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Libros UNAM

Manglares y selva. Sustentabilidad en la Reserva de la Biósfera Ría Celestún

Manglares y selva. Sustentabilidad en la Reserva de la Biósfera Ría Celestún

 

ISBN: 9786070298516

Autor(es): Pinkus Rendón, Manuel Jesús

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales / UNIVERSIDAD AUTONOMA DE YUCATAN

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$150
ISBN/ISSN 9786070298516
Entidad Académica Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2017-
Tema Ciencias de la tierra
Coedición UNIVERSIDAD AUTONOMA DE YUCATAN
Número de páginas 162
Tamaño 23 x 16.5 x 1
Terminado o acabado rústico
Idioma Español
Contenido A MANERA DE INTRODUCCIÓN.
IMPACTOS SOCIOAMBIENTALES DEL DESARROLLO ECOTURÍSTICO EN LA RESERVA DE LA BIOSFERA RÍA CELESTÚN 11
CAPÍTULO I. ASPECTOS GENERALES DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA RÍA CELESTÚN 17
CAPÍTULO II. SUSTENTABILIDAD VS. DESARROLLO. INCIDENCIA DE LO GLOBAL EN LO LOCAL 29
CAPÍTULO III. EL RETO DE LA SUSTENTABILIDAD Y EL ECOTURISMO PARA LA CONSERVACIÓN SOCIOAMBIENTAL 49
CAPITULO IV. ECOTURISMO EN LA RESERVA DE LA BIOSFERA RÍA CELESTÚN 79
CONCLUSIONES 139
BIBLIOGRAFÍA 149

Detalles

La obra se centra en los procesos de desarrollo propuestos desde el Estado mediante las políticas públicas en materia ambiental y turística.
Considerando los más de quince años de experiencia del autor en el estudio de la sustentabilidad, las Áreas Naturales Protegidas (ANP) y los estudios socioambientales, este libro aborda el discurso del ecoturismo como vía de desarrollo social y económico; además, analiza la preservación de los recursos naturales y de los impactos que la actividad económica tiene en las poblaciones de la zona de influencia de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún. Partiendo de un enfoque antropológico que se vale del método etnográfico, cada apartado brinda una visión particular de las políticas públicas dirigidas a las ANP donde el proyecto ecoturístico del gobierno federal llevado a los pobladores de las Reservas Naturales -con la finalidad de crear condiciones que permitan mejorar los escenarios de vida de los habitantes y salir del circulo de pobreza-, forma parte de la política pública neoliberal que mediante la mercantilización del paisaje y de los recursos naturales busca la supuesta conservación del ambiente y alcanzar la anhelada sustentabilidad.
En este sentido, el reto de lograr que la sustentabilidad y el ecoturismo conduzcan a la conservación socioambiental en las ANP o en las comunidades con atractivos naturales y patrimonios culturales significativos -en los cuales se han implementado estos proyectos turísticos como una alternativa para el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias que habitan en dichas áreas- ha mostrado que los discursos oficiales sobre la vigencia de este tipo de desarrollo socioeconómico, laboral y de preservación ambiental, dista mucho de las realidades locales en donde están en marcha.

Pinkus Rendón, Manuel Jesús

es doctor en Estudios Mesoamericanos (especialidad: Antropología social) por la UNAM. Diplomado en "Historia, Arte y Religión en el Área Maya", por la UNAM y el CIESAS; "Fortalecimiento Directivo de los Servicios de Salud en el IMSS", por la UNAM, la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud) y el IMSS; "VII Diplomado en Seguridad Social", por el Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social. Es Investigador Nacional Nivel I, por el Sistema Nacional de Investigadores y cuenta con el Reconocimiento a Profesores con Perfil Deseable (Prodep-SEP). Es profesor investigador de tiempo completo de la Unidad de Ciencias Sociales, del CIR "Dr. Hideyo Noguchi", de la UADY. Sus investigaciones se enfocan a la globalización, las políticas públicas, el desarrollo, la sustentabilidad, investigaciones socioambientales en ANP y el impacto del turismo. Ha impartido diferentes asignaturas, seminarios y talleres, en importantes instituciones de educación superior, así como en la Cátedra UNESCO "Desarrollo Humano Sostenible" y el Departamento de Sociología de la Universidad de la Habana, Cuba. Autor y editor de seis libros y numerosos capítulos de libros y publicaciones en revistas científicas, estrictamente arbitradas e indexadas. Ha dirigido tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Ha participado como conferencista en diversos eventos académicos especializados a nivel nacional e internacional. Es miembro fundador de la Red Temática de Investigación Áreas Naturales Protegidas, de Conacyt.

