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Libros UNAM

La seducción del texto. Nuevos ensayos sobre retórica y literatura

La seducción del texto. Nuevos ensayos sobre retórica y literatura

 

ISBN: 9786073005043

Autor(es): Ramírez Vidal, Gerardo / Lindig Cisneros, Erika

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Instituto de Investigaciones Filológicas

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$260
ISBN/ISSN 9786073005043
Entidad Académica Instituto de Investigaciones Filológicas
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2018-
Tema Crítica Literaria
Número de páginas 212
Tamaño 22.5 x 15.5 x 1.5
Terminado o acabado rústico
Idioma Español
Contenido Presentación
Gerardo RAMÍREZ VIDAL Y Erika LINDIG CISNEROS 5
L FICCIONES DEL ESTILO
La actio como lenguaje de las emociones
Juan LORENZO 15
El resurgimiento de la noción de agudeza en el siglo xvi e inicios del xvII: el salto de un paradigma epistemológico a otro estilístico
Joaquín RODRÍGUEZ BELTRÁN 35
De la Tristitia salutora a la elocuencia circunspecta: texturas de la simbólica espiritual en el Primero sueño, de sor Juana
Rocío OLIVARES ZORRILLA 45
La retórica del objeto en la escritura de ficción
Irene KLEIN 87
Naturaleza y arrebatos de la cocina en los poetas místicos. El caso de Jalaluddin Rumi
Ignacio RAMOS BELTRÁN 97
Música y poesía. Hermanas y enemigas
María Rosa PALAZÓN MAYORAL 109
II. DISCURSO LITERARIO
La actualidad de la retórica en la creación literaria
Asmara GAY 121
Los aportes de la renovada teoría de la argumentación al estudio de la comedia aristofánica
María Jimena SCHERE 129
La retórica en el proemio de la Historia lausiaca de Paladio de Helenópolis
Ana TORRES PLÁCIDO 139
El exemplum y el pecado en el Libro rimado de Palacio
Ma. del Carmen VERA LÓPEZ 149
Antítesis sensitiva, lo visual vs. lo auditivo en la Loa a losfilices años del señor virrey conde de Paredes, marqués de la Laguna
Violeta PONCE DE LEÓN HERNÁNDEZ 157
La hagiografía como novela picaresca y fantástica: Los prodigios de la omnipotencia y milagros de la gracia en la vida de la venerable sierva de Dios Catarina de San Juan, escrita por el padre Alonso Ramos
Robin ANN RICE 167
Argumentación en un sermón novohispano sobre la vida de santa Teresa
Alejandra SORIA GUTIÉRREZ 181
Mecanismos de reconocimiento ideológico en la novela española actual
David BECERRA MAYOR 197

Detalles

Los tres officia del orador son enseñar, deleitar y mover. Y estos tres pueden encontrarse en un mismo texto, aunque no en la misma medida, sino que uno de ellos puede predominar sobre los otros. Así, mientras el texto académico busca sobre todo enseñar y el político, mover, la obra literaria tiene como función principal deleitar, pero no puede deshacerse de las otras dos, aunque el poeta muchas veces pretende abstraerse del mundo y de sus problemas. Asimismo, no sólo el texto literario busca deleitar, sino también intentan lograrlo otros géneros discursivos, como el epidíctico, el sermón y cualquier otro, pues el deleite es un agudo mecanismo de persuasión. De cualquier modo, para alcanzar el deleite se requiere de recurrir a una serie de estrategias que pueden ser más o menos visibles en los textos, como la vivacidad, el ingenio, la alegoría, la prosopografía o la música y el diseño de los personajes con atributos que pueden producir confianza o desconfianza, atracción o repulsión.
Este volumen contiene catorce ensayos que analizan o interpretan textos literarios y religiosos de diferentes épocas y géneros, deteniéndose en los elementos creadores de deleite o goce estético, además de otros mecanismos retóricos argumentativos y estructurales, señalándose con frecuencia su finalidad persuasiva.

Ramírez Vidal, Gerardo

es doctor en Letras Clásicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Investigador Titular B y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel II. Sus líneas de estudio son los sofistas y la retórica clásica; la educación y política en la Grecia antigua; así como, la hermenéutica, teoría y análisis retórico. Ha sido responsable de varios proyectos de investigación sobre retórica y editor de numerosas publicaciones; fue presidente fundador de la Asociación Latinoamericana de Retórica; de la Asociación Mexicana de Retórica y de la Organización Iberoamericana de Retórica (2014-2017). Dentro de su labor institucional fue coordinador del Centro de Estudios Clásicos (2010-2011) y director de Noua Tellus, anuario del Centro de Estudios Clásicos (2011-2014).

