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Libros UNAM

Museología y museografía: guía para diseño y montaje de exhibiciones

Museología y museografía: guía para diseño y montaje de exhibiciones

 

ISBN: 9786070289811

Autor(es): Miranda Martinelli, Héctor N.

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$1,050

Precio Habitual: MXN$1,500

ISBN/ISSN 9786070289811
Entidad Académica Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2017-
Tema Artes plásticas
Número de páginas 132
Tamaño 27.5 x 21 x .8
Terminado o acabado Rústica
Idioma Español

Detalles

Este libro amalgama la experiencia de un profesional de la disciplina, teniendo como objetivo el aportar una guía en el diseño y montaje museográfico para quienes incursionan por primera vez en el tema y desean enriquecer su experiencia profesional; destacando el peso en el desarrollo de habilidades y capacidades para dirigir, delegar, compartir y supervisar todo el desarrollo y montaje de una exhibición. Técnicamente aporta sustento respecto a las capacidades y conocimientos del diseño bi y tridimensional, así como de los elementos de ambientación que facilitarán ocupar la dirección de un proyecto. El autor lleva al lector paso a paso, recrea vicisitudes del ejercicio profesional y otros pormenores que son relevantes durante el desarrollo de un proyecto de diseño y ambientación museográfica.

Miranda Martinelli, Héctor N.

Maestro en Artes Visuales. Profesor de Carrera Asociado "C" de Tiempo Completo Definitivo en la UNAM. Área de investigación: Diseño tridimensional y ambientación museográfica.

