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Libros UNAM

Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona

Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona

 

ISBN: 9786073007931

Autor(es): Legorreta Día, Carmen

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$330
ISBN/ISSN 9786073007931
Entidad Académica Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades
Edición o Número de Reimpresión 2a edición, año de edición -2018-
Tema Política
Número de páginas 300
Tamaño 23 x 17 x 2
Terminado o acabado rústico
Idioma Español
Contenido Prólogo de Juan Pedro Viqueira 13
Presentación de la segunda edición impresa 19
Introducción 21
Dimensión étnica y cultural 26
Dimensión política y social 28
Dimensión político-militar 30
Quiptic Ta Lecubtesel y las primeras luchas.
El salto de la teología a la política (1973-1978) 33
La población indígena de Las Cañadas de Ocosingo antes de su organización 35
La vida en la finca 35
Persistencia de las relaciones de poder tradicionales 39
Colonización y cambio de las relaciones de servidumbre 40
Los indígenas y la palabra de Dios 43
Contexto nacional 48
Movimiento estudiantil de 1968 y tercermundismo 50
Echeverrismo 51
El Congreso Indígena de 1974 52
Unión del Pueblo y Política Popular en la formación de la Quiptic Ta Lecubtesel 59
Concepciones teóricas, estrategia y tácticas de Unión del Pueblo y su alianza con la diócesis
de San Cristóbal 59
Unión del Pueblo y la formación de la Unión de Ejidos Quiptic Ta Lecubtesel 64
Quiptic Ta Lecubtesel y el Decreto de la Comunidad Lacandona 73
El enfrentamiento de La Nueva Provincia y sus consecuencias políticas y organizativas 80
La fusión de Unión del Pueblo y Política Popular en la Organización Ideológica Dirigente y sus efectos para la organización y lucha de los indígenas de Las Cañadas 85
Estrategia y métodos de organización de los brigadistas de Política Popular y Línea Proletaria 87
Métodos para la formación de organizaciones de masas 94
La lucha a muerte contra la socialdemocracia y la expulsión de los asesores de Las Cañadas 96
Las comunidades indígenas de Las Cañadas en la
Unión de Uniones (1979-1983) 103
De las luchas regionales a la Unión de Uniones 103
La lucha ideológica, la ruptura de la OID y la construcción de organizaciones de masas 103
El convenio para la comercialización del café como pretexto para la formación de la Unión de Uniones 107
La Unión de Uniones y su lucha por la tierra en Las Cañadas de la Selva Lacandona 116
La Unión de Crédito y la crisis política de la Unión de Uniones 121
La Unión de Uniones y su lucha por la concesión de una unión de crédito 121
Los campesinos y la aportación del capital social 124
La lucha ideológica en torno a la construcción de la unión de crédito. 125
La Unión de Crédito y la lucha por la tierra 127
La lucha por la dirección de la Unión de Crédito y la ruptura de la unidad política en la Unión de Uniones 128
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el autoritarismo en Chiapas (1983-1988) 135
La sociedad chiapaneca y el contexto centroamericano a principios de la década de los años 1980 138
El ascenso de los movimientos revolucionarios en Centroamérica 138
Seguridad nacional y violencia en Chiapas 140
Conflictos agrarios y reproducción de las relaciones tradicionales de poder en Chiapas 144
Cultura política de exclusión e intolerancia en Chiapas 146
Las Fuerzas de Liberación Nacional 150
La diócesis y la gestación del EZLN en Las Cañadas 151
Slop y la reivindicación indígena 152
La gestación del EZLN 154
Desencanto de los campesinos de Las Cañadas del proyecto de la Unión de Créditos y crisis de dirección política en la Unión de Uniones 158
Continuidad de las prácticas políticas y de lucha de la Unión de Uniones y la maduración
clandestina del EZLN 161
La lucha por la recuperación del espacio político de la Unión de Uniones 161
Conflicto y negociación por la conservación de los recursos naturales 164
Una nueva etapa en la lucha por la comercialización del café 167
Maduración clandestina del EZLN 168
Los proyectos políticos de Las Cañadas y la consolidación del EZLN (1988-1992) 173
Las contradicciones entre el autoritarismo del EZLN
y la vida comunitaria 174
La diócesis y su ruptura con el movimiento armado 180
Deserción en el EZLN y falta de opción real para la población civil 184
Política neoliberal y consolidación del EZLN 192
Efectos económicos de las políticas de modernización en el campesinado 198
La reforma del artículo 27 constitucional y el movimiento campesino chiapaneco 200
El rezago agrario en Las Cabañas de Ocosingo 201
La declaración de guerra del EZLN y la lucha por una salida política al conflicto (1993-1995) 209
Deslinde de la ARIC Unión de Uniones de la opción armada y el enfrentamiento de Corralchén 209
El enfrentamiento de Corralchén 216
La declaración de guerra del EZLN y la población civil de Las Cañadas .. . 221
La coyuntura nacional a la hora del cese al fuego y las causas de la evolución política del conflicto 229
La ARIC Unión de Uniones demanda una sola solución política.
El movimiento armado hostiliza a la población civil de Las Cañadas . . 231
El hostigamiento del EZLN a la población civil y la lucha de resistencia de la ARIC Unión de Uniones 237
Las elecciones del 21 de agosto y la consolidación de una salida política al conflicto. De la ingobernabilidad a la lucha por el auténtico Estado de derecho 243
El levantamiento zapatista en el contexto de la crisis estructural de la sociedad chiapaneca 252
Movimiento campesino y cambio estructural de la sociedad agraria en Chiapas 252
Veinte años de presencia del EZLN en Chiapas (1994-2014) 257
Los dos proyectos del movimiento neozapatista 257
Limitaciones de origen en el proyecto de dirección del EZLN 260
¿Qué resultados ha obtenido el EZLN en las comunidades de Chiapas? .. 263
Exclusiones en "un mundo donde quepan todos los mundos" 273
Uso instrumental de los medios de comunicación.
Del encantamiento al desengaño 275
Lenta reconciliación y recuperación de la vida comunitaria 277
Acción gubernamental 279
Situación actual de las zonas de conflicto, persistencia y futuro del EZLN 282
Conclusiones 285
Referencias 289
Abreviaturas 297