Lindig Cisneros, Erika

es doctora en filosofía por la UNAM. Es profesora de Estética y Filosofía del lenguaje en la FFyL, UNAM. Ha impartido cursos y participado en diversos eventos académicos interdisciplinarios sobre sus líneas de investigación: problemas de estética y problemas filosóficos de lenguaje. Es Vicepresidente de la Asociación Mexicana de Retórica. Cuenta con diversas publicaciones en sus líneas de investigación. Ha colaborado a partir del año de 1998 en múltiples proyectos interdisciplinarios de investigación coordinados por Ana María Martínez de la Escalera. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 2007.

La fuerza seductora singular del discurso se sustenta en un trabajo de alto grado de eficacia en contextos y momentos muy apropiados para su recepción. Ya sea que se piense que el contexto y la temporalidad de la recepción son independientes del discurso, o bien que se sostenga que ambos son también efecto de su enunciación, la capacidad de seducción se debe tanto a procesos argumentativos como, sobre todo, a mecanismos productores de confianza o de emociones. Estos últimos tienen dos funciones: por una parte, delinear la actitud adecuada de algo o alguien frente a cierto tipo de receptores (éthos) y, por otra, producir en estos últimos determinados estados de ánimo (pathos). Ambas funciones se logran mediante diversas estrategias, entre las que se cuentan el empleo de sentencias o proverbios en su función de premisas, la distribución de las partes del discurso adecuada al destinatario, la utilización de un estilo ético y patético y la actuación viva, por decirlo de una manera muy general. Esos procedimientos, en particular los estilísticos, contribuyen a la creación de la seducción textual. Y textos particularmente seductores son los literarios, entre otras manifestaciones discursivas, cuyo grado de eficacia es muy alto gracias a esos mecanismos. El volumen que ahora presentamos tiene como eje central el análisis de los elementos que hacen seductores los textos literarios, en particular los de naturaleza estilística. Lo hemos dividido en dos partes. En la primera ("Ficciones del estilo") se pasa revista a mecanismos estéticos de alto grado de performatividad, analizados desde diversas perspectivas. Uno de los elementos que más seducen al receptor es la actuación del hablante, esto es, la utilización de recursos vocales y corporales y prendas diversas que impactan emocionalmente al oyente y al espectador. La declamación, la recitación, los movimientos, la entonación, la vestimenta y, en fin, la performance o puesta en escena, pueden constituir detonantes de seducción más poderosos que el discurso mismo, y una misma pieza puede producir efectos en los espectadores si es representada con eficacia, o no producir ningún efecto o estímulo, si es dicha de manera torpe o sin virtuosismo. El texto escrito para su simple lectura está desprovisto de esos ingredientes esenciales, de manera que pierde parte importante de su potencial seductor. Pero aun el texto simple contiene marcas de la actio, indicios o referencias que registran esos mecanismos orales. El artículo que abre el libro, de Juan Lorenzo Lorenzo, aborda con gran perspicacia este asunto, recurriendo a las herramientas de la filología clásica. Ejemplifica el autor con una escena contada por el historiador romano Tito Livio, cuando la princesa cartaginesa, Sofonisba, se arrodilla suplicante ante el fiero conquistador Masinisa, rey de Numidia, cubierto con su armadura, quien es seducido por la joven ante su impactante belleza y su propia actuación discursiva. Los elementos paraverbales presentes en el texto escrito coadyuvan a poner las cosas ante los ojos, logran que las acciones y las cosas cobren vida. Una de las prácticas más sutiles relacionadas con la seducción es la agudeza, conocida sobre todo gracias al gran escritor y filósofo Baltasar Gracián (1601-1658), quien escribió una obra de gran mérito sobre el tema: Agudeza y arte del ingenio. Se trata de una capacidad innata, desarrollada gracias al ejercicio, que permite al hablante encontrar los medios adecuados para persuadir dentro del ámbito de la argumentación y del estilo. En este último caso, la agudeza es un particular modo de estilo que consiste en expresarse de manera sutil, de modo que un atento oyente o lector podrá valorar y ser conmovido o afectado de alguna manera. El concepto no era, sin embargo, novedoso, sino que tenía ya una larga tradición y constituía una amalgama de nociones de enorme interés en la literatura y, en general, en el discurso. Joaquín Rodríguez Beltrán aborda los sentidos predominantes en la segunda mitad del siglo xvii, y en particular en el jesuita novohispano Baltasar López, quien critica la reducción de la agudeza a su dimensión estilística. Rocío Olivares