A finales de 1979, prestando mis servicios profesionales en la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, se diseñó y montó lo que sería mi primera experiencia para el diseño y montaje de una exposición. Tras un viaje relámpago a la ciudad de Toluca, Estado de México, después de un día entero de trabajo elaborando láminas de presentación, ilustraciones, fotografías, elementos tipográficos y acabados finales de representación gráfica, después de las 22:00 horas, nos subimos a una camioneta que nos llevaría al lugar donde haríamos una exposición para el proyecto "SAHOP-COPLAMAR llamada: Huertos Familiares". Trabajar durante todo el día y de madrugada, sin descanso, pero con la motivación de cumplir con este proyecto, fue una verdadera experiencia el desvelarse, soportar el cansancio y conocer la sensación de apremio para lograr una exposición que, solicitada sin previo aviso, no pudo darnos más tiempo que una mañana entera para iniciar y terminar todos los elementos de diseño que integrarían la pequeña muestra. Estos fueron los momentos iniciales y las actividades de diseño que marcarían el rumbo de mi vida profesional hacia el diseño tridimensional en la configuración y montaje de exhibiciones. Quién diría que después de 37 años de trabajo ininterrumpido, comenzaría a escribir este libro como guía de diseño y montaje museográfico, proceso que ha sido base insustituible a lo largo de mi vida profesional coordinando, diseñando y montando más de 40 proyectos de exposición y colaborando en dos museos de la Ciudad de México: el Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad y el de las Ciencias Universum. No puedo negar que la experiencia obtenida sigue siendo gratificante, pues me ha permitido obtener el aprendizaje y la enseñanza de que el diseñador profesional debe ser una persona comprometida, que demuestre de manera interdisciplinaria las valías de sus conocimientos y habilidades personales como diseñador, debe ser organizado y tener la disposición de seguir aprendiendo, debe abrirse a la asimilación de nuevos conocimientos pero sobre todo, debe humanizarse y abrir su capacidad de percepción para liberarse de complejos y desarrollarse en pleno como un ente creativo, lleno de propuestas y capaz de tomar decisiones asertivas. El coordinador de proyectos de ambientación museográfica es el responsable principal del curso que tome el diseño y montaje de una sala de exhibición dentro de un museo, por lo tanto, debe estar bien preparado y conocer en pleno todos los aspectos de la organización metodológica que le proporcione las herramientas necesarias para la producción efectiva en el diseño de una exposición. Este proceso es complejo y le exige al diseñador profesional entrega y participación total; aquel diseñador que desee incursionar en este ámbito profesional deberá fijar bien sus objetivos profesionales y entender que en esta disciplina se debe aceptar, con los ojos bien abiertos, la gran responsabilidad de dirigir, delegar, compartir y supervisar todo el desarrollo y montaje de una exhibición. Cuando el diseñador se dedica a este trabajo, es necesario que demuestre las capacidades y conocimientos de diseño bi y tridimensional, así como los elementos de ambientación que lo llevarán a ocupar la dirección de un proyecto, ya que desde que empieza a trazar el diagrama de flujo y se pone a distribuir detenida y cronológicamente todas las actividades que va a realizar, está iniciando un proceso metodológico que, a partir de desarrollar la etapa de planeación, irá tomando mayor relevancia e implementará más etapas complejas conforme se vayan estructurando las necesidades y objetivos principales que darán forma final al proyecto de diseño y ambientación. Hablando con conocimiento de causa, todos los elementos conceptuales y visuales del diseño empiezan a aparecer desde las primeras ideas que se forman en nuestra mente al escuchar los objetivos y comentarios de quienes forman parte del equipo y tienen la responsabilidad de cada equipamiento que se va a instalar, de esta manera y bajo la presión de las peticiones en las primeras reuniones, el diseñador inicia la etapa de diseño, ya sea a través del trazo de las primeras líneas de la propuesta en dibujos, de la elaboración de planos con la especificación y determinación de superficies y áreas de cada parte de la exhibición, del tamaño de los modelos con volumen que representen los objetos museables, del color de los muros, pisos y techos, de la forma y textura de los mismos y con ello, dando inicio a la lluvia de ideas que se representarán, quizás, en una primera instancia en bocetos a color realizados con marcadores y en una segunda presentación, a través de bocetos digitales que nos den una idea más clara de lo que pretendemos hacer. El diseñador, visto por cualquier ángulo como el ente creativo, debe considerar cada paso que da para evitar posibles errores; una vez que ha terminado la etapa de bocetaje y elaborado la maqueta final del proyecto debe dar inicio a la compleja tarea de producción de diseño, en donde deberá realizar y supervisar todos los elementos de información y representación que integran la exhibición. Al concluir esta etapa donde el diseñador ha trabajado estrechamente con todas sus áreas de diseño, ilustración, fotografía, medios audiovisuales, producción digital y producción multimedia, procederá inmediatamente a supervisar la instalación de todos los objetos y elementos de diseño, deberá añadir una responsabilidad más, la instalación de iluminación que resulta ser un componente fundamental en la protección y representación de los objetos preparados para la exhibición. Hasta aquí puedo decir que el trabajo de diseño resulta a veces agobiante, porque en las reuniones de planeación siempre surgen cambios, nuevas ideas, discusiones y alegatos, nuevas propuestas y hasta posibles cambios de presupuesto que pueden generar problemas en el desarrollo de nuestro trabajo, incluso, sin temor a equivocarme, pueden surgir envidias y malas intenciones por parte de otros, que afectan el desempeño y el proceso en sí. No se trata de generar temores con lo que menciono, solo que nos quede claro que en la vida profesional debemos enfrentar muchas situaciones que si no contamos con la experiencia, lamentablemente nos pueden ocasionar muchos dolores de cabeza. Por lo mismo, cuando entremos de lleno a la etapa de supervisión e instalación, debemos estar conscientes de la gran responsabilidad que conlleva nuestra participación y presencia en cada parte de nuestro trabajo y discurso museográfico. Es pertinente contar con una guía práctica, pero también es aceptable comprender que conforme se den las cosas en la organización de cada proyecto, la metodología puede ser ajustable a cada término y requerimiento en turno respecto al concepto de diseño, así que lo más importante de todo esto es el compromiso y responsabilidad que adquirimos en cuanto iniciamos el proyecto de ambientación museográfica que requiera de nuestras ideas, habilidades, de todos nuestros conocimientos y del manejo de técnicas y tecnologías que nos darán la fortaleza en la producción del trabajo. Añado otro aspecto más: "la conciencia de saber quién soy, qué soy capaz de hacer y hasta dónde puedo llegar a través de mi conocimiento y experiencia profesional", lo menciono porque una vez que comenzamos la realización de un proyecto elaborado en 2005, en la FES Cuautitlán, un amigo y profesor de la misma Facultad sintió la presión del trabajo y tras ver cómo se empezaban a vencer los tiempos de entrega, comentó en lenguaje muy coloquial: "A mí no me dejes dirigiendo a los chavos porque me desesperan y no tengo las tablas ni la paciencia para ordenarlos y llevarlos al resultado que tú quieres. Así que tú permanece al frente de ellos y yo te apoyo en toda la producción de diseño". Esto nos muestra que no todos tenemos la capacitación ni la disposición para dirigir, para tomar en nuestras manos la responsabilidad y decidir que seremos competentes de iniciar un proyecto de grandes dimensiones y, sobre todo, concluirlo satisfactoriamente. Es por eso que en este texto presento los pasos y vicisitudes que se han seguido durante todo un ejercicio profesional, pero también manifestar de manera sencilla las problemáticas que se pueden presentar en el desarrollo de un proyecto de diseño y ambientación museográfica, no solo eso, sino también dejar muy en claro las satisfacciones que nos deben enorgullecer al ser profesionistas del diseño y la comunicación visual. Por último, hago patente el agradecimiento al L.D.G. Luis David Miranda Tapia por su apoyo para recopilar información sobre el tema, así como la elaboración de material digital en el diseño de stands e ilustraciones digitales; de igual manera a la alumna pasante de D.C.V. Blanca Ivette Cruz Mata por su participación en la elaboración de las propuestas de diseño editorial del libro. Y finalmente, extiendo mi reconocimiento a la Mtra. Emma Ruiz del Río, a la Lic. Edith Reyes Jiménez y a su equipo de colaboradores por su encomiable labor dentro del Comité Editorial de la FES Cuautitlán, por sus asesorías y profesionalismo en la edición e impresión de este libro.

Museología y museografía: guía para diseño y montaje de exhibiciones

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