A MANERA DE INTRODUCCIÓN. IMPACTOS SOCIOAMBIENTALES DEL DESARROLLO ECOTURÍSTICO EN LA RESERVA DE LA BIÓSFERA RÍA CELESTÚN El proyecto ecoturístico llevado a los pobladores de las reservas naturales por el gobierno federal, con la finalidad de crear condiciones que permitan mejorar los escenarios de vida de los habitantes y salir del círculo de pobreza, forma parte de la política pública neoliberal que a través de la mercantilización del paisaje y de los recursos naturales busca, además, la conservación del ambiente. Sin embargo, resulta necesario hacer una retrospección para saber hasta qué punto los objetivos planteados por este tipo de políticas han alcanzado sus metas, o si por el contrario, estas mismas han contribuido a la depredación, al uso irracional de los elementos que componen el ambiente y han profundizado la precariedad de los habitantes. Para ello se deben demostrar las congruencias e inconsistencias entre las prácticas discursivas de las dependencias públicas y organizaciones no gubernamentales, y las acciones que emprenden en torno al uso de suelo y a la conservación del nicho ecológico que conforman el hábitat, así como al desarrollo de la actividad turística (ecoturismo y gran turismo). Sobre todo si estos últimos son utilizados por el Estado como panacea para el desarrollo económico y el impulso laboral de las poblaciones vulnerables. Por lo tanto, se debe analizar en qué términos se han desarrollado los procesos neoliberales y sus impactos en el área natural protegida de la Ría Celestún. Fue a mediados de 1980 cuando el atractivo visual de la zona prospectó su potencial turístico. Con ello empezó el augurio de un despegue económico basado en el aprovechamiento de los paisajes naturales y especies carismáticas (los manglares, los flamencos, la salinera...), así como en la caza y pesca de especies endémicas. En general, el área fue concebida como la oportunidad de poner en práctica aquellas actividades denominadas "ecoturísticas", las cuales se ofrecen a viajeros nacionales y extranjeros interesados en la observación y en experiencias de contacto directo con entornos ecológicos "vírgenes", así como con la cultura de las sociedades que habitan dichos espacios; en retribución, el ecoturismo supone mejoras en las condiciones de quienes, desde hace muchos años, padecen el grave problema de marginación y pobreza sin aparente solución. Debido a ello, el Estado promueve el desarrollo de este tipo de proyectos, con el fin de crear alternativas ocupacionales para la fuerza económicamente activa de estas poblaciones que con frecuencia padecen problemas de desempleo en sus actividades tradicionales de subsistencia, como la pesca, la milpa, la recolección de sal, entre otras; asimismo, dichos proyectos tienen por objeto la captación de divisas a través de la industria turística. Por lo anterior, resulta de gran importancia interpretar las variables étnicas que permitan conocer los impactos socioeconómicos, culturales, y políticos que inciden en las comunidades bajo el pretexto de hacer conservación, así corno dilucidar las políticas públicas elaboradas por el Estado y las propuestas de los habitantes locales, para lograr el desarrollo social en esta región sin menoscabo de la naturaleza, pues el modelo de desarrollo que se está imponiendo en los pueblos mayas peninsulares que habitan en la Reserva de la Biósfera Ría Celestún, a partir de los procesos de globalización y del discurso de la sustentabilidad, de ningún modo representa un paradigma viable para mejorar sus condiciones de vida de manera equitativa y democrática; mucho menos ayuda a preservar sus recursos naturales y su diversidad cultural. El área que comprende la Reserva de la Biósfera Ría Celestún se encuentra inmersa en la dinámica del ecoturismo y la preservación de la reserva natural desde hace varios años. Por su parte, la zona de Isla Arena (Campeche) ha sufrido diversas alteraciones en su paisaje natural desde el siglo pasado con el monocultivo del agave henequenero de la hacienda Tankuché, ahora abandonada. O bien, es posible citar el caso del Remate, que, de ser santuario de la tortuga marina, se convirtió en un simple balneario a causa de la depredación de estos anfibios por parte de los mismos habitantes de la zona. Esto pone en evidencia no sólo la falta de conciencia ecológica y de sustentabilidad, sino la ausencia de políticas públicas adecuadas, que establezcan los lineamientos para la conservación y protección de estos recursos naturales, así corno mecanismos para superar la pobreza en la que se encuentran las comunidades de la Reserva de la Biósfera Ría Celestún. EL PROBLEMA La investigación parte del análisis de los programas normativos o políticas públicas de los distintos niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), relacionadas con temas ambientales y de sustentabilidad, con el objetivo de conocer los impactos sociales, económicos y ecológicos de la puesta en marcha de este tipo de iniciativas de orden "sustentable", turístico, migratorio y comercial, que sirvan para explicar los procesos sociales y políticos ligados a las transformaciones ambientales, así como las luchas materiales y discursivas que se establecen en torno a los recursos naturales de las Áreas Naturales Protegidas (Arre) de Celestún y Campeche. La importancia de realizar este tipo de estudios estriba en el hecho de que la región peninsular constituye una importante área geográfica y cultural, a la cual se pretende incorporar dentro del proyecto de expansión del mercado global, a través de programas de desarrollo