Zorrilla se introduce en la tarea de rastrear elementos hermenéuticos que permitan interpretar los textos de la poetisa novohispana sor Juana Inés de la Cruz, en particular el Primero Sueño, yendo de la alegoría a la anagogía. La estudiosa observa las múltiples referencias que existen entre la obra de la monja y otras publicaciones de su tiempo. Se detiene particularmente en señalar las notables coincidencias que el Primero Sueño tiene con el segundo libro, de la trilogía de Juan Caramuel: Tri-megistus Theologicus (1679), titulado Sigalion Latine Harpocrates silentii genius, en la cual el escritor español aborda una de las virtudes de mayor importancia en aquella época y, en particular, en la Compañía de Jesús: la prudencia o restricción. El Harpocrates trata de las restricciones insensibles, que Caramuel ejemplifica en el personaje mítico, pleno de simbolismos, que da el título a la obra. La autora estudia con detalle la enigmática figura de Harpocrates, que sor Juana Inés de la Cruz menciona en el verso 76 de Primero sueño ("[...] Harpocrates, la noche, silencioso; a cuyo, aunque no duro, si bien imperioso precepto, todos fueron obedientes"). Olivares Zorrilla se refiere también a la obra de Gisbert Cuper sobre el mismo personaje mitológico (de 1663) y, en seguida, trae a colación numerosas referencias bibliográficas que muestran la importancia y la simbología de esa deidad del silencio, vinculada con otras figuras mitológicas como Her-mes, dios de la elocuencia. Todas estas alusiones e informaciones refinadas tenían significados profundos para el lector culto de la época barroca. Las correspondencias alegóricas indicadas, con sus múltiples atributos y vinculaciones con otras figuras míticas, funcionan como invitación a la revelación que será expuesta en el poema. Situada en el ámbito del estudio de la narrativa contemporánea, Irene Klein toma algunos elementos analíticos de la hermenéutica de G. Gadamer y P. Ricoeur, por una parte, y la propuesta del poeta E Ponge en torno a una "retórica del objeto", por otra, para discutir las posibilidades poéticas de los objetos cotidianos en la novela de ficción. La novela sería un ámbito privilegiado capaz de mostrar o poner en escena la particular capacidad expresiva de los objetos en su materialidad. En su lectura de la novela Un modelo aéreo de Leonardo Sabbatella, Klein muestra cómo los objetos singulares, cotidianos, como figuras de una trama, pueden ser depositarios de la memoria de las relaciones que alguna vez guardaron con los hombres. Ignacio Ramos Beltrán explora las intersecciones semánticas entre el "discurso de la cocina" y lo subjetivo en las coplas espirituales de Jalaluddin Rumi, sirviéndose del aparato crítico-semiótico de Yuri Lotman. En el juego figural del poeta encuentra Ramos Beltrán una "danza continua de ethos y pathos" (cf. p. 102). La poesía sería para el autor un espacio privilegiado capaz de dar cuenta, en las intersecciones semánticas entre los vocabularios de distintos ámbitos discursivos, de una configuración cultural o "tradición de vida" que da sentido a las relaciones entre el hombre y el mundo. ¿Quién no estará de acuerdo en que la música tiene una fuerza seductora arrolladora? Orfeo con su lira "amansaba las fieras, detenía el curso de los ríos y el soplo del viento, incluso atraía piedras y plantas" (cf: infra, p. 112). María Rosa Palazón Mayoral se ocupa de las relaciones entre la música y la poesía. Estas, que fueron fraternales en un inicio, conocieron también, en la historia de Occidente, momentos de independencia. El artículo de Palazón explora lúdicamente estos momentos para discutir sobre la capacidad seductora de la poesía y la herencia que esta legó al discurso filosófico. En la segunda parte ("Discurso literario") se estudian diversos componentes de la retórica en textos literarios de diferentes épocas: argumentación, disposición y estilo, aunque los textos no se presentan en orden temático sino temporal, empezando por textos clásicos de la literatura griega y latina hasta llegar a la novela contemporánea, lo que muestra cómo técnicas semejantes pueden aplicarse a obras de diversas épocas y lugares, siempre dentro de la tradición occidental. En todos ellos puede notarse el análisis de un tópico recurrente, aunque con diferente acentuación: la dimensión ética del discurso, que se muestra en el estilo y en la argumentación, con el empleo de ejemplos de personajes reales, literarios y míticos que presentan comportamientos que sirven como modelo de vida o como crítica ideológica y social, aunque los autores no se propusieron abordar esa dimensión en especial ni desde el punto de vista de la teoría ética. La guía que aquí ofrecemos resalta ese elemento a partir de los diversos componentes de la retórica clásica: primero se hace referencia a un