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Libros UNAM

La ciudad en el campo

La ciudad en el campo Expresiones regionales en México

 

ISBN: 9786070272851

Autor(es): Ávila Sánchez, Héctor (coordinador)

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

MXN$122
ISBN/ISSN 9786070272851
Entidad Académica Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2015-
Tema Urbanismo
Número de páginas 324
Tamaño 23 x 17 x 2.8
Terminado o acabado Rústico
Idioma Español
Contenido Prólogo... Introducción. La periurbanización como fenómeno territorial contemporáneo en México y América Latina... Expresiones de la interfase urbano-rural en algunas regiones mexicanas... Región centro. El dominio pleno como mecanismo de incorporación del ejido al desarrollo urbano reciente en Cuernavaca, Morelos... Diversificación laboral rural y relaciones campo-ciudad. El caso de dos ejidos localizados en el valle de Toluca... Región Sur. Transformaciones del territorio en torno a la laguna de Tres Palos. El nuevo espacio periurbano de Acapulco, Guerrero... Espacios de conservación y crecimiento de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas ¿una combinación posible?... Región Occidente. Reconfiguración del espacio y desarrollo humano y territorial en la región metropolitana de León, Guanajuato... Periurbanización en la interrelación rural-urbana Morelia-Tarímbaro, Michoacán: capacidades locales y capital social... Sobre los autores.

Detalles

La periurbanización como fenómeno territorial se encuentra plenamente establecida en el sistema urbano nacional; se manifiesta de manera diferenciada en las zonas metropolitanas, las ciudades medias y otras menores en las distintas regiones del territorio mexicano. De ahí la necesidad de conocer a profundidad las expresiones espaciales, pero sobre todo, los procesos y entramados sociales en los que participan los actores (ciudadanía, organizaciones e instituciones) que construyen y viven su territorialidad.

Ávila Sánchez, Héctor (coordinador)

Es doctor en geografía por la UNAM con estudios de posdoctorales en la Universidad de Toulosse-Le Mirail, Francia. Es investigador titular del Programa de Estudios Regionales en el Centro de Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM. Profesor y tutor den los posgrados de geografía y ciencias políticas y sociales de la UNAM, en desarrollo rural en la Universidad Autónoma de Chapingo y en ciencias y desarrollo regional en la Universidad Autónoma de Guerrero. Pertenece al SNI. Ha realizado investigaciones en torno al desarrollo rural regional; la geografía rural, geografía histórico-regional de Morelos, entre otros temas.

