuentas, con el propósito de generar confianza en la sociedad, los ciudadanos, los mercados y la economía pública, en el sentido de que las autoridades electas y los servidores públicos, están obligados a informar y justificar ante terceros, el modo en que cumplen los objetivos y metas de las políticas públicas. Esto significa que tienen la obligación de responder ante los ciudadanos tanto por la eficiencia de sus acciones, como por los errores en que incurren. En este sentido, el libro contribuye a examinar los fundamentos y alcance de la rendición de cuentas con planteamientos teóricos y empíricos, a fin de situar con mayor objetividad el desempeño de la autoridad en la vida pública.

Uvalle Berrones, Ricardo (coordinador)

Es Doctor en Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Profesor Titular "C" de Tiempo Completo Definitivo, adscrito al Centro de Estudios en Administración Pública de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México y coordinador del mismo Centro. Profesor de la Maestría y Doctorado en Administración Pública del INAP.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología del Gobierno Federal. Premio Universidad Nacional en Docencia en Ciencias Sociales 2013 que otorga la Universidad Nacional Autónoma de México. Miembro del Jurado del Premio del Instituto Nacional de Administración Pública desde 2004 a la fecha. Presidente del Comité Académico del Doctorado en Administración Pública del INAP desde 2009 a la fecha. Es autor de un importante número de Libros, entre los que destacan: "Las diferencias entre la administración pública y la administración privada", FCPyS UNAM (1982); "El gobierno en acción: La formación del régimen presidencial de la Administración Pública", FCE (1984); "La teoría de razón del Estado y la Administración Pública", Editorial Plaza y Valdés (1992); "Los nuevos derroteros de la vida estatal", INAP e IAPEM (1994); "Las transformaciones del Estado y la Administración Pública en la sociedad contemporánea", FCPyS, UAEM e IAPEM (1997).

García Guzmán, Maximiliano (coordinador)

Tiene dos licenciaturas, una en Ciencias políticas y administración pública, y la otra en Derecho; es maestro en Gobierno y asuntos públicos y doctor en Ciencias políticas y sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En la obtención de sus grados, ha sido distinguido con mención honorífica y cuenta, además, con la Medalla Alfonso Caso por ser el alumno más destacado de la maestría.
Con una trayectoria de 10 años en la Institución, inició sus actividades docentes como ayudante de profesor, y actualmente se desempeña como profesor asociado "B" de tiempo completo, adscrito a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS); es miembro del Sistema Nacional de Investigadores con el nivel I y participa con el nivel "C" en el Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo. Ha impartido de manera ininterrumpida 40 asignaturas en sus áreas de conocimiento: Políticas públicas, Introducción al estudio del derecho, Gerencia pública y Problemas socioeconómicos de México. Asimismo, es ponente recurrente en cursos de actualización docente, diplomados nacionales e internacionales y en actividades de difusión como: conferencias, congresos, presentaciones de libros y foros.

La importancia de controlar el poder responde al imperativo de preservar a la democracia como forma de gobierno, así como al sistema de convivencia que de ella se deriva, para asegurar el goce de las libertades civiles y políticas en términos fructíferos y beneficios colectivos. En efecto, un poder sin controles y sin vigilancia es un riesgo para las libertades civiles y políticas dado que las inhibiría, con lo cual las personas jurídicas se desenvolverían en un ambiente de inseguridad que es contrario al respeto de las normas jurídicas y democráticas. Por tanto, el ejercicio del poder debe entenderse en un marco de atribuciones y restricciones que tienen como objetivo evitar que el poder mismo ingrese a zonas de abuso y daño a terceros, lo cual implicaría su desgaste y en consecuencia, su declive. El balance racional del poder es una de las características más relevantes a considerar en una lógica de control y vigilancia, dado que son dos caminos para que las instituciones de la sociedad y las instituciones del Estado tengan vías de acercamiento y cooperación en favor del orden político que testimonia la convivencia entre los ciudadanos y las instituciones que se crean desde el Estado. La cooperación es un factor central en la visión del poder democrático. Éste se caracteriza por responder a la vigencia de la libertad y la igualdad, que son conquistas de la sociedad moderna ante las tentativas monárquicas que bloqueaban el desarrollo de la sociedad. Libertad e igualdad son atributos de la democracia que se