sustentable, todos parte de proyectos y planes internacionales corno el Corredor Biológico Mesoamericano (cms), el Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla-Panamá), o bien, el Programa de Pequeñas Donaciones del Foro Mundial Ambiental. Por lo tanto, resulta significativo dar cuenta de los cambios y trasformaciones que se generan en las poblaciones a partir de dichas políticas (poblaciones insertas en la cultura maya).' Cabe señalar que los pueblos mayas son reconocidos históricamente porque constituyen una de las culturas de América que ha logrado resistir y sobreponerse a los diversos embates de los procesos expansivos de la cultura occidental, como la Conquista, la Colonia, los procesos independentistas, y en épocas recientes, la guerra genocida en Guatemala o el levantamiento neozapatista en Chiapas. En este sentido, resulta relevante investigar el futuro que estos pueblos tienen dentro del actual proceso globalizador, el cual conlleva características hegemónicas y homogenizadoras en todos sus aspectos: económico, social, político y cultural. El área de estudio que comprende la investigación abarca una extensión geográfica de gran riqueza natural, que conjunta Isla Arena, Campeche y Celestún, Yucatán; comunidades que hasta ahora han sido de una u otra manera impactadas por los macroprocesos globalizadores a través de los programas de desarrollo turístico, impulsados en forma vertical por los distintos niveles de gobierno. Si bien se trata de comunidades que comparten características, como poseer tierras aledañas a las reservas naturales, se encuentran ubicadas en distintos estados de la República, lo que implica que, por lo menos a nivel estatal, el manejo de la política pública difiera en algunos rasgos de su orientación. De igual manera, al encontrarse en una amplia franja geográfica se pueden apreciar diversos tipos de paisajes. Dicha riqueza natural se ve acrecentada en el aspecto cultural por el hecho de tratarse de comunidades de filiación maya y mestiza. De tal modo que se presenta un estudio antropológico, cultural y socioeconómico, con una perspectiva diacrónica, de corte regional, que además del recurso etnográfico incorporó reflexiones acerca de las perspectivas de impacto potencial, en relación con la puesta en marcha de programas de corte turístico que conllevan a la cotidianeidad económica, sociocultural y ecológica de los habitantes de las ANP. En la investigación, se buscó demostrar que el modelo de desarrollo que se está imponiendo en los pueblos mayas peninsulares que habitan en las reservas naturales, como en los demás pueblos de México a partir de los procesos de globalización, no representa un paradigma viable para mejorar las condiciones de vida y propiciar un desarrollo social equitativo y democrático, ni para ayudar a preservar sus recursos naturales y su diversidad cultural a través de los proyectos de desarrollo sustentable y de ecoturismo, o si bien lo hace, sólo comprende a un grupo dentro de la comunidad, lo que a su vez puede polarizarla. Por el contrario, el supuesto desarrollo está afectando al medio ambiente y manifiesta una realidad ajena a la cultura maya de la región, dados los casos de las dos zonas: por un lado Celestún, que desde hace varios años se encuentra inmerso en la dinámica del ecoturismo y la preservación de la reserva natural, y por otro, la zona de Isla Arena (Campeche). Lo anterior exhibe, además de la falta de conciencia ecológica y de sustentabilidad, la carencia de políticas públicas que establezcan las directrices para la conservación y protección de los recursos naturales, así como para abatir la pobreza en la que se encuentran las comunidades inmersas en esta Reserva. En este sentido, se observó cómo desde los distintos niveles de gobierno y dependencias tales como la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol); la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma); la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), o bien, desde las instancias internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y The Nature Conservancy, entre otras, se definen los problemas, se crean proyectos y se formulan las soluciones, pero no desde el seno de las sociedades en cuestión. Por consiguiente, de acuerdo con Daltabuit (2000, 48), considero que el manejo ambiental puede transformarse en un manejo reducido a pequeños grupos externos de interés, que no responden a los intereses y necesidades de los locales. De tal modo, la sustentabilidad a través del ecoturismo se ha planteado como una alternativa de desarrollo social y económico en las comunidades rurales indígenas, asentadas en regiones de alta riqueza natural; no obstante, esta actividad puede convertirse en una nueva forma de apropiación del ambiente natural y de las culturas de los países del tercer mundo. De esta manera, se puede entender el modelo de desarrollo sustentable como una apropiación de los recursos naturales y culturales, que se basa en una ideología que legitima las políticas neoliberales en nombre del medio ambiente. Más aún, tal proceso de apropiación de los recursos naturales, diseñado bajo la lógica capitalista de un supuesto escenario de preservación de la naturaleza y la cultura en cuanto a su manejo, se presenta además bajo la imagen del elemento del ecoturismo y de programas de desarrollo sustentable, todos parte de proyectos y planes internacionales como el CBM y el Proyecto Mesoamérica (antes PPP).

Manglares y selva. Sustentabilidad en la Reserva de la Biósfera Ría Celestún

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