Prólogo Naxhelli Ruiz Rivera* En los últimos veinte años, los estudios sobre la relación entre el campo y la ciudad sin duda han madurado. En los años noventa, se desarrollaron con un enfoque predominantemente descriptivo, los estudios sobre el tema que documentaron casi con sorpresa la diversificación productiva, la pluriactividad y la creciente mezcla de usos de suelo agrícolas, residenciales e industriales en el marco de una reciente reforma a la propiedad social del suelo. Al mismo tiempo, dichos estudios señalaban reiterativamente la incapacidad de las categorías conceptuales del momento para explicar los fenómenos territoriales de los que daban cuenta. Sin embargo, aun después del camino andado a lo largo de estas dos décadas y de múltiples estudios de caso, la consolidación conceptual de este campo de conocimiento aún está lejos de completarse. Prueba de ello es que en la producción académica, tanto en México como en América Latina, se ha debatido con insistencia sobre la ambigüedad tanto de los términos clásicos (rural y urbano) como de los neologismos emergentes como periurbano, rururbano, interfase rural-urbana o nueva ruralidad (Kay, 2007; Gómez, 2008; Ruiz y Delgado, 2008; Ávila, 2009). Ante la dificultad de abstraer los procesos generales que subyacen a las diversas formaciones territoriales periurbanas y también como resultado de una exploración cada vez más reflexiva sobre el tema, en años recientes, diversos autores comenzaron a combinar los estudios de caso, ricos en material empírico, con diversas visiones teóricas de las disciplinas sociológica, antropológica, geográfica e incluso politológica, para articular explicaciones más sólidas y convincentes sobre los porqués (y no sólo los cómos) de los distintos fenómenos documentados en territorios de transición rural-urbana (González et al., 2013; Paré, 2010 y Méndez-Lemus y Vieyra, 2014. Es en ese contexto en el que emerge esta obra colectiva, cuyo título habla no sólo de un fenómeno que trasciende desde hace mucho la terminología dicotómica con que la ciencia social tradicional se ha referido al territorio, sino también, y con fuerza, de una escala de observación teórica y epistemológicamente mejor definida, tanto para mostrar los distintos rostros de la periurbanización como para explicar sus mecanismos causales. En ese sentido, los capítulos aquí presentados se construyen a partir de una visión regional que, dentro de la especificidad de cada caso, ayuda a comprender mejor las dinámicas territoriales a las que hace referencia. La escala regional implica tomar en consideración procesos que se visibilizan o manifiestan únicamente cuando el estudioso define un entorno cuya extensión es más amplia que el ámbito urbano específico al que se asocian, a partir de variables sociodemográficas, políticas, ambientales o históricas. Ahora bien, más allá del desarrollo conceptual, es relevante además identificar ciertas tendencias de los procesos de periurbanización, que han sido extensamente documentados durante estas dos décadas. Delinear dichas tendencias no ha sido sencillo, debido a que los territorios de transición urbano-rural se manifiestan de formas muy diferentes en los entornos regionales en los que surgen. En algunos casos, se caracterizan por mercados laborales con dinámicas muy consolidadas de commuting hacia zonas específicas de las ciudades donde se concentra la oferta laboral, mientras que en otras áreas se fortalece el empleo manufacturero periférico, sin que los habitantes periurbanos se conecten con la dinámica urbana a través del commuting. En otros contextos, se presenta una diversificación importante en los usos de suelo agrícola, industrial, comercial, residencial y para infraestructura, mientras que en otros territorios se disputa primordialmente la ocupación residencial entre diversas clases sociales y los mercados formal e informal de suelo y vivienda. Ante la pluralidad de manifestaciones empíricas de los territorios periurbanos, a los estudiosos del campo nos ha llevado tiempo comprender que muchas de estas manifestaciones tienen algunos mecanismos causales comunes y, por lo tanto, requieren el análisis de los factores subyacentes, más que invertir esfuerzos en una búsqueda de patrones u homogeneidades espaciales. ¿Cuáles podrían ser dichos mecanismos causales? Una idea que surge consistentemente en los trabajos presentados en este libro, junto con muchos otros estudios empíricos publicados en los últimos años, es la de que los territorios periurbanos emergen debido a una desestructuración de los mecanismos de regulación social, política y laboral, en la cual son los mercados (y no los agentes del Estado) quienes ordenan y moderan tanto la vida social como los elementos ambientales presentes en los territorios. Evidentemente, dicho orden territorial, establecido por los mercados, sigue una lógica de lucro y maximización de ganancias para los agentes