salvaguardan para evitar que el poder no sea dañino. En este sentido, libertad e igualdad apuntan por la vigencia de una sociedad con perfil democrático, la cual tiene como forma de organización política al Estado de Derecho. Lo anterior permite destacar que el poder no es un dato, sino suma de relaciones sociales, económicas y políticas que se articulan con base en la intervención de las instituciones públicas y en ese sentido, crea las condiciones que favorecen la vigencia de condiciones que permiten el desarrollo de la vida individual y la vida colectiva. La vigencia óptima del poder consiste en que es un medio para crear, recrear y reproducir las condiciones más favorables que posibilitan que la economía de mercado, los intercambios de bienes y servicios, así como la distribución de los costos y beneficios que se lleva a cabo con la elaboración y aplicación de las políticas públicas. Éstas, como estrategias de gobierno, tienen incidencia directa en la vida productiva, es decir, impactan lo individual, lo colectivo, lo empresarial, lo social, lo político, lo económico y lo cultural. Su radio de acción es la vida de la sociedad civil y en esa medida se han convertido en herramientas que llegan a todos los puntos de la vida asociada, destacando que los beneficios se consiguen sin desconocer los costos públicos que se materializan en comunidades, estados, municipios y regiones. En este caso, el poder produce acciones constructivas que tienen como finalidad fortalecer el desarrollo de la sociedad, procurando que la conservación del Estado tenga bases sólidas, efectivas y duraderas. La tarea del poder público no se agota únicamente en su ejercicio, sino también en las implicaciones que se derivan con el cumplimiento en lo que respecta a objetivos y metas, que se relacionan con diversos rendimientos de la vida colectiva. El poder, en la versión de las políticas públicas, alude a formas de realización que conjugan estrategias de acción que se encaminan a lograr el cumplimiento de las metas colectivas. En consecuencia, las manifestaciones del poder dan cuenta de su importancia para la sociedad, el mercado, los ciudadanos y la población civil. Es herramienta que permite alcanzar objetivos socialmente convenidos y es ruta que favorece que la sociedad viva en cooperación, procesando desde luego, los problemas y demandas que se han de atender en una visión de soluciones públicas. La relevancia del poder en el desarrollo de la sociedad no admite duda, para que ésta alcance su máxima productividad y calidad de vida. Éste se encarga de la planeación, la programación e implementación de las políticas públicas, lo cual es testimonio de que su acción resulta determinante para el logro de los objetivos colectivos. Su grado de intervención en la sociedad, la economía e intercambios es amplio en lo que concierne a la regulación, el fomento, la promoción y el estímulo que se aplican a los agentes productivos y sociales. Por ello, el éxito, fracaso o estancamiento de un país depende de la calidad que el gobierno consigue con su desempeño y se inscribe en la ventaja de llevar a cabo la transformación de las condiciones de la vida asociada. El ejercicio del poder se orienta a lograr el desenvolvimiento de las fuerzas productivas de la sociedad, así como a conseguir que el desarrollo óptimo de sus actividades sea factible con la utilización estratégica de las políticas públicas. La actividad del poder institucional es diversa en la complejidad de la sociedad. Los diversos campos productivos de ésta dan cuenta de que el desempeño institucional juega un papel determinante en la regulación y promoción de las actividades sociales. Por tanto, el desempeño del poder con apego a las normas escritas, es decir, formales, es el punto de partida que permite situar su acción de manera sistematizada. En esta visión, el poder se caracteriza por su sentido constructivo y por el modo de articular las diversas partes que hacen que el desarrollo de la sociedad sea mejor. La lógica constructiva del poder se forma cuando sus objetivos y fines tienen como referente el logro de las metas colectivas. Estas aluden a la necesidad de atender y solucionar problemas que frenan el logro de oportunidades que se encaminan hacia la prosperidad individual y colectiva. La lógica constructiva del poder se identifica por el modo de hacer que las políticas públicas consigan el resultado esperado. Ello implica ubicarlo en la visión de lo teleológico, la cual da paso a acciones que se impulsan con intencionalidad y orientación a lograr que se cumplan los objetivos definidos. El poder implica reflexión, decisiones y acciones para dar cuenta del modo en que se interviene en la vida comunitaria. Su intervención reacomoda grupos, relaciones, organismos y estrategias de modo tal, que