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Libros UNAM

Remesas, migración y comunidades indígenas de México

Remesas, migración y comunidades indígenas de México

 

ISBN: 9786070272837

Autor(es): Roldán Dávila, Genoveva / Sánchez García, Carolina (coordinadores)

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Instituto de Investigaciones Económicas / Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$341
ISBN/ISSN 9786070272837
Entidad Académica Instituto de Investigaciones Económicas
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2015-
Tema Economía
Colaborador Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad
Número de páginas 280
Tamaño 23 x 16.7 x 1.8
Terminado o acabado rústico
Contenido INTRODUCCIÓN
Genoveva Roldán Dávila
REMESAS Y MIGRACIÓN INDÍGENA
Genoveva Roldán Dávila 19
CONSIDERACIONES EN TORNO A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS MEXICANAS
Carlos Zolla Luque 45
LA MIGRACIÓN INDÍGENA MEXICANA, INTERNA E INTERNACIONAL
Carolina Sánchez García 71
PERSPECTIVA GLOBAL DE LAS REMESAS EN MÉXICO
José Gasca Zamora y César R. Pérez Marcial 91
LA MAGNITUD DE LAS REMESAS EN LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DE MÉXICO Y SU DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL, 2000-2010
José Gasca Zamora 119
Los MIGRANTES INDÍGENAS DE YUCATÁN
Josefina Morales Ramírez 139
OAXACA: REMESAS Y MIGRACIÓN INDÍGENA
María Elena Lopes Pacheco 155
VERACRUZ: REMESAS Y MIGRACIÓN EN LAS COMUNIDADES INDÍGENAS
María de Jesús López Amador 171
REMESAS Y MIGRACIÓN INDÍGENA EN CHIAPAS: UN ACERCAMIENTO
Ana Patricia Sosa Ferreira 189
Los MIGRANTES INDÍGENAS DE MICHOACÁN
Josefina Morales Ramírez 211
HIDALGO: REMESAS Y MIGRACIÓN INDÍGENA
María Elena Lopes Pacheco 225
REMESAS, MIGRACIÓN Y DESARROLLO DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DEL ESTADO DE PUEBLA
María de Jesús López Amador 239
UNA APROXIMACIÓN A LA MIGRACIÓN Y LAS REMESAS EN EL ESTADO DE GUERRERO 257
Ana Patricia Sosa Ferreira

Detalles

La migración México-Estados Unidos, no sólo ha crecido en términos de su diversidad geográfica, incorporando a entidades y municipios sin tradición migratoria, sino también lo ha hecho, cada vez más, con mayor diversidad étnica, con todo lo que ello significa en el ámbito económico, social, cívico-político y cultural.
La intensa y creciente presencia de indígenas en la migración a partir de los años noventa del siglo pasado, que observó ciertas modificaciones ante el estallido de la crisis de 2008, corrobora un importante contexto de su inserción dinámica y continuada en los procesos de impulso económico y social no sólo hacia los polos de crecimiento nacionales sino también a los de otros países; sin que ello haya dado lugar a cambios sustanciales en las condiciones de pobreza, marginación y atraso en la que se desenvuelve cerca de 80% de la población hablante de lenguas indígenas.
Su participación en los mercados laborales no sólo en los planos locales, regionales y nacionales, sino también a nivel internacional, se realiza en forma asimétrica y en condiciones de alta desigualdad, en virtud de la creciente proletarización indígena. La dinámica de las migraciones ha pasado a constituirse en uno de los principales fenómenos que determinan no sólo la situación económica, sino también política, social, cultural y de la distribución espacial de importantes comunidades indígenas en México.
Escasa atención ha recibido una de las vertientes que resultan de estos fenómenos, la referida a las remesas específicamente indígenas, al flujo y trascendencia de los montos recibidos en el país. Así, tanto los informes, investigaciones y estadísticas que se producen no distinguen ni presentan información diferenciada que permita una apreciación cabal y significado de las remesas de los migrantes indígenas.
Las consideraciones anteriores condujeron a valorar la necesidad de realizar una investigación acerca de las remesas indígenas, que tuviera como sustento, la interdisciplinariedad, perspectivas que permiten abordar diferentes matices de la realidad de los indígenas migrantes, en los escenarios que resultan de sus envíos y recepción de remesas.

