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Libros UNAM

Espacios sociales en una región agraria del norte de Chiapas (siglos XIX-XXI)

Espacios sociales en una región agraria del norte de Chiapas (siglos XIX-XXI)

 

ISBN: 9786073013239

Autor(es): Toledo Tello, Sonia

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Dirección General de Publicaciones

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$259

Precio Habitual: MXN$370

ISBN/ISSN 9786073013239
Entidad Académica Dirección General de Publicaciones
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2019-
Tema Antropología
Número de páginas 424
Tamaño 22.5 x 16.5 x 2.5
Terminado o acabado rústico
Idioma Español

Detalles

Espacios sociales en una región agraria del norte de Chiapas (siglos xix-xxi) Sonia Toledo Tello La tierra, cuyo valor económico, social y simbólico se elabora históricamente en medio de relaciones de poder, es la trama sobre la cual la autora explora los lazos que los habitantes de los valles Simojovel y Huitiupán han entablado entre sí y con diversos agentes sociales. Así, más que la historia agraria, el centro de atención del estudio es el análisis de la configuración de los espacios sociales en esta región de Chiapas, desde el siglo xix hasta principios del actual. Los procesos investigados muestran que el ordenamiento socioespacial no se explica de manera principal por las condiciones fisiográficas o por la "naturaleza" de su población, sino que se forja en medio de múltiples relaciones asimétricas, tanto en el ámbito mundial, nacional y regional como en las interacciones cotidianas; es producto de intensas luchas sociales, de la confrontación de intereses y proyectos humanos en distintos momentos históricos.

Toledo Tello, Sonia

Doctora en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigadora de tiempo completo del Instituto de Estudios Indígenas de la UNACH. Temas de investigación: historia regional, poder, conflictos sociales y género.