hay que ajustar la estabilidad de fuerzas, gobernar los intereses concurrentes y divergentes, así como asegurar que la dirección pública tenga elementos de gestión, coordinación e implementación eficaces. El poder constituido es una forma de lograr los arreglos que la sociedad necesita para alcanzar su mejor desempeño. Por tanto, los arreglos institucionales son una manera de lograr que los caminos del poder tengan no sólo ámbitos y responsabilidades, sino capacidades organizadas para lograr que los objetivos de las políticas públicas se conviertan en acciones específicas y eficientes. El alcance del poder se relaciona con los medios que aplica, la dimensión del territorio, la disponibilidad de los recursos que están en su hábitat y con la capacidad de lograr que la coordinación de los actores permita establecer formas de intervención efectivas y orientadas hacia el cumplimiento de las metas sociales y políticas. La cobertura del poder también se vincula con las capacidades de gestión que aplica y desarrolla con el concurso de las políticas públicas, la administración de los servicios públicos y las rutinas burocráticas. Todo ello en la visión de capacidades organizadas que se orientan por el lado de mejorar las condiciones de vida en la sociedad y asegurar que la dirección del Estado en la vida pública sea canalizada por la vía de la eficacia. Sin duda, la eficacia del poder se evalúa en razón de los resultados eficaces que consigue alcanzar. Para ello se despliegan acciones que se encaminan a lograr la mejor gobernación de la sociedad, teniendo como referente también la importancia de Fa gobernanza. Con la gobernación se alude a la capacidad que tiene el poder para cumplir tareas administrativas, políticas, jurídicas, jurisdiccionales e internacionales, en las cuales se refleja lo que realiza, cómo lo realiza y qué medios aplica para dar cumplimiento a esas responsabilidades. En este caso, la gobernación resalta más la capacidad del Estado como un sistema de instituciones que tienen a su cargo la dirección, administración e implementación de normas, reglas, políticas, programas, decisiones y acciones que tienen como finalidad que los conflictos se regulen, las contradicciones se encaucen y que las soluciones a los problemas colectivos sea eficiente. La gobernanza por su parte, alude a un patrón de gobierno en el cual los actores de la sociedad tienen oportunidad de participar en la gestión de los problemas colectivos, mediante políticas públicas que incluyen capacidades y recursos no gubernamentales para que sean aprovechados de manera exitosa. La gobernanza se refiere a formas de intervención que organismos de la sociedad llevan a cabo sobre la base de la autonomía, la autorganización y la autogestión, dado que son los atributos de una nueva forma de organizar y ejercer el poder, distante de los centros infranqueables que daban vida al Estado comando, es decir, al Estado que tendía a la centralidad y verticalidad de las decisiones y de la distribución de los recursos públicos. Esta modalidad del perfil y operación del gobierno, da cuenta de cómo las condiciones de la vida productiva se han modificado y cómo hay otros actores de la sociedad con interés por colaborar de manera activa en los procesos de las políticas públicas. Tanto la gobernación como la gobernanza son binomio que precisa cómo el poder público efectúa acciones en una visión constructiva y necesaria para que los derroteros de la sociedad se transiten sobre la base de la coordinación imperativa .y las políticas consensuadas. La vida productiva del poder se relaciona no sólo con su carácter longevo, sino también eficaz. Lo longevo del poder alude a su supervivencia y reproducción en la línea del tiempo, así como la capacidad que tienen para asegurar el cumplimiento de las metas colectivas. Se vincula en este sentido, con la estabilidad, la regularidad y la eficacia de los resultados, los cuales se han de acreditar de manera continua y visible, a fin de convencer a la sociedad de que su capacidad instalada tiene un funcionamiento satisfactorio. Ello implica que la vida del poder depende de sus capacidades, logros y sobre todo, de los medios que utiliza para lograr concretar con acciones productivas, las políticas públicas definidas y aplicadas en razón de los fines sociales que preserva y salvaguarda. La eficacia del poder es un asunto de primer orden en la vida actual y destaca porque su capacidad de gestión alude al conjunto de la sociedad, los procesos políticos y la calidad de los resultados conseguidos. En este caso, el poder tiene naturaleza dinámica, realizadora, constructiva y necesaria que permite situarlo como la columna vertebral que posibilita tanto la elaboración como el cumplimiento de las políticas públicas. La eficacia del poder se constata