Detalles

Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona narra la historia de las alianzas y conflictos entre la diócesis de San Cristóbal, la Unión de Uniones y el EZLN antes del levantamiento armado de 1994. Se remonta a mediados de los años setenta y desde ahí recupera la influencia política del obispo Samuel Ruiz y de otros adherentes de la Teología de la Liberación. Con testimonios de primera mano relata el trabajo de las Fuerzas de Liberación Nacional en la construcción del EZLN y expone las consecuencias inmediatas de este movimiento armado en la vida de los habitantes de Las Cañadas. Se relata la historia y fundamentos políticos que explican cómo la Unión de Uniones logró construir una ruta original y autónoma para mejorar las condiciones de vida de los indígenas; ruta que la distinguió tanto del EZLN, como de otras organizaciones políticas.
Carmen Legorreta fue por muchos años asesora de la Unión de Uniones, lo que le permitió una estrecha relación con los principales protagonistas de esta historia, los indígenas de la región. Por ello, el libro desborda información original que no se encuentra en otra publicación. Está construido sobre la base de testimonios de habitantes que optaron por una vía política de cambio y vivieron el dilema de seguir o rechazar la ruta del EZLN. Desde el conocimiento íntimo de esta historia, la autora analiza las diferencias entre los tres proyectos y discute los alcances y limitaciones de los mismos.

Legorreta Día, Carmen

Doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Toulouse Le Mirail, Francia. Su trayectoria de investigación ha tenido como hilos conductores el análisis del cambio social y el papel y formas de las relaciones de poder en dicho cambio. Progresivamente ha ido profundizando este análisis del poder y de lo político integrando un enfoque basado en la complejidad e interdisciplina. La mayor parte de su investigación, desde 1986 hasta la fecha, la ha desarrollado en Chiapas. Una parte fue asesorando durante más de 10 años, de 1985 a 1996 a la ARIC Unión de Uniones de Chiapas, organización indígena que llegó a abarcar a más de 100 ejidos en la Selva Lacandona. Dicha experiencia, además de los libros reseñados, también ha abarcado la problemática agraria de Las Cañadas de la Selva Lacandona, propuestas de desarrollo comunitario y de desarrollo sustentable en esta misma región; asimismo, investigaciones sobre programas gubernamentales tales como una evaluación del proceso de capacitación del IFE en el distrito electoral federal 03, que comprende la región Selva Lacandona y una evaluación del impacto de la Comisión Nacional de Desarrollo Indígena en la misma región Lacandona.