Introducción Durante las tres últimas décadas del siglo xx, los valles de Simojovel y Huitiupán fueron sacudidos por la violenta destrucción de un mundo rural que se configuró en el transcurso de la segunda mitad del siglo xix. El sistema de fincas que había prevalecido por más de cien años entró en una profunda crisis a partir de la década de 1970. Diez años después, tras intensas disputas agrarias, dicho sistema fue aniquilado. Los estilos de vida de la población, las aspiraciones individuales y colectivas, las formas de control y subordinación, las tensiones y contiendas, los acuerdos, las celebraciones y los rituales de ese mundo rural se habían construido fundamentalmente en torno a las haciendas y los ranchos -dos unidades de producción distintas pero que, al igual que las plantaciones en Chiapas, han sido llamadas fincas-. La liquidación de las fincas implicó cambios profundos en la tenencia de la tierra, pero también generó múltiples fisuras en las formas de vivir y pensar ese mundo, y sobre sus vestigios se creó un espacio social agrario distinto, conformado en su mayor parte por ejidos, pequeñas propiedades, copropiedades y núcleos de población sin regularización agraria. A todas estas configuraciones me referiré genéricamente como comunidades campesinas, aludiendo no a su forma de tenencia de la tierra sino a los vínculos de colaboración, parentesco y amistad, urdidos en medio de acuerdos, contiendas y conflictos, que identifican a un grupo de familias de pequeños productores como integrantes o pertenecientes a un lugar históricamente situado. Este libro está dedicado a explorar las transformaciones sociales de los valles de Simojovel y Huitiupán del siglo xix hasta los albores del xxi. Después de estudiar las haciendas y los ranchos en estos valles -desde su fundación hasta su desaparición, privilegiando el punto de vista de extrabajadores y expropietarios-(Toledo 1996; 2002), ahora me interesa profundizar en ciertos procesos del periodo de estudio y explorar varios que no han sido investigados. Analizaré las particularidades que mostró el proceso de formación de la propiedad privada durante el siglo xix, considerando que no se registró en la zona la intervención de las compañías deslindadoras. De igual forma, se indagará la constitución de los ejidos entre 1930 y 1960 con el fin de saber por qué solo una parte de la población trabajadora de las fincas optó por la dotación ejidal, mientras que otra porción considerable continuó en estas empresas sin, por así decirlo, aprovechar el auge de la reforma agraria cardenista. Por otro lado, conociendo ya los procesos que provocaron el fin de las fincas entre las décadas de 1970 y 1980, me propuse explorar el tipo de relaciones sociales que dieron sustento a las nuevas comunidades campesinas al finalizar el siglo xx. Al mismo tiempo, busco dar cuenta de la transformación de los trabajadores de fincas en campesinos con tierra, teniendo en cuenta el escenario de profundas crisis y acelerados cambios económicos, políticos y culturales que se viven en Chiapas y en el mundo en general, a partir de la reorganización del capitalismo internacional, la instauración del neoliberalismo y el desarrollo tecnológico de las casi cuatro últimas décadas. Otro de los asuntos de interés en este trabajo es conocer lo ocurrido con la tierra tanto en términos de su regularización como dentro de la organización social de las comunidades campesinas que se formaron en la década de 1980. Luego de haber registrado las movilizaciones y enfrentamientos en torno a la tierra, de observar la participación de hombres, mujeres y niños en esa cruenta y prolongada lucha agraria, me pareció necesario indagar las implicaciones sociales que la conquista de este recurso tuvo para los involucrados en el proceso. En las últimas décadas, la tierra, hilo conductor del análisis, se ha considerado como la causa fundamental de la conflictividad social por parte de los medios de comunicación, activistas, agrupaciones sociales, políticas y religiosas, y por parte de estudiosos de la sociedad chiapaneca. Desde los años setenta y ochenta del siglo xx, cuando se desataron violentas confrontaciones agrarias en varios municipios chiapanecos -Simojovel, Huitiupán, Sabanilla, Bochil, Jitotol, Venustiano Carranza y Las Margaritas, entre otros-, la tierra comenzó a colocarse, dentro del imaginario colectivo, en el centro de la problemática social chiapaneca por las acciones y los discursos a su alrededor. Pocos años después, esta imagen cobró mayor fuerza ante la magnitud del conflicto agrario registrado en distintas regiones de Chiapas a raíz del levantamiento armado de 1994, como ha sido puesto a discusión por algunos investigadores del campo chiapaneco: La cuestión de la tierra no es solo el referente inmediato para la satisfacción de las necesidades del campesino o de cualquier grupo humano. Lo es, ciertamente, ante la carencia de otras ofertas laborales, pero no siempre la cuestión relativa a la tierra ha tenido el rango que ahora tiene. La perspectiva agrarista contemporánea de Chiapas es, también, una construcción ideológica, resultante de las acciones políticas de legitimación llevadas a cabo por tres actores, por lo menos, en relevo: el gobierno federal, la Iglesia católica, y las organizaciones políticas y organismos no gubernamentales. El levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) deviene la expresión más explosiva y contradictoria de ese discurso y en cuanto tal manifestativa, también, de sus límites y fracturas (Villafuerte et al. 1999:17). Vinculada a esta construcción se generó otra poderosa imagen relativa al apego "natural" del indígena a la tierra. Pero hay que subrayar que estas elaboraciones no son una simple invención; su arraigo es posible porque tienen sentido y se corresponden con valores y aspiraciones que se generan en el ámbito social en el cual se desenvuelve la gente. De acuerdo con Villafuerte y sus coautores, la construcción social sobre el problema de la tierra en Chiapas encuentra su asidero en "una estructura social eminentemente campesina, arraigada y conservadora y, en cuanto tal, reproductora permanente del discurso que sustenta la perspectiva agrarista" (Villafuerte et al. 1999:17). Y dicha estructura, argumentaré más adelante, es resultado de interconexiones históricas disímiles de la región chiapaneca con otras del país y del mundo. Considerando los cambios en las políticas agrarias y agrícolas del Estado mexicano al finalizar el siglo xx, se analizan las relaciones y nociones -viejas y nuevas- que sirvieron de base en la construcción de las comunidades campesinas. Interesa observar también los efectos que tuvieron las modificaciones de las políticas del Estado hacia el sector campesino entre 1980 y 1990, así como el significado de la tierra para las nuevas generaciones de las familias campesinas de estos valles. Finalmente, tomando en cuenta el impacto del levantamiento armado del EZLN en el plano nacional e internacional, pero específicamente en Chiapas, interesa conocer la forma en que se expresó el movimiento neozapatista en la región de estudio. Así, daré cuenta del impacto de las políticas agrarias en los valles de Simojovel y Huitiupán en ciertos momentos del periodo de estudio: en la segunda mitad del siglo xix; durante la reforma agraria cardenista -cuando el sistema de fincas era hegemónico-; en el momento de la aniquilación de las fincas; durante la formación de las comunidades campesinas al finalizar el siglo xx; en medio del conflicto armado de 1994 y en el transcurso del movimiento neozapatista hasta la primera década del siglo xxi. Las particularidades de las dinámicas sociales de los valles de Simojovel y Huitiupán abonarán a la comprensión de la diversidad de los problemas agrarios que se han generado en Chiapas desde el siglo xix y, fundamentalmente, los que se presentaron a partir de 1970. El recorrido por los distintos escenarios sociales en los valles de Simojovel y Huitiupán que he elegido evidencia que la población indígena no siempre ha mostrado el mismo interés por la tierra. Muestra también una participación social diversa y diferenciada en los distintos conflictos agrarios, que se explica por las posiciones sociales y los intereses desiguales de los habitantes de la región de estudio. Por otra parte, veremos que las experiencias aquí expuestas se contraponen a las ideas ampliamente difundidas acerca de que las acciones sociales de los explotados y oprimidos son producto de la manipulación y del engaño o, en el extremo opuesto, que todos los explotados se movilizan por ser naturalmente rebeldes y, en este caso, se han organizado para conquistar la tierra. Vista la tierra como un recurso cuyo valor económico, social y simbólico se elabora históricamente en medio de relaciones sociales de poder, aquí me propongo analizar las distintas maneras en que los habitantes de los valles de Simojovel y Huitiupán se han relacionado a partir de sus diferentes vínculos con la tierra, así como de los arreglos, conflictos, disputas y discursos creados a su alrededor. Es decir, más que la elaboración de una historia agraria, este libro tiene como propósito central explorar la configuración de los espacios sociales.

Espacios sociales en una región agraria del norte de Chiapas (siglos XIX-XXI)

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