con el modo de gobernar y hacer que la sociedad viva en la relación tensa de los conflictos y la cooperación. Lo fundamental es destacar que la cooperación sea productiva, eficaz y estratégica para dar paso a las acciones que han de desembocar en la administración y gobernación de la sociedad. La cooperación es una senda que permite armonizar intereses, articular demandas en competencia, atendiendo a la lógica del cambio y. la permanencia. Ello implica que se forman relaciones de tensión entre una y otra, lo cual implica que la regulación de las condiciones de vida permite estabilizar la suma de objetivos colectivos, considerando que se han de cumplir de acuerdo a un balance de posiciones que permiten el desenvolvimiento de los procesos del poder. Es fundamental en un horizonte de desarrollo, que la cooperación no se ausente en los arreglos institucionales, la toma de las decisiones y la adopción de las políticas públicas. Cuando las políticas públicas hacen fluir la cooperación y los recursos hacia el cumplimiento de las metas colectivas, significa que el poder institucional cumple con el objetivo de armonizar los ámbitos privado, público y social. En este esquema de cooperación, es fundamental articular los modos de desempeño que configuran el quehacer de los procesos de gestión institucional, atendiendo a la premisa de que la cooperación es una fórmula que permite el arreglo de los intereses, así como la organización de las capacidades que permiten que los sistemas de gestión pública sean garantía de labor institucional y de los resultados que se consiguen. La mejor calificación del poder público está dada por sus formas de desempeño que incluyen la correspondencia entre lo prometido y lo cumplido, el abordaje y la respuesta a los problemas, tomando en cuenta la diversidad de problemas, alternativas, decisiones y soluciones que es importante considerar para responder con eficacia a la diferenciación de las estructuras de la sociedad. En consecuencia, el desempeño es la carta de presentación del poder ante las esferas de la sociedad y es lo que permite que su legitimidad se ahonde para dar paso al prestigio que deriva del modo en que logra que la sociedad, la economía, la vida política y los procesos en conjunto de la vida colectiva sean objeto de reconocimiento cuando se consigue conjugar exitosamente objetivos, metas, proyectos, recursos y políticas públicas. De este modo el poder público tiene formas de expresión que se manifiestan de manera diversa en los espacios de la sociedad y las mismas acreditan que su desempeño exitoso sea clave para la mejor gobernación de la sociedad. La tarea del poder público es de importancia creciente, dado que se ha erigido como la suma de atribuciones, poderes, decisiones y acciones que permiten racionalizar el desempeño de los sistemas económicos, políticos y sociales. La misión del poder es aspecto a destacar de manera sobresaliente, considerando que está diseñado para organizar y aprovechar las capacidades de la sociedad, tomando en cuenta que ésta se integra por formas de cooperación que demandan mejor articulación con las políticas públicas. La misión del poder público es consustancial a su naturaleza, la cual se relaciona con los asuntos, temas, problemas y soluciones que dan vida a sus respuestas, a través de un sistema de instituciones que se encargan de ejercer su autoridad y atribuciones con sentido público. El poder está orientado no sólo hacia la toma de las decisiones, sino también a los procesos que se vinculan con la implementación de las políticas públicas, que es el proceso que da vida al cumplimiento de sus objetivos y matas, en tiempos determinados. En las diversas facetas que el poder tiene, descansa su misión central en la sociedad: crear las condiciones para su mejor reproducción a través de sistemas de gestión institucional que se canalizan hacia la racionalidad de los ámbitos privado y público, en una lógica de costos y beneficios a distribuir entre los diversos segmentos que dan vida a las relaciones productivas. El poder público, cuando define metas y consigue resultados satisfactorios, se acredita como un sistema de efectividad institucional del cual depende que las tareas de administración y gobernanza se cumplan con apego a la interacción con los grupos, los tipos de problemas a solucionar y las perspectivas que se canalizan en el corto, mediano y largo plazo. De ahí la importancia creciente de que el poder público sea comprendido en una visión de creatividad e innovación, dado que son procesos que en la actualidad y en espacio-tiempo del siglo XXI, se han constituido en palancas de realización y cambios. La dinámica de la sociedad contemporánea es la que impulsa la velocidad de los tiempos y ritmos del quehacer público por cuanto a los programas y recursos