De las obras que conozco sobre la historia reciente de Las Cañadas de la Selva Lacandona, el libro de Ma. del Carmen Legorreta Díaz, Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona, se caracteriza por ser uno de los estudios más completos y detallados sobre las organizaciones políticas y guerrilleras que arraigaron en esa región desde 1970 hasta 1995. Este libro -cuya primera versión fue presentada el 2 de mayo de 1996 por la autora como tesis de maestría en ciencias del desarrollo rural regional en la Universidad Autónoma Chapingo bajo el título Política y guerrilla: el caso de Las Cañadas de la Selva Lacandona- reconstruye la historia política de Las Cañadas desde la introducción de nuevas formas de catequesis por parte de los sacerdotes dominicos de Ocosingo hasta las consecuencias inmediatas del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sobre la vida de los habitantes de la Selva Lacandona, pasando por los avatares de los distintos grupos maoístas que trabajaron en la zona y por la lenta infiltración de las Fuerzas de Liberación Nacional (antecedente inmediato del EZLN). Aunque se trata de un trabajo que intencionalmente ha adoptado una forma académica -lo que tal vez ha influido en el hecho de que no haya tenido tantos lectores como otros trabajos de corte más periodísticos que se han publicado sobre el EZLN-, este libro no puede ser comprendido si no se le ubica en el contexto de la experiencia política de la autora. En efecto, Carmen Legorreta fue durante muchos años coordinadora de la Comisión Agraria de la organización campesina Asociación Rural de Interés Colectivo Unión de Uniones Ejidales y Sociedades Campesinas de Producción Rural (Artic Unión de Uniones), de Ocosingo, Chiapas, entre 1985 y 1989. Renunció a este cargo cuando la ARIC Unión de Uniones adoptó un discurso hostil hacia los asesores caxlanes (mestizos), discurso alentado por la Diócesis de San Cristóbal, la cual aparentemente consideraba que los únicos mestizos que debían tratar con los indígenas eran aquellos que dependían de ella. Además, dada la cerrazón de los gobiernos federal y local, los problemas agrarios de las comunidades de la Selva Lacandona no encontraban solución alguna. Ante este sombrío panorama, Carmen Legorreta optó por abandonar el activismo político y dedicarse de tiempo completo a la vida académica en San Cristóbal de Las Casas. Sin embargo, en 1992, varios líderes de la ARIC Unión de Uniones la buscaron para pedirle que regresara a hacerse cargo de los asuntos agrarios de la organización. Para su sorpresa, le explicaron que un grupo guerrillero había logrado atraer a muchos indígenas de la Selva a la causa de la lucha armada. El EZLN, el grupo guerrillero en cuestión, estaba echando por tierra gran parte de los proyectos productivos que la ARIC había puesto en marcha y estaba causando muchos conflictos internos al interior de las comunidades. Estos líderes campesinos pensaban que, si Carmen les ayudaba a resolver algunos de los problemas de tierra más acuciantes, tal vez muchos indígenas de la Selva recuperarían su fe en la lucha política y legal, y abandonarían las filas de la guerrilla. Carmen no rehuyó tan delicada y grave responsabilidad. De regreso a las filas de la ARIC, descubrió que se habían producido grandes cambios en la actitud de varios actores sociales involucrados en la Selva Lacandona. Así, la Diócesis de San Cristóbal apoyaba decididamente la estrategia pacifista y legalista de la ARIC, a pesar de que en años anteriores varios de sus sacerdotes habían coqueteado con el EZLN y habían tolerado -si no es que, incluso, alentado su presencia en la región de Las Cañadas-. Por su parte, el gobierno federal estaba mucho más abierto a resolver las demandas de regularización de tierra de los campesinos chiapanecos, tal vez como forma de finiquitar el llamado "rezago agrario" tras la reforma del artículo 27 de la Constitución, reforma que, en teoría, ponía punto final al reparto agrario en el país. Así, en 1992 y 1993 la ARIC logró resoluciones favorables de las dos terceras partes de los expedientes agrarios