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Libros UNAM

La empresa trasnacional automotriz en el proceso de reestructuración del capital, la producción

La empresa trasnacional automotriz en el proceso de reestructuración del capital, la producción y el trabajo en escala mundial

 

ISBN: 9786070297434

Autor(es): Gutiérrez Arriola, Angelina

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Instituto de Investigaciones Económicas

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$214

Precio Habitual: MXN$305

ISBN/ISSN 9786070297434
Entidad Académica Instituto de Investigaciones Económicas
Edición o Número de Reimpresión 2a edición, año de edición -2017-
Tema Economía
Número de páginas 396
Tamaño 21 x 13.8 x 2.2
Terminado o acabado Rústico
Idioma Español

Detalles

El objetivo se centra en el análisis de los cambios sistemáticos que, desde principios del siglo pasado y dentro del marco de la reestructuración del capital en escala mundial, lleva a cabo la empresa trasnacional automotriz en sus procesos de organización de la producción y del trabajo, en su lucha por abatir costos, incrementar su rentabilidad y evitar la caída de su tasa de ganancia, como una forma de enfrentar la competencia en mejores condiciones.
En su conjunto, constituye un punto de partida para la reflexión sobre los profundos y sistemáticos cambios que, dentro del desarrollo del capitalismo, viene presentando esta gran empresa respecto a su estructura organizativa global y en red, de la que derivan sus cadenas y subcadenas internacionales de producción, distribución y del trabajo, integradas tanto por sus filiales y subsidiarias como por un conjunto heterogéneo de empresas proveedoras especializadas de diverso nivel, origen.

Gutiérrez Arriola, Angelina

Angelina Gutiérrez Arriola es investigadora asociada C de tiempo completo en la Unidad de Investigación Economía del Trabajo y la Tecnología del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Estudió la licenciatura en sociología y las maestrías en economía y estudios latinoamericanos en la UNAM, donde también obtuvo el grado de doctora en estudios latinoamericanos por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Se le otorgó el reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz en 2017.