que utiliza para formular las respuestas que se necesitan en la vida colectiva. Por ello el poder tiene que ser lúcido para llevar a cabo las tareas que debe cumplir. El desempeño del poder es la senda que lo califica en favor de una mayor legitimidad que es importante no sólo conseguir, sino multiplicar con el desarrollo de proyectos e ideas que impactan en los diversos rubros de la vida colectiva. El desempeño del poder alude a las capacidades que acredita para llevar a cabo el cumplimiento de las tareas colectivas. Las capacidades se relacionan con el modo de gobernar, es decir, con el cómo hacer las cosas, cómo cumplirlas y cómo lograr que los compromisos institucionales se cumplan en la visión de apoyos, acuerdos, procesos y recursos que se aplican para diversas estrategias de gobierno. Las capacidades del poder se producen, es decir, se elaboran en razón de la agenda de compromisos que tienen como objetivo el cumplimiento de las políticas públicas y la visión de los procesos institucionales que dan vida a los sistemas de gestión pública. Éstos son el medio que posibilita que las capacidades institucionales transiten de su formalidad escrita hacia la generación de acciones que se llevan a cabo de una manera sistematizada, considerando ámbitos de competencia, responsabilidades, estrategias, programas, tiempos y acciones. Por ello es indiscutible la importancia de que la gestión pública sea ubicada en el mundo de las capacidades de gobierno, para destacar que a través de tareas de planeación, programación, presupuestación, implementación y evaluación es factible conjugar ideas, proyectos y acciones de manera articulada. La gestión pública no es un ensayo carente de sistematización; por el contrario, responde a valores teleológicos que justifican su aplicación para conseguir resultados específicos que permiten activar y reactivar a la sociedad entendida como un mundo de intercambios que se orientan hacia la producción, la distribución y el consumo de los bienes y servicios. La finalidad del poder público consiste en conseguir que la vida productiva de la sociedad tenga los elementos fundamentales para su crecimiento, expansión y consolidación. Por ello, las estrategias de gobierno, entendidas como políticas públicas, se orientan a lograr que las fuerzas productivas sean la base que asegure que los intercambios en la sociedad tengan bases sólidas, así como los elementos necesarios para que la producción y la riqueza sean elementos constantes. Los rendimientos del poder público dan oportunidad de que la sociedad se desarrolle en la lógica de la economía de mercado, lo cual implica que el poder público debe estimular los procesos de coordinación que favorecen a los factores de la producción, desarrollarse con mejor armonía y ventaja, en un mundo regido por la competencia y la necesidad de la eficiencia continua. La economía de mercado se caracteriza por la vigencia de los derechos de propiedad, la reducción de los costos de transacción, la competencia abierta, la innovación tecnológica, la necesidad de reducir la asimetría de la información y el impulso de políticas públicas que la incentiven a lograr su mejor desarrollo. Desde esta perspectiva, el poder público no sólo interviene en la economía, sino que está en la misma para desplegar actividades de coordinación y cooperación que posibiliten que los agentes productivos tengan las condiciones más idóneas para desarrollarse. Desde esta visión, la acción del poder público combina diversas formas de desempeño que implican la utilización de recursos públicos que deben controlarse, vigilarse y evaluarse con sentido público. Estos elementos dan cuenta de procesos institucionales que se encargan de esas funciones, dado que destacan que el poder no se desarrolla por sí mismo, sino con base en reglas del juego autorizadas y -sancionadas por el orden jurídico y político en este caso, de la democracia. Otrora el poder planificaba, organizaba y llevaba a cabo las tareas públicas, sin destacar su forma de desempeño en la visión del control institucional, es decir, del control que permite dar seguimiento a lo que realiza. En la actualidad, el poder se desenvuelve atendiendo a la premisa del control institucional, mismo que alude a que existen normas, procedimientos, instancias y ámbitos que se encargan de vigilar su desempeño. En este caso, el desempeño del poder se asocia con la visión de los controles institucionales que se encuentran localizados en el régimen político, con la aplicación de incentivos, penas y sanciones cuando se incurre en la violación de las normas que justifican y legalizan sus formas de intervención en la sociedad. Para la sociedad contemporánea, el desempeño del poder es aspecto fundamental a regular para evitar que se convierta en un mal público. Ello