Roldán Dávila, Genoveva

Doctora en Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid. Investigadora Titular "A" Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM. PRIDE C. SIN-I

Sánchez García, Carolina (coordinadores)

Técnica académica asociada C Interina. Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo nivel C, CEIICH-UNAM.

En el año 2011, el director del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC-UNAM) le propuso a la directora del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEC-UNAM) organizar una serie de actividades encaminadas al desarrollo de un proyecto que posicionara una agenda de investigación común sobre el tema de las remesas indígenas de México. La Dra. Verónica Villarespe consideró importante la sugerencia presentada por el etnólogo José del Val, lo cual dio lugar a diversos acercamientos entre académicos de ambas instituciones que resultaron en la articulación de un seminario de investigación. Las actividades realizadas en este espacio académico permitieron un primer acercamiento al tema y la posibilidad de puntualizar que el conocimiento sobre la migración indígena observa un cierto nivel de avance, particularmente en cuanto a investigaciones empíricas y estudios de caso, los cuales han sido planteados desde muy variadas perspectivas teóricas y metodológicas, que recuperan diversos instrumentos de investigación. Especial atención han tenido las migraciones indígenas hacia Estados Unidos en virtud de que, en las dos últimas décadas, registraron un fuerte impulso desde comunidades ubicadas en los estados de Hidalgo, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Puebla, Yucatán y Guerrero, entre otros. De ahí que diversas temáticas son abordadas: las transformaciones que han tenido lugar en la identidad étnica, el discurrir de la vida de los migrantes indígenas entre sus lugares de origen y de destino, así como la investigación en torno a la construcción de un nuevo tejido en el que se intercala la asimilación-integración-incorporación con el resguardo de lo propio-de las marcas identitarias. No menos importantes han sido los estudios sobre la formación y acción de organizaciones sociales, cívicas, religiosas y políticas construidas por los inmigrantes indígenas, en los que destacan las que se vienen impulsando entre California y Oaxaca y entre Nueva York y Puebla. Sin embargo, también se observó que los progresos identificados no tienen el mismo nivel de interés en cuanto a una de las vertientes que resultan de estos fenómenos: la que se refiere al análisis de las remesas específicamente indígenas. Si bien su flujo y trascendencia no son visibles en el conjunto de los montos de remesas recibidas en el país, se intuía que desempeñan un importante papel en los contextos locales y estatales. Así, tanto las investigaciones como las estadísticas que se producen no distinguen ni presentan información diferenciada que permita apreciar cabalmente el monto y significado de las remesas de los migrantes indígenas. Una aproximación colectiva y multidisciplinaria al tema permitió reconocer que en cuanto a las migraciones indígenas de México, también está presente la polémica sobre su corolario. No son pocas las investigaciones que insisten en el análisis del conjunto de dificultades socioeconómicas de la gran mayoría de la población indígena migrante que resultan de su incorporación a los flujos migratorios nacionales e internacionales. Las condiciones de violencia en las que se realiza la migración, la precariedad laboral, el excesivo riesgo en los trabajos que llevan a cabo en el sector agrícola, en la construcción y los servicios, el acceso limitado a la salud y la educación, así como la marginación y discriminación social, tanto en su tránsito, como en el país de destino, son realidades que extienden la distancia y profundizan su exclusión de los derechos humanos, económicos, políticos y sociales, así como los que se derivan de su pertenencia a agrupaciones que se proponen preservar su identidad y cultura. De igual manera, están presentes los estudios que señalan que la migración indígena internacional redunda en experiencias que permiten alternativas para el desarrollo individual y comunitario, en tanto significan un acercamiento a otro idioma, nuevos conocimientos