que tenían abiertos desde hacía muchos años. Finalmente, la organización campesina negoció con éxito unos importantes apoyos a proyectos productivos, de educación y de salud con el entonces secretario de desarrollo social, Luis Donaldo Colosio. Sin embargo, aunque un buen número de indígenas rompió con la guerrilla, ésta -como bien sabemos- no canceló ni pospuso los preparativos para la insurrección armada. No es imposible, incluso, que los éxitos de la ARIC hayan precipitado el levantamiento armado del EZLN, dado el temor de la dirigencia guerrillera de ver sus bases reducirse drásticamente si no daban el paso decisivo hacia la confrontación violenta contra el gobierno y el ejército federal lo antes posible. En los últimos meses de 1993, dirigentes campesinos, asesores políticos y miembros de la Diócesis de San Cristóbal, se reunieron en repetidas ocasiones con el fin de encontrar los medios idóneos para detener el levantamiento armado, sin dar aviso de la situación imperante en Las Cañadas al gobierno, del cual temían que lanzara una brutal represión indiscriminada contra las comunidades indígenas de la región. Esta "unión reformista" se quebró el 12 de enero de 1994 cuando, a raíz de la declaración unilateral del gobierno federal de un cese al fuego, el obispo Samuel Ruiz García -quien después fuera nombrado mediador en el conflicto- anunció, en una reunión a puerta cerrada, a dirigentes campesinos y a asesores políticos que se abría una coyuntura excepcional para transformar al país con base en un plan, que no detalló, pero al que denominó "Las tres C", haciendo referencia a Colosio, Camacho y Cárdenas. Muchos se subieron entonces al tren del zapatismo como "compañeros de viaje". Sólo la ARIC intentó mantenerse neutral ante el conflicto entre el gobierno federal y el EZLN, pero unos meses después, víctima de la creciente polarización política, se escindió. Las víctimas del nuevo viraje político de la Diócesis de San Cristóbal fueron los indígenas que, siguiendo los consejos de sus sacerdotes, habían roto con el EZLN en 1992 y 1993, y que después del levantamiento armado fueron expulsados de sus comunidades por sus vecinos zapatistas, sin que nadie abogara por ellos. Son estas dramáticas circunstancias históricas, junto con la decidida y permanente apuesta política de Carmen Legorreta en favor de un cambio social profundo pero pacífico, lo que le da sentido a cada una de las partes de este libro, que es en gran medida una defensa razonada -no exenta de pasión- del proyecto reformista e independiente de la ARIC Unión de Uniones. Esta posición política -que contó con una gran base de apoyo entre los indígenas de Las Cañadas- ha sido ignorada casi por completo en el debate nacional e internacional sobre el levantamiento zapatista. En efecto, prácticamente todos los periodistas, comentaristas, analistas e investigadores presentaron la situación política de Chiapas como si ésta se redujese al enfrentamiento de los gobiernos priistas y de sus organizaciones campesinas contra el EZLN, apoyado por el conjunto de la "sociedad civil". Este libro, en cambio, nos ofrece un panorama mucho más completo y complejo de la realidad política de Chiapas (y en particular de la región de Las Cañadas), mostrando a los lectores que, además del Gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRO y del EZLN, existían diversas organizaciones de masas que nunca se identificaron con estos dos actores políticos y que buscaron construir una vía original y autónoma para mejorar las condiciones de vida de los indígenas chiapanecos. Esta obra viene a echar por tierra, también, la afirmación simplista y determinista, que ha sido repetida hasta la saciedad por los intelectuales simpatizantes del zapatismo, de que los gobiernos del PIU no dejaron a los indígenas de Chiapas otra alternativa más que morir de hambre o tomar las armas. En efecto, la autora muestra cómo la ARIC Unión de Uniones obtuvo importantes lógros económicos, agrarios y políticos a pesar de la represión creciente por parte de los gobiernos del estado de Chiapas. Por ello, la autora afirma