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Libros UNAM

Naturaleza en el habitar 01. Tradiciones constructivas en madera y fibras naturales

Naturaleza en el habitar 01. Tradiciones constructivas en madera y fibras naturales

 

ISBN: 9786070289859

Autor(es): Vizcarra de los Reyes, María de los Ángeles (compiladora)

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Facultad de Arquitectura

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$252

Precio Habitual: MXN$360

ISBN/ISSN 9786070289859
Entidad Académica Facultad de Arquitectura
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2017-
Tema Arquitectura y urbanismo
Número de páginas 176
Tamaño 24 x 17 x 1.5
Terminado o acabado rústico

Detalles

Con la llegada de la Revolución industrial y el concepto de modernidad, el uso de materiales producidos en serie se volvió sinónimo de progreso en arquitectura. Sin embargo, los sistemas constructivos tradicionales y los materiales tradicionales podrían ser una alternativa funcional y con un menor impacto ambiental. El Laboratorio de procedimientos y sistemas constructivos (Labpysc) de la Facultad de Arquitectura se ha dedicado a documentar, investigar y difundir los materiales y sistemas constructivos tradicionales de diversas regiones de México, con el fin de contribuir a la conservación de nuestro patrimonio y brindar a las sociedades contemporáneas soluciones arquitectónicas sustentables. En este primer volumen, se exploran cuatro ejemplos concretos de trabajo en madera y recubrimientos de fibras vegetales: la casa maya, la Petatera, la casa huave y el temazcal.

Vizcarra de los Reyes, María de los Ángeles (compiladora)

Es Maestra en Diseño Arquitectónico. Facultad de Arquitectura UNAM 2010, con mención Honorífica. Sus líneas de investigación son: Arquitectura, naturaleza y ecología. Participa desde 2003 como evaluadora académica de la Acreditadora Nacional de Programas de Arquitectura y Disciplinas del Espacio Habitable A.C.

Con la llegada de la modernidad nació la idea de 'progreso'', la cual, en arquitectura se tradujo en la sustitución de materiales naturales -empleados a lo largo de toda la historia de la humanidad- por los producidos a raíz de la Revolución industrial. En general, durante el siglo xix y buena parte del xx, la piedra, el ladrillo, la madera, el adobe y múltiples fibras naturales fueron cargados con un significado negativo: representaban el retraso de una sociedad y su incapacidad de utilizar máquinas para producir materiales artificiales. Desde la perspectiva occidental, cualquier país que se considerase moderno, tenía que construir sus edificios con acero, concreto armado, vidrio laminado y cualquier material producido en serie. Durante las primeras décadas del siglo xx los arquitectos modernos más importantes -Le Corbusier, Walter Gropius o Mies van der Rohe en Europa y Juan O'Gorman y Juan Legarreta en México- profesaron una fe casi ciega en las bondades de la industrialización. La Revolución mexicana, a pesar de articular un complejo discurso cultural que basaba nuestra identidad en la recuperación del pasado y de las tradiciones indígenas, desarrolló un gigantesco programa de construcción de vivienda, hospitales, escuelas e infraestructura en el que, salvo raras excepciones, los materiales y sistemas constructivos tradicionales parecían haber dejado de existir. De alguna manera, la conocida frase de Juan Legarreta: "Un pueblo que vive en jacales y cuartos redondos, no puede 'hablar' de arquitectura. Haremos las casas del pueblo. Estetas y retóricos -ojalá mueran todos- harán después sus discusiones",1 llevaba implícita una asociación entre arquitectura tradicional -o no industrial- con la opresión de los sectores más pobres de la sociedad, típica de los funcionalistas de la década de 1930. Hoy sabemos que un jacal construido con materiales naturales y sistemas tradicionales es mucho más funcional que la mayoría de las casas que las promotoras privadas han construido a lo largo y ancho de nuestro país; y, sobre todo, que su impacto al medio ambiente es considerablemente menor. A pesar de esta conciencia, en la actualidad todavía encontramos gobiernos al interior del país que promueven el uso del concreto. En este sentido, el Laboratorio de procedimientos y sistemas constructivos de la Facultad de Arquitectura, coordinado por María de los Ángeles Vizcarra, se ha dedicado a documentar, investigar y difundir los materiales y sistemas constructivos de diversas regiones de nuestro país. Los resultados de sus investigaciones son presentados en este libro, primero de una colección que esperamos, poco a poco, incluya la totalidad de regiones del amplio y diverso territorio mexicano. El estudio de la biodiversidad de nuestro país -compuesta por selvas, desiertos, bosques, playas, etcétera- nos ha mostrado que existen soluciones constructivas que no son agresivas con el medio ambiente y que, por sus características, podrían llegar a ser útiles en distintas regiones que presentan condiciones climáticas y geológicas similares, como las zonas áridas del sur, centro y norte de México. Por otro lado, los sistemas constructivos tradicionales no existen aislados de las sociedades, al contrario, forman una parte indisoluble de las tradiciones y los hábitos culturales de los grupos que los utilizan. A diferencia de la arquitectura que se basa en métodos y materiales industriales de construcción, las tradiciones constructivas naturales han involucrado históricamente al a mayoría de los individuos que componen a las sociedades de las que forman parte. En muchas ocasiones, la actividad de construir sus espacios habitables es una parte integral de la forma de vida de muchas comunidades de nuestro país y, de esta manera, implican importantes eventos culturales relacionados con ciclos naturales y sociales. Asimismo, son la materialización de complejas cosmogonías y representaciones del mundo, como la casa maya o el temazcal, métodos ancestrales vigentes desde hace más de cientos de años, y que aún preservan vestigios de la concepción y mitología prehispánica. Con este libro, la Universidad contribuye a la conservación de nuestro patrimonio y a la difusión del saber constructivo acumulado durante siglos en nuestro país, para brindar a nuestras sociedades contemporáneas soluciones arquitectónicas congruentes con una forma de habitar en el mundo, respetuosas del medio ambiente que nos rodea. Es, al mismo tiempo, una llamada de atención al gobierno y a todos los habitantes, para ponderar si realmente debemos continuar propulsando la construcción de cuartos de concreto inhabitables, en lugar de voltear la mirada hacia sistemas cuya eficacia está por demás comprobada.

Naturaleza en el habitar 01. Tradiciones constructivas en madera y fibras naturales

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