INTRODUCCIÓN El proceso de globalización no puede ser entendido sin considerar el papel que las empresas trasnacionales han tenido como agentes de la internacionalización del capital, la producción y el trabajo durante los dos últimos modelos de acumulación: el fordismo y el sistema flexible. Expresión de la constante reestructuración del capital en escala global, es la reestructuración sistemática de la empresa trasnacional, cuyo liderazgo se da en función de su estrategia global, que le permite operar en red, de la que se derivan sus ventajas competitivas y comparativas que cada región o país ofrece y con las que, en conjunto, busca imponerse como líder dentro de la frontera del desarrollo en el ámbito mundial. En un mundo de competencia por la ganancia, el análisis de esta gran empresa debe partir de su reestructuración organizativa en la que están implícitas tanto la aplicación sistemática de nuevas tecnologías de producción y comunicación, como la constante innovación tecnológica del producto y la aplicación de nuevos métodos y técnicas de organización de la producción y del trabajo, de acuerdo con las diversas fases que comprende su proceso productivo. La presión cada vez más aguda que sobre cada una de estas empresas ejerce la competencia, profundiza su búsqueda por reducir costos e incrementar su rentabilidad como una forma de elevar su tasa de ganancia. La complejidad cada vez mayor de su estructura global en red abarca desde su dirección central hasta las más diversas y elementales fases del proceso productivo, ya sea innovación y diseño (I&D), producción, distribución, comercialización, financiamiento y servicios diversos, distribuidas entre filiales, subsidiarias y proveedoras localizadas en diversos países y regiones integrados a su cadena internacional de producción, lo que conlleva un gran efecto en las estructuras globales de empleo, de acuerdo con la fase o fases del proceso productivo que en cada país se lleva a cabo. Su capacidad de liderazgo como empresa se basa tanto en la racionalización de sus procesos de producción y trabajo, como en la utilización de nuevas tecnologías, para incrementar su eficiencia y productividad, generar una ganancia extraordinaria y así poder mantener su competitividad frente al resto de empresas competidoras. Debemos agregar que, al generalizarse socialmente cada una de sus formas de organización, la empresa trasnacional influye en una nueva división internacional de la producción y del trabajo, en la que está implícita la cadena internacional de producción, distribución y comercialización, así como el conjunto de servicios que implican llevar el producto al consumidor final para su realización en el mercado como valor de cambio. La capacidad de expansión y las condiciones de liderazgo de esta empresa se basan, en gran medida, en sus ventajas organizativa y tecnológica en las que el desarrollo tecnológico (1) y la innovación sistemática del producto, tienen un papel fundamental. En este proceso también es muy importante el papel del Estado que, de acuerdo con las reglas que rigen cada país o región, crea las mejores condiciones para la valorización del capital, al aplicar políticas de estímulo, como las fiscales, laborales, educativas, crediticias, desarrollo de infraestructura, seguridad social, etcétera. Sobre todo, a partir de los años setenta, el Estado, con el objeto de eliminar cualquier rigidez o restricción a la libertad del capital, ha aplicado políticas de apertura, privatización y desregulación de las economías que buscan los mejores y más amplios incentivos para la valorización del capital; por ejemplo, obras de infraestructura, exenciones fiscales, fuerza de trabajo capacitada en función a las necesidades de los nuevos procesos de trabajo, bajos salarios, servicios diversos, etc., factores que, en un marco de asimetrías existentes entre los países y regiones, permiten a la empresa aprovechar al máximo las oportunidades de disminuir costos, incrementar su rentabilidad, ser más competitiva, mantenerse en el mercado e incrementar con ello sus ganancias. Lo anterior acentúa el desarrollo de sus fuerzas productivas y le obligan a modificar sus estrategias de gestión y logística, las cuales aplica de acuerdo con su dinámica interna y/o externa al cambiante contexto local, nacional, regional o global, influyendo en forma importante en el cambio del entorno social en que se encuentra. En este contexto, las estrategias de gestión y logística de la empresa son determinantes para la aplicación de políticas de negociación -internas y externas- acordes con el contexto económico, político y social en que actúa, condiciones básicas que le permiten llevar a cabo con mayor eficiencia los procesos de producción y de trabajo con independencia de la distancia. La expansión y el crecimiento de la empresa trasnacional (ET), así como el control que ésta ejerce sobre la organización de la producción, el trabajo y el comercio mundial ha llevado a que se le incluya como actor legítimo en las relaciones internacionales. El cambio en la concepción de producir en función de la oferta (empresa fordista) a hacerlo en torno a la demanda efectiva (empresa flexible), junto a la utilización del acelerado desarrollo tecnológico y los nuevos métodos y técnicas de organización de la producción y del trabajo -característicos de cada fase-, definen la rapidez del ciclo de circulación del capital como parte del proceso de acumulación del mismo. 1. EL OBJETIVO Este trabajo se centra en el análisis de los cambios sistemáticos que, desde principios del siglo pasado y dentro del marco de la reestructuración del capital en escala mundial, lleva a cabo la empresa trasnacional automotriz (ETA) en sus procesos de producción y de trabajo, en su lucha por abatir costos, incrementar su rentabilidad y evitar la caída de su tasa de ganancia como una forma de enfrentar en mejores condiciones la competencia, así como los efectos que ello conlleva, tanto dentro de ella, como en el entorno socioeconómico que la rodea. Se pretende identificar cuál ha sido su estrategia en la solución de los problemas a los que se ha enfrentado a lo largo de las diversas etapas y cómo, a partir de su estrategia corporativa, define el qué, cómo, cuánto y dónde producir. De igual manera, identificar el papel del Estado desde principios del siglo pasado para coadyuvar al buen funcionamiento de la gestión de esta empresa en escala mundial. Se eligió a la ETA por considerarla un sector emblemático de gran importancia en la que se expresan con gran nitidez los sistemas de organización de la producción y del trabajo en los dos últimos modelos de producción, factor que la ha convertido en un modelo a seguir para empresas