que la ARIC Unión de Uniones llegó a tener la capacidad política de responder a los auténticos problemas de las comunidades indígenas de Las Cañadas. Esta tesis, que estructura todo el libro y lo dota de sentido, ha sido muy mal recibida por los círculos de simpatizantes del EZLN, ya que viene a cuestionar dos elementos centrales de su construcción ideológica: la inevitabilidad del levantamiento y la existencia de dos únicas fuerzas políticas en la región, el PRI-Gobierno y el EZLN. Pero en vez de debatir públicamente los argumentos de la autora, los militantes de la causa zapatista han preferido imponer la ley del silencio a este libro (no mencionando su existencia en los medios de comunicación afines al EZLN) y, en cambio, en la sombra, lanzar repetidas campañas de calumnias contra la autora, lo que hace suponer que no tienen argumentos para rebatir sus tesis. El hecho de que Carmen Legorreta haya tenido una importante participación en muchos de los procesos sociales y políticos que analiza explica que su libro esté basado principalmente en entrevistas con dirigentes, asesores y militantes de las organizaciones sociales y políticas de Las Cañadas (Rolando Robles, Héctor Zamudio, René Gómez, Martha Orantes, etcétera), en folletos y documentos de los grupos maoístas que trabajaron en la región y, claro está, en su propia experiencia como asesora de la ARIC Unión de Uniones. Es por ello que el libro rebosa de información original y novedosa, que no se encuentra en ningún otro trabajo. Lógicamente, investigadores de gran prestigio que han escrito sobre la Selva Lacandona y el levantamiento armado del EZLN -como Jean Meyer (2000) y Jan de Vos (2002)-, independientemente de sus propias posiciones políticas, han recurrido -citando- a este libro para aclarar importantes procesos políticos que se dieron en Las Cañadas en las décadas previas al levantamiento zapatista. Otros investigadores también han aprovechado la rica información que proporciona Carmen Legorreta, pero sin citarla, seguramente para no tener que reconocer la importancia de este libro. Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona ocupa así un lugar paradójico en el conjunto de las investigaciones sobre el levantamiento zapatista. Prácticamente desconocido por la opinión pública, anatemizado y silenciado por los simpatizantes del EZLN, es utilizado abundantemente por los investigadores que trabajan sobre la historia reciente de la Selva Lacandona. A pesar de que fue escrito hace más de 22 años y publicado hace 20 años, mantiene una enorme vigencia. La derrota del PRI en las elecciones del año 2000, para elegir tanto al presidente de la República como al gobernador del estado de Chiapas, ha demostrado en forma fehaciente que su autora no estaba equivocada en su diagnóstico político: Era posible transformar el sistema político y social del país y desplazar al PRI del poder por medios pacíficos y democráticos. Los centenares de muertos caídos en Ocosingo los primeros días de enero de 1994, las víctimas de los enfrentamientos fratricidas en las comunidades indígenas que culminaron con la masacre de Acteal - enfrentamientos fomentados por la política criminal de los gobiernos priistas del estado de Chiapas, en especial el de Julio César Ruiz Ferro, y por la irresponsabilidad de la dirigencia zapatista- el colapso de gran parte de los proyectos productivos de la Selva Lacandona y los altos niveles de miseria de sus habitantes demuestran también que el recurso de las armas no era de ninguna manera un buen medio para mejorar el nivel de vida de los indígenas y para darle solución a los innumerables problemas (económicos, de discriminación, educativos, etcétera) que padecen. Después de que el subcomandante Marcos parece haber levantado el vuelo, poniendo en crisis el circo mediático que había montado en Chiapas, tal vez haya llegado el tiempo de leer (o releer) esta obra para comprender la complejidad de la situación política de la Selva Lacandona.

Religión, política y guerrilla en Las Cañadas de la Selva Lacandona

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