estudio de carácter general, donde se explican los diferentes aspectos que se pueden estudiar en un texto (sin considerar la memoria y la actuación), y, en seguida, los trabajos analizan elementos particulares relativos a la invención (argumentos y tópicos), disposición y elocución. En todos ellos parece predominar un hilo conductor: el elemento ético, presente tanto en la adecuación de la novela a una propuesta legitimante, como en el héroe de la comedia y en las vidas de santos. Asmara Gay, por su parte, desde el ámbito de la producción literaria contemporánea, apuesta por actualizar, en el sentido de reintroducir, la retórica en tanto conjunto de técnicas para la elaboración de discursos verosímiles y persuasivos. Esto, frente a la opinión -común hoy en el ámbito de la producción literaria-, de que la escritura surge de una suerte de inspiración que corresponde a la manía de los antiguos, pero banaliza-da. Como sostenía Poe en su momento, "la mayoría de los escritores -en especial los poetas- prefieren que se crea que componen por medio de una especie de espléndido frenesí -una intuición extática-, y realmente se estremecen ante la idea de dejar que el público eche un vistazo entre bastidores a las elaboradas y vacilantes crudezas del pensamiento [...1" (cf infra, p. 124). La contribución de María Jimena Schere muestra cómo la dimensión argumentativa puede aparecer en todo tipo de textos, como en el caso de las comedias de Aristófanes. Las marcas de enunciación, que orientan al destinatario sobre preferencias políticas, muestran que esa dimensión se encuentra presente en textos ficcionales. En concreto, aborda la utilización de personajes dobles (protagonista y antagonista) que lleva al espectador a ponerse del lado del héroe, quien está dotado de ciertas características positivas, frente al antagonista, que es caracterizado más bien por sus defectos. Aunque esta orientación argumentativa difiere de los discursos políticos o religiosos, como los sermones, consideramos que los elementos utilizados en la comedia se inscriben en un modelo común de mecanismos de persuasión, que son aquellos que buscan atraerse la confianza del destinatario, lo cual coadyuva a la función seductora más que a su función probatoria propiamente dicha. De cualquier modo, esa seducción (en este caso, mediante la diversión) no está alejada de las disputas ideológicas, sino que intenta reforzar o reformular la identidad colectiva del núcleo ciudadano mediante la burla y el elogio de diversos modos de comportamiento político y social. Ana Torres Plácido presenta un análisis, con base en los elementos de la retórica clásica, del Proemio de la Historia Latisfaca, del monje Paladio de Helenópolis (463-431, en Bitinia, al norte del Asia Menor). La autora hace una presentación general de la obra y del autor y muestra que dicho Proemio puede analizarse como un discurso completo, pues presenta la división tradicional, con los contenidos correspondientes a cada parte: exordio, proposición, división, narración, argumentación y peroración. Asimismo, alude brevemente a las características estilísticas de esa misma sección inicial. Se debe resaltar que la Historia Laustaca narra las vidas ejemplares de ascetas, monjes y eremitas, de quienes se describen acciones extraordinarias y comportamientos admirables con un propósito pedagógico, dentro de los parámetros éticos de la época: "El uso de la retórica para la difusión de ideas y adoctrinamiento fue una herramienta muy útil para los escritores cristianos" (p. 140), que en el caso de Paladio era, precisamente, alejarse de los vicios y asumir las virtudes cristianas. Para lograr lo anterior sigue el expediente sencillo de criticar los vicios y alabar las virtudes, mediante ejemplos positivos y negativos, que en otro ámbito corresponden a los héroes y villanos. María del Carmen Vera López aborda el empleo del exemplum en la obra de Pedro López de Ayala, El libro rimado de palacio, una obra satírica y didáctica donde Ayala critica las costumbres de su tiempo (finales del siglo xiv). La autora considera que el exemplum constituye uno de los principales recursos retóricos del sermón medieval (nacido apenas en el siglo xiii), y observa que este tipo de argumento presenta tres características en cuanto a su función, forma y materia. La autora expone en qué consisten esos tres elementos en la obra indicada, aunque aborda en particular el tercero de ellos, el de la materia, pues en él radican sobre todo las particularidades del exemplum medieval. La materia del exemplum de esa época se caracteriza por su carácter fundamentalmente religioso, mientras que conserva, en general, la forma narrativa breve, propia de este tipo de prueba y, sobre todo, su función persuasiva (por lo tanto, argumentativa), aunque dirigida principalmente a