implica que las políticas públicas que se deriven del ejercicio de la autoridad, al interactuar con grupos de la sociedad y la adopción de estrategias de gobierno, tienen que ingresar a la lógica del control, la vigilancia y la evaluación para informar a los ciudadanos el modo en que el poder actúa y justifica su desempeño en las diversas áreas, regiones y sectores de la vida productiva. Una ventaja de las democracias es que diseñan los medios para que el poder vigile al poder. Una característica de la sociedad democrática es que se rige por normas cuyo diseño responde al control del poder. Esto significa que ha creado los sistemas que hacen posible estar protegida ante los abusos o fallas del poder mismo y en esa misma línea, está dotada de las herramientas para regular su organización y funcionamiento. En la sociedad democrática, el Estado democrático de derecho responde a imperativos de conservación y desarrollo, pues reconoce la vigencia de la libertad, la igualdad y la rendición de cuentas, pilares del diseño institucional que lo caracteriza. En esa medida, el Estado democrático de derecho no es un arquetipo superpuesto a la sociedad, sino la institución que asegura su unidad, dirección, gobernabilidad, eficacia y desarrollo, en una línea de gobierno que permite regular los conflictos y las formas de cooperación. En este sentido, el desempeño del poder es objeto de vigilancia, lo cual da vigencia a un sistema de pesos y contrapesos que se diseñan para evitar el descarrilamiento del poder, así como su posible parálisis cuando sus partes no funcionan en razón del conjunto institucional que es. Los pesos y contrapesos caracterizan el diseño de las democracias para evitar la acumulación de poderes, atribuciones y recursos en una sola instancia de dirección y acción colectiva, lo cual abre la oportunidad de que los poderes de la sociedad y el Estado interactúen de manera coordinada, a fin de cuidar que la dirección de la sociedad no tenga desajustes que lesionen la vigencia de las libertades civiles y políticas, así como asegurar la funcionalidad de las instituciones que conforman su razón de ser. Para la democracia contemporánea, los pesos y contrapesos se vinculan con la organización y el ejercicio del poder. Ceñir éste a normas de cumplimiento, ámbitos de operación, competencias responsables y órganos de decisiones y ejecución, es uno de los imperativos más conspicuos que caracterizan la visión del poder inteligente. En efecto, el poder inteligente no se sustrae a los límites institucionales que lo protegen para que no se desgaste. Es creado por normas, a ellas se ciñe y a las mismas da vigencia con los medios de gobierno y administración que estructuran de manera racional su acción en la sociedad. El poder inteligente es la suma de atribuciones y limitaciones que, al conjugarse, dan sentido a su eficacia institucional, en el entendido de que los titulares del mismo no realizan lo que desean, sino lo que exige la vigencia del interés público. El poder inteligente no es un aforismo, sino condición de vida para que la sociedad pueda cumplir sus proyectos, normas y políticas públicas que la caracterizan como una sociedad de intercambios, innovación y el desarrollo de sus fuerzas productivas. De ahí la importancia de que el control del poder sea entendido en la visión imperativa de la democracia, por cuanto forma de gobierno y como la posibilidad de que cumpla los fines políticos, económicos y sociales que debe acreditar con la capacidad de gobierno. Más aún, en la institucionalidad del Estado democrático de derecho, la inteligencia del poder es su forma de justificar tanto la legalidad como la legitimidad, dado que este modo de obrar retorna ambos imperativos para hacer posible la mejor gobernación de la sociedad. Si la legalidad y legitimidad son atributos del poder inteligente, también lo son los pesos y contrapesos que lo articulan como un sistema de institucionalidad que se desenvuelve en la visión de órdenes de gobierno, coordinación de poderes, vigilancia y control del poder, y evaluación de su desempeño. En la institucionalidad del Estado democrático de derecho, los pesos y contrapesos son la carta de representación del poder público en la sociedad y es el camino para que éste tenga validez legal y legítima, a fin de dotar a la democracia de la savia que nutra su eficacia funcional. Los pesos y contrapesos son parte del poder democrático y éste se fundamenta en que han de coexistir de manera eficaz los procesos de centralidad, descentralización, coordinación y control a la manera de un conjunto de instituciones y procedimientos que dan sentido a su operación y reconocimiento por parte de la sociedad y los ciudadanos.

Sentido y alcance de la rendición de cuentas

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