en diversas tecnologías, desarrollo de habilidades y oportunidades para realizar inversiones productivas. En este debate tiene particular importancia precisar el monto y el papel de las remesas en la preservación, protección y defensa de sus derechos, así como sobre la posibilidad, tanto de remontar la desigualdad y la marginación, como de su posible huella en la comunidad de la que forman parte. La intensa y creciente presencia de indígenas en la migración hizo notar ciertos cambios ante el estallido de la crisis de 2008, pero se corrobora el importante contexto de su inserción dinámica y continua en los procesos de impulso económico y social no sólo hacia los polos de crecimiento nacionales sino también a los de otros países. De las condiciones de su inserción, se desprenden diversos argumentos sobre el significado de la migración en cuanto a las posibilidades de avanzar, así como de los límites, en la eliminación de la brecha histórica de desigualdad que los ha posicionado en condiciones de discriminación frente a la población no indígena. La creciente incorporación de migrantes indígenas mexicanos a los mercados laborales de Estados Unidos y Canadá, durante las dos últimas décadas, da cuenta de su contribución al modelo económico nacional y mundial, sin que ello haya dado lugar a cambios sustanciales en las condiciones de pobreza, marginación y atraso en la que se desenvuelve cerca de 80% de la población hablante de lenguas indígenas. Su participación en los mercados laborales no sólo en los planos locales, regionales y nacionales, sino también en escala internacional, pone de relieve que ésta se realiza en forma asimétrica y en condiciones de alta desigualdad en virtud de la creciente proletarización indígena, lo cual pone de manifiesto que su dinámica interna e internacional ha pasado a constituirse en uno de los principales fenómenos que determinan no sólo la situación económica, sino también política, social, cultural y territorial de importantes comunidades indígenas en México. Las consideraciones anteriores condujeron a revalorar la necesidad de realizar una investigación acerca de las remesas indígenas que tuviera como sustento la interdisciplinariedad que se integraba al seminario: economistas, antropólogos, etnólogos, trabajadores sociales y geógrafos, ya que estos enfoques nos permitirían abordar diferentes perspectivas de la realidad de los indígenas migrantes en los escenarios que resultan del envío y recepción de remesas. En este sentido, además de sumar los esfuerzos de las dos instituciones, se presentó un proyecto de investigación a la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA), de la UNAM, mediante la Convocatoria 2013 del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT), el cual fue aprobado como IG300213-2, "Remesas, migración y desarrollo en las comunidades indígenas del México actual. 1980-2010", y que estuvo vigente durante 2013-2014. La investigación realizada tiene como fruto esta obra y otros dos libros, en los que además de la participación de los académicos del PUIC y el IIEC, se han incorporado otros destacados especialistas de la UNAM y otras universidades, así como representantes de organizaciones de la sociedad civil y migrante. Aquí presentamos el primer resultado colectivo, el cual tiene como objetivo recuperar los avances en esta problemática, de tal manera que la investigación describe y analiza las aportaciones más relevantes que componen el corpus de la reflexión y el análisis sobre las migraciones y las remesas indígenas. Rescatamos los contenidos y las características de los alcances logrados por diversos actores sociales e institucionales, tanto nacionales como internacionales, con el propósito de recuperarlos e identificar las carencias presentes, en el entendido de que, como se señala en un reciente documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, los análisis sobre el tema de las remesas de los migrantes indígenas son aún incipientes y fragmentarios.' El propósito es aproximamos a una perspectiva totalizadora de los escenarios de análisis, de situar la investigación en el contexto del acontecer estructural y sistémico nacional y global del que forman parte. No pretendemos afirmar que hemos alcanzado la precisión conceptual sobre las remesas