grupos numerosos e iletrados. Vera López estudia sólo un exemplum que sirve de muestra de cómo la narración de la vida de san Nicolás expone la virtud que se debe seguir (la generosidad) y el vicio que se debe evitar (la avaricia). Como en el caso de la comedia aristofánica, El libro rimado de palacio constituye también una crítica de las costumbres de la época mediante el elogio de la virtud de un santo -que corresponde al héroe de la comedia- y el vituperio del vicio opuesto (implícito en la narración de la vida). Se trata también en este caso de la caracterización de un personaje con el propósito de reforzar un modelo de vida. Violeta Ponce de León aborda una de las loas profanas de sor Juana Inés de la Cruz, Loa a los felices años del señor virrey conde de Paredes, marqués de la Laguna, donde ella celebra el onomástico del virrey (Tomás de la Cerda y Aragón) en una obra dramática breve (la loa) en ocho escenas, con el objeto de describir el empleo especial de la alegoría, mediante la comparación (semejanzas y diferencias) entre Adonis y Marte, cantados a su vez por Venus y Belona. Los personajes mitológicos masculinos -que no aparecen en escena- opuestos en la voz de las divinidades, al final se conjugan alegóricamente en Tomás de la Cerda (esto es, el virrey) gracias a la intervención de Concordia. Robin Ann Rice analiza la confluencia de literatura, religión y retórica en el estudio de hagiografías del siglo XVII, y, en especial, de la voluminosa hagiografía del religioso jesuita Alonso Ramos intitulada de modo significativo Los prodigios de la omnipotencia y milagros de la gracia en la vida de la venerable sierva de Dios Catarina de san Juan, sierva que no es otra que la célebre China poblana. La mezcla de elementos picarescos y mirabilia en un escrito de santos con una función retórica produce un texto propagandístico singular de la labor jesuítica en la Nueva España, que sólo podía tener eficacia en lugares (la ciudad de Puebla) y tiempos particulares (finales del siglo 'cm). De nuevo podrá observarse el recurso de la vida ejemplar de un personaje, más ficticio que real, descrito también con una orientación apologética y didáctica. También de carácter ético es el trabajo de Alejandra Soria Gutiérrez, quien aborda de manera crítica el sermón intitulado La quintaesencia de la virtud: santa Teresa de Jesús, pronunciado el 15 de octubre de 1719 por su autor, el carmelita descalzo fray Andrés de San Miguel, y publicado un año después. El discurso ha sido objeto de interpretaciones diversas, y la estudiosa observa que "estos discursos sacros transmiten más que sólo doctrina religiosa: son el receptáculo de la memoria de una sociedad retórica y uno de los medios con los que esta cuenta para forjar formas determinadas de ser y de pensar" (p. 181). A mitad del artículo, reafirma lo dicho: la finalidad del sermón es "enseñar una serie de valores y reglas de conducta" (p. 189). La autora describe diversas argumentaciones laudatorias basadas en la definición, la analogía y la comparación, que hacen de santa Teresa precisamente la quintaesencia de la virtud y que reafirman la pertinencia y la utilidad del análisis retórico de este tipo de textos: el sermón novohispano. El trabajo de David Becerra Mayor sobre la dimensión ideológica de la novela española actual muestra esa adecuación del novelista con la formación filosófica y sus lectores. Después de establecer las premisas teóricas para un estudio conceptual de la novela española en la actualidad, a partir de Michel Pécheux (quien al presupuesto "mecanicista" de que cada clase tiene su ideología, opone la idea de que todos los individuos comparten la misma corriente), aborda una serie de puntos. Se basa para ello en la tesis de que todo discurso contiene ideología, por más que se intente desplazarla o de camuflajearla, pues en esto mismo radica una actitud ideológica. Luego de ello procede el autor a "identificar el modo en que la ideología se reproduce en los textos literarios", pero no se refiere a toda ideología, sino a aquellos aspectos que se encuentran presupuestos en la concepción de "el fin de la historia". Así, las obras: Historias del Kronen de José Ángel Mañas (1994); Soldados de Salamina de Javier Cercas (2003); Una palabra tuya de Elvira Lindo, y Héroes de Ray Loriga (1993), permiten al autor mostrar cómo dialogan novelista y lector, el primero de ellos con una función legitimante de una ideología social y política que propugna por un mundo ideal sin conflictos ni tensiones sociopolíticas. Muestra el autor el éthos retórico del novelista en su adecuación a una corriente ideológica del mundo actual, en lo cual radica en parte el éxito de las obras.

La seducción del texto. Nuevos ensayos sobre retórica y literatura

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