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Libros UNAM

Guatemala en la memoria

Guatemala en la memoria

 

ISBN: 9786073008532

Autor(es): Soriano Hernández, Silvia (coordinadora)

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$210

Precio Habitual: MXN$300

ISBN/ISSN 9786073008532
Entidad Académica Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2018-
Tema Historia
Número de páginas 274
Tamaño 21 x 14 x 1.6
Terminado o acabado rústico
Idioma español

Detalles

Guatemala en la memoria es una obra que tiene sustento teórico, pero también, resulta altamente conmovedora y humanizante, ya
que reúne distintos ángulos en torno a la memoria, que llevan a la conciencia y a la reflexión. Hay un rasgo que atraviesa la obra y
que la enriquece: la problematización, ya que plantea voces opuestas, discusiones abiertas y temas en disputa, tales como violencia, guerra, guerrillas, memoria, verdad, testimonio, historia, fuentes. Es una obra que sin duda contribuirá a comprender y a discernir la historia de Guatemala, desde el momento más reciente y trágico del conflicto armado interno, hasta las pautas y comportamientos de la memoria y la recordación a través de largos arcos de tiempo que han significado momentos de oprobio y opresión. María Patricia González Chávez

Soriano Hernández, Silvia (coordinadora)

Es licenciada en Economía por la UNAM, maestra en Ciencias (Sociología Rural) por la Universidad Autónoma Chapingo y doctora en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Se especializa en movimientos sociales, identidad étnica, perspectiva de género, memoria y testimonio.
Su última publicación se titula El sentido de la disidencia. Indígenas y democracia (2016). Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz que se otorga a las universitarias sobresalientes en sus áreas de conocimiento y en sus ámbitos de desempeño profesional, por la Universidad Nacional Autónoma de México, 8 de marzo de 2017.

Los CAUCES DE LA MEMORIA EN UNA SOCIEDAD VIOLENTA Silvia Soriano Hernández Un eje une los capítulos que introduzco a continuación y es el de la memoria; pero no cualquier memoria, sino aquella que se estructura a partir de la violencia, violencia de larga data que una vez que llegó, pareciera no haber posibilidades de que se aleje, y comienza a tomar otro rostro para permanecer. Esta memoria, a su vez, tiene un contexto y dos momentos: la Guatemala de la segunda mitad del siglo xx y el antes y el después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996. También tiene un signo presente y es el de la esperanza unida a la búsqueda de la justicia. Como podrá, observarse, la mayoría de los textos aquí ofrecidos son producto de un seminario de análisis y discusión a propósito de los temas trabajados, a saber, la memoria, las organizaciones sociales, el testimonio, cómo rememoran las víctimas y los militantes en un escenario violento, quién y por qué recuerda los años de lucha, resistencia, inquietudes y esperanzas, entre otros temas afines, para posteriormente dar paso a la narración. Después de conocer versiones preliminares de esos textos, invité a los autores a darles forma de capítulo e incluí a otros colaboradores para enriquecer el libro en su conjunto pues, en sus propias investigaciones incorporaron el tema de la memoria a propósito de la Guatemala violenta. En el contexto de la Guerra Fría, la nación centroamericana fue el primer país en donde Estados Unidos de Norteamérica inició su larga escalada de golpes de Estado en América Latina, derrumbando a presidentes electos o de facto, de acuerdo a sus intereses. Esta intervención dio continuidad a la violencia que se trataba de combatir en el llamado periodo revolucionario, puesto que tras grandes movilizaciones se erradicó a una dictadura para dar paso a procesos electorales un poco antes de la primera mitad del siglo xx; breves años tras los cuales el terrorismo de Estado se impuso y al cual muchos jóvenes de ambos sexos le hicieron frente con la llamada violencia revolucionaria. Violencia de un lado, violencia del otro y justificaciones de ambos bandos por su uso. Dentro del circuito por el cual se mueve la violencia, podemos hacer distinciones si retomamos las ideas del pensador ecuatoriano Bolívar Echeverría. Por un lado, existe la violencia ejercida por el Estado, que busca autolegitimarse haciéndose pasar por natural o inevitable. Esta violencia puede ser explícita u oculta. Su objetivo principal, según Echeverría, es ejercer una coerción sobre la rebeldía que busca, por distintos medios, ir a contracorriente de la dictadura impuesta por el capital, aquella del valor que se autovaloriza y que subyuga a las formas de vida "naturales" que intentan escapar de este esquema. La tendencia de estas fuerzas que es atacada por la violencia estatal es llamada por el filósofo contraviolencia. No obstante, advierte el ecuatoriano, esta contraviolencia que se enfrenta al Estado puede ser recuperada por este último. En Guatemala queda más que evidente esta afirmación. Tal cosa sucede cuando las fuerzas de la rebelión no logran trascender su movimiento puramente destructivo (que acaba siendo asimilado y redirigido por las fuerzas coercitivas del Estado) y no consigue alcanzar lo que Echeverría llama violencia dialéctica. Deseo añadir que también en este sentido opera aquella inacción de una guerrilla que optó por la violencia pero sin necesariamente llegar a utilizarla cuando había la posibilidad de atacar al enemigo, con lo que permitió que se golpeara a población desarmada. Así lo recuerda Pablo Monsanto, miembro del grupo armado Frente Guerrillero Edgar Ibarra: "El ejército sube, reprime a la población y no encuentra resistencia ni respuesta ofensiva, pues la guerrilla se dedica a evadir el cerco, a evadir el golpe del adversario y alejarse del combate. Los guerrilleros llegan cuando el enemigo se retira". La violencia dialéctica incluye dentro de sí misma, coherente y simultáneamente, a la fuerza destructiva y a aquella que trasciende la destrucción y permite al sujeto (individual o colectivo) integrarse en una nueva forma, producto de cierto tipo de emancipación. Sigo con Echeverría cuando afirma que la violencia dialéctica, también llamada violencia trascendental, funde, dentro de sí, a la fuerza destructiva con la fuerza creativa. La violencia destructiva, que descarta todo movimiento de creación, es encarnada por el Estado para neutralizar y sostener las estructuras de dominación. En palabras de Echeverría: Se trata de la violencia destructiva ejercida por el sujeto pseudonatural que es el Estado moderno, en bien de los intereses de la nación, es decir, de esa comunidad oligárquica y excluyente instaurada por él a partir de las ruinas de las comunidades naturales -lo mismo arcaicas que recientes- y cuya pseudoconcreción le permite disfrazar de "proyecto" humano lo que en realidad no es más que un mero impulso automático de la "vida" del capital? Es así que tanto la violencia como la memoria que brotan en este contexto no pueden desligarse del dominio del capital, de por sí violento, como veremos en las siguientes páginas.

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