indígenas familiares y colectivas, el conocimiento profundo de sus significados y de las especificidades que adquieren en las diferentes comunidades migrantes, y menos aún su detallada medición. Se trata de un primer acercamiento a este debate, en algunos de los diversos ángulos que ofrece. En función de lo anterior, la investigación tiene múltiples referentes: el primero es el hecho de que en escala mundial se considera la existencia de más de 5 000 grupos indígenas en 90 países, alrededor de 370 millones de personas, que constituyen más de 5% de la población mundial; en América Latina, en el año 2010, se calculaba que la población indígena rondaba los 45 millones, con más de 800 pueblos, y que México ocupaba el primer lugar por contar con la mayor cantidad de indígenas, alrededor de 18 millones (incluyendo a la población que se autodefine como indígena y la hablante de lengua indígena, radique o no en hogares indígenas),2 lo cual significa 16% de la población total. De ahí que ocuparnos del tema resulta del convencimiento de la necesidad de que nuestro país se reconozca, en los hechos, por su naturaleza multiétnica y multilingüe, así como de la necesidad de que se pongan en marcha acciones que realmente garanticen a los pueblos indígenas el acceso al pleno respeto y el derecho a la igualdad y el libre ejercicio de su cultura, lo cual derivaría en condiciones sensiblemente diferentes y alternativas a su incorporación en los flujos migratorios internos e internacionales. Un segundo punto a considerar es que, en cuanto al incremento de los flujos migratorios de mexicanos que se observó durante las dos últimas décadas del siglo xx y buena parte del presente siglo, además de la diversificación de los estados de origen, también se ha caracterizado por una reconfiguración en cuanto a su composición étnica, lo cual pone de manifiesto el error de considerar que los migrantes mexicanos en Estados Unidos son una población étnicamente homogénea, tal como lo hacen notar Fox y Rivera-Salgado.3 También observan que el conocimiento de las migraciones indígenas exige identificar a los nuevos grupos y sus regiones de origen y destino; compartir e integrar los hallazgos de quienes trabajan con las comunidades indígenas y su conformación étnica, y con los saberes sobre antecedentes y características de los actuales flujos migratorios; así como impulsar proyectos de colaboración entre los conocimientos de las migraciones internas con los que abarcan la dimensión internacional. En síntesis, la migración no sólo creció en términos de su diversidad geográfica, incorporando a entidades y municipios sin tradición migratoria, sino que también lo ha hecho, cada vez más, con mayor diversidad étnica, con todo lo que ello significa en el ámbito económico, social, cívico-político y cultural. El tercer punto a tomar en cuenta es que la migración de indígenas mexicanos y su presencia en Estados Unidos se intensifican hacia finales de los años ochenta, con antecedentes que se remontan a los orígenes mismos del proceso de configuración del sistema migratorio México-Estados Unidos. Manuel Gamio, pionero en el estudio de las remesas en México, señaló que una gran proporción de los mexicanos que migraban a Estados Unidos a principios del siglo xx eran indios o mestizos. De la Peña, en 1950, señalaba que la migración de la región mixteca, está presente desde las primeras décadas del siglo xx. Otro momento en el que también se hace presente esta migración es con el Programa Bracero (1942-1964), con los purépechas de Michoacán, los mixtecos y zapotecos de Oaxaca y los nahuas. De acuerdo con la investigación realizada por Laura Velasco, en el periodo que va de 1998 a 2007, los inmigrantes indígenas representaron entre 5.2 y 7.8% del total de los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. La importancia de los inmigrantes indígenas mixtecos, nahuas, mayas, triquis, hñaliflús y mixes, entre otros, en los estados de California, Nueva York, Oregon, Texas y Florida, ha sido documentada por diversos investigadores: Kearney y Nagengast, 1994; Ramírez, 2003; Besserer, 2004; Fox y Rivera-Salgado, 2004; Courtney, 2006; y Velasco Ortiz, 2005 y 2010.

Remesas, migración y comunidades indígenas de México

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