capitalistas a través de la evasión de los costos ambientales de la producción en lugares con poca capacidad institucional, la disponibilidad de mano de obra barata (y empleo precario); o la generación de plusvalía a partir de la incorporación de la propiedad social a los mercados formal e informal de suelo urbano. Esta lógica, que subyace a los territorios periurbanos contemporáneos, choca de frente con los esfuerzos e iniciativas para propiciar procesos de bienestar o de optimización de los recursos naturales y humanos; por el contrario, en muchos sentidos perpetúa o profundiza la exclusión, el riesgo o la segregación, tal como lo documentan extensamente varios de los capítulos presentados en esta obra, particularmente los trabajos sobre los periurbanos de Acapulco, León y Morelia. A partir de estas breves reflexiones, podemos identificar claramente los dos principales aportes de esta obra colectiva. En primer lugar, a partir de los estudios presentados, podemos finalmente visualizar los territorios periurbanos como una escala de trabajo, con una extensión, resolución y localización específica, que todos aquellos académicos del campo de los estudios territoriales debemos considerar como un objeto geográfico que requiere ser construido y analizado en profundidad. En segundo término, observamos una diversidad de manifestaciones territoriales que se derivan de la profunda neoliberalización que afecta múltiples ámbitos de la vida política, económica y social. Si bien dichas manifestaciones son específicas de cada región, por las características históricas y geográficas particulares de cada una de ellas, al final responden a los mismos procesos de debilitamiento económico y político que, paradójicamente, fortalecen las dinámicas desestructurantes asociadas a los mercados laborales, de suelo y de vivienda poco regulados. Los territorios periurbanos representan, entonces, un reto para el pensamiento geográfico, económico y sociológico. Las formas contemporáneas que adoptan estos entornos están cada vez más vinculadas con la economía política del neoliberalismo, en la cual la pluriactividad, la desconcentración laboral y la competitividad ambiental, lejos de representar oportunidades de bienestar para quienes habitan estos territorios, son expresiones de condiciones estructurales de desventaja social e injusticia espacial. En este sentido, los periurbanos representan no sólo un problema conceptual en el que se redefinen diversas categorías de análisis geográfico, también encarnan una serie de formidables problemas de desarrollo económico, social y político que requieren ser visibilizados e incluidos en una agenda de trabajo académico a mediano y largo plazo. Es en este contexto en el que debemos revisar y valorar los aportes de una obra de esta naturaleza. Los lectores de este libro encontrarán en él no sólo diversos casos empíricos de distintas regiones de México, cuidadosamente sistematizados; también encontrarán valiosas reflexiones que, desde distintas visiones teóricas, explican diferentes facetas de los territorios periurbanos y sus consecuencias en las poblaciones que en ellos habitan. Esta compilación contribuye a consolidar esta nueva etapa de estudios regionales de la periurbanización con casos empírica y conceptualmente sólidos. Bibliografía Ávila, Héctor (2009), “Periurbanización y espacios rurales en la periferia de las ciudades”, Estudios Agrarios, vol. 15, núm. 41, pp. 93-123. Gómez, Sergio (2008), “Nueva ruralidad. Fundamentos teóricos y necesidad de avances empíricos”, en: Pérez, Edelmira; María Adelaida Farah y Hubert Carton de Grammont (comps.), La nueva ruralidad en América Latina. Avances teóricos y evidencias empíricas, Bogotá, Universidad Javeriana-CLACSO, pp. 45-77. González, José Roberto; Guadalupe M. Hernández; Luz E. Padilla y Elivier Reyes (2013), “Reestructuración productiva y reproducción precaria familiar en México: la experiencia de las familias periurbanas de Zacatecas-Guadalupe”, Ponencia presentada en el Grupo de Trabajo 8 Desigualdad, Vulnerabilidad y Exclusión Social, XXIX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología, Santiago de Chile, octubre de 2013. Kay, Cristóbal (2007), “Algunas reflexiones sobre los estudios rurales en América Latina”, Iconos Revista de Ciencias Sociales, núm. 29, pp. 31-50. Méndez-Lemus, Yadira y Antonio Vieyra (2014), “Tracing Processes in Poverty Dynamics: A Tale of Peri-urban Small-scale Farmers in Mexico City”, Urban Studies, vol. 51, núm. 10, pp. 2009-2035. Ruiz, Naxhelli y Javier Delgado (2008), “Territorio y nuevas ruralidades. Un recorrido teórico sobre las transformaciones de la relación campo-ciudad”, EURE, vol. 34, núm. 102, pp. 77-96. Paré, Luisa (2010), “La relación campo-ciudad: elementos para agendas en común”, Revista ALASRU-Nueva Época, vol. 5, pp. 95-113. * Instituto de Geografía, UNAM.

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