de distintas ramas y sectores económicos de los más diversos países y regiones. Se busca analizar las principales estrategias corporativas de re-estructuración a las que, en sus dos variantes principales: fordista (producción en función de la oferta) o flexible (producción en función de la demanda), han recurrido estas grandes empresas en su búsqueda por ser más competitivas, eficientes y rentables; estrategias que han logrado cambios muy importantes en la forma de producir y organizar el trabajo en escala mundial, con especial énfasis en las estructuras de empleo que inciden en los trabajadores de los diversos países y regiones que, directa o indirectamente, van siendo integrados a sus cadenas internacionales de producción, distribución, comercialización y servicios. Consideramos a la ETA como: a) Institución o lugar de coordinación y de gestión de intereses y conflictos entre los distintos agentes económicos, políticos y sociales -representantes del capital y del trabajo- que, a lo largo de su cadena internacional de producción, comercialización, distribución y servicios, participan o contribuyen en la realización de valor(2). b) Organización dinámica y cambiante, cuyo centro corporativo constituye el elemento central de gestión, control y coordinación de toda su estructura en red, tanto interna como externa, en un marco creciente de fragmentación e internacionalización del proceso productivo en filiales y subsidiarias, así como delegación de ciertas fases en empresas proveedoras especializadas de diverso origen, tamaño y sector económico. Por lo mismo, su análisis en el ámbito microeconómico cobra cada vez mayor importancia para el análisis macroeconómico. c) Espacio en el que se estructura una compleja red de relaciones socioeconómicas que configuran la división internacional del trabajo de esta empresa, cuyas cadenas de producción, distribución, comercialización y servicios, si bien están desigualmente distribuidas y conformadas en escala geográfica, guardan una estrecha vinculación con ésta. d) Lugar de ejercicio de poder, de coordinación y de control que a lo largo de su cadena global de producción, distribución, comercialización y servicios, establece métodos específicos para la reproducción del capital en cada fase. En este contexto, consideramos a la gestión como el instrumento básico para el control y coordinación de la organización de la gran empresa automotriz en cada fase histórica, la cual, mediante técnicas de administración, financiamiento, comercialización, logística y adaptación al contexto local, regional o global, conlleva las relaciones económicas, políticas y sociales inter o intrafirma, las cuales res-ponden a su búsqueda por abatir costos e incrementar su rentabilidad y con ello estar en mejores condiciones para poder continuar compitiendo en el mercado. Dicha gestión le permite internalizar sus costos evitando la utilización del mercado abierto, lo que en gran medida explica el comercio intra e interfirma y los cambios que se observan en el comercio internacional. La ubicación y relocalización de su proceso de producción y de trabajo hacia diversos países y regiones, ha llevado cambios profundos tanto en el mapa productivo global, regional o local, como en el comercio internacional entre países y regiones (3) en los que se encuentra. Todo lo anterior se expresa en el desarrollo y aplicación de modernas tecnologías, así como de nuevos métodos y técnicas de organización de los procesos de producción y de trabajo en cada modelo de acumulación, en el que se concreta la necesidad del capital para acelerar el ritmo de su ciclo de reproducción y evitar, en lo posible, la caída de su tasa de ganancia. Esto viene provocando cambios profundos en la manera de producir y organizar el trabajo, especialmente en el contenido de éste y, por ende, el surgimiento de un nuevo tipo de trabajador, que aparece de acuerdo con las necesidades de la fase o las fases del proceso productivo que lleva a cabo en los países y regiones donde se ubica, con todas las consecuencias que esto tiene, derivadas de la estandarización, la especialización (4), la valorización del conocimiento -tanto formal o codificado, como empírico o tácito-, outsourcing o subcontratación, fomento del individualismo, competencia entre trabajadores, inestabilidad en el empleo, temporalidad, precariedad, desempleo estructural, etcétera. En pocas palabras, en su conjunto, el presente trabajo constituye un punto de partida para la reflexión en torno a la empresa tras-nacional y su repercusión en el proceso de acumulación de capital característico de cada etapa, en los distintos países y regiones. Se plantea cómo, presionada por la competencia por la ganancia, la ETA se reestructura sistemáticamente en busca de reducir costos e incrementar su rentabilidad, y sus cambios principales se expresan tanto en la reorganización de su estructura organizativa empresarial, como en sus procesos de producción y de trabajo, resultado del acelerado desarrollo tecnológico, la innovación sistemática, los nuevos métodos y técnicas de organización, así como de su expansión y relocalización constante, características que definen algunos de los siguientes cambios en escala internacional... (1) En especial el extraordinario desarrollo tecnológico, sobre todo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la robótica, la electrónica, la nanotecnología, la utilización de nuevos materiales y el desarrollo de los sistemas de transporte. (2) Desde la perspectiva del sistema en su conjunto, la cadena de transacciones, desde la producción inicial hasta su venta final, sirve para dividir el precio de venta total entre los diferentes agentes participantes, incluidos productores, trabajadores, comerciantes, etc. En una situación global es esencial distinguir que en la cadena el excedente del comerciante corresponde a un déficit en el productor. El primer caso corresponde a la ganancia por transferencia de riqueza por intercambio desigual y el último a la ganancia por la producción. (3) Para un determinado país, la instalación de plantas automotrices integradas a la cadena trasnacional de producción puede significar cierto tipo de desarrollo regional, el cual está condicionado al comportamiento de la demanda de los mercados internacionales, así como a la competencia de otros países y regiones que ofrezcan mejores perspectivas de ganancia a la empresa, por ejemplo, la ciudad de Detroit, hoy en crisis. (4) Lo cual favorece la exportación del trabajo en función de la estandarización.

La empresa trasnacional automotriz en el proceso de reestructuración del capital, la producción y el trabajo en escala mundial

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