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Libros UNAM

Desarrollo y condiciones de vida en ciudades de México: el sistema urbano y las zonas metropolitanas

Desarrollo y condiciones de vida en ciudades de México: el sistema urbano y las zonas metropolitanas de Cuernavaca y Querétaro

 

ISBN: 9786073016674

Autor(es): Rodríguez Hernández, Francisco

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$388

Precio Habitual: MXN$554

ISBN/ISSN 9786073016674
Entidad Académica Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias
Edición o Número de Reimpresión 1a edición, año de edición -2019-
Tema Urbanismo
Número de páginas 374
Tamaño 23 x 17 x 2
Extensión de fichero
Terminado o acabado rústico
Idioma español
Contenido INTRODUCCIÓN 11
I DESARROLLO Y CONDICIONES DE VIDA: UNA PERSPECTIVA CONCEPTUAL 21
Concentración, desigualdad y desarrollo en el capitalismo 21
La evolución en los objetivos del desarrollo económico 23
El concepto de desarrollo y el paradigma de la modernización 24
Necesidades básicas y desarrollo endógeno 27
El modelo económico neoliberal 30
El desarrollo social y las metas del milenio 32
Justicia distributiva y desigualdad social 35
Igualdad y justicia social 36
Utilitarismo 37
Justicialismo liberal 39
Marxismo 47
Comunitarismo 52
Necesidades humanas 53
Prioridades y derechos 55
Justicia social y espacio geográfico 58
Justicia social territorial 58
Justicia espacial 61
Desarrollo socioespacial 66
a) Elementos de justicia social en el espacio geográfico 66
b) Principios de desarrollo socioespacial 69
II DINÁMICA DE LA URBANIZACIÓN EN MÉXICO, 1990-2010 71
Antecedentes: urbanización y concentración urbana, 1900-1990 72
Etapas de urbanización en México, 1900-1990 74
a) Urbanización moderada, 1900-1940 74
b) Urbanización acelerada, 1940-1980 77
c) Cambio en el patrón de concentración urbana, 1980-1990 82
Distribución regional de la urbanización, 1900-1990 90
El proceso de urbanización en el cambio de siglo, 1990-2010 93
Dinámica general de urbanización en 1990-2010 93
Distribución por rangos de tamaño 95
Distribución por regiones 101
a) Centro 102
b) Frontera Norte 105
c) Occidente 106
d) Sur-Sureste 107
e) Norte 109
Desarrollo económico y distribución espacial del crecimiento urbano 110
III DIFERENCIACIÓN ESPACIAL DE LA SITUACIÓN SOCIOECONÓMICA DE LAS CIUDADES DE MÉXICO, 1990-2010 115
Evolución de la pobreza y las desigualdades en el desarrollo regional 115 Evolución de la situación socioeconómica de las ciudades en 1990-2010 125
Nota metodológica 128
Distribución de las ciudades por niveles de condiciones socioeconómicas 130
Relación entre nivel socioeconómico, tamaño y crecimiento poblacional de las ciudades 137
Relación entre el nivel socioeconómico y la economía local 139
Comportamiento espacial de la diferenciación en las condiciones socioeconómicas 141
Comportamiento espacial de la variación en el nivel socioeconómico de las ciudades 146
Situación socioeconómica de las ciudades en las regiones 150
a) Frontera Norte 150
b) Norte 154
c) Occidente 155
d) Centro 156
e) Sur-Sureste 157
Urbanización, desarrollo socioeconómico de las ciudades y desarrollo regional 157
IV CONTRASTES DEL DESARROLLO ECONÓMICO EN DOS CASOS DE ESTUDIO: LAS ZONAS METROPOLITANAS DE CUERNAVACA Y QUERÉTARO 163
Selección de los casos de estudio 165
Dinámica demográfica y de metropolización 167
Economías locales: dinámica de crecimiento y estructura 175
Mercado ocupacional 184
Pobreza y nivel socioeconómico de la población 192
Capacidad de acción pública de los gobiernos locales: una aproximación con base en las finanzas públicas 197
Contrastes del desarrollo en los dos casos de estudio: recapitulación 202
V ESPACIOS DE POBREZA DE LAS ZONAS METROPOLITANAS DE CUERNAVACA Y QUERÉTARO: POBLACIÓN, EDUCACIÓN, OCUPACIÓN Y POTENCIAL DE PROGRESO 207
Identificación de núcleos de pobreza y diseño de las encuestas 209
Segregación socioespacial y núcleos de pobreza 209
Diseño de las encuestas 222
Estructura sociodemográfica 228
Distribución por edad y sexo de la población 228
Inmigración 230
Hogares 232
Nivel educativo 235
Ocupación e ingresos 239
Niveles de ocupación e ingresos 239
Tipo y calidad de la ocupación 243
Ocupación del jefe de bogar e ingresos 248
Gasto y estrategias de supervivencia del hogar 254
Pobreza, migración y potencial de progreso 258
VI ESPACIOS DE POBREZA DE LAS ZONAS METROPOLITANAS DE CUERNAVACA Y QUERÉTARO: VIVIENDA, SERVICIOS PÚBLICOS Y MECANISMOS COMPENSATORIOS 265
Características de la vivienda 266
Características generales 266
Calidad de la vivienda 269
a) Calidad de construcción 270
b) Adecuación del espacio habitable de la vivienda 271
c) Dotación de servicios 273
d) Equipamiento básico de la vivienda 274
e) Calidad general de la vivienda 275
Acceso a servicios públicos 275
Dotación de servicios urbanos 275
Acceso a la educación 276
Acceso a servicios médicos 279
Calidad del ambiente social y satisfacción con el lugar de residencia 284 Mecanismos compensatorios y potencial de organización comunitaria 293
Cobertura de los programas de política social 293
Organización y participación social 295
Condiciones de vida y perspectivas de desarrollo 297
VII AVANCES Y LIMITACIONES DEL DESARROLLO URBANO DESDE LA PERSPECTIVA SOCIOESPACIAL: CONCLUSIONES 303
ANEXOS 317
1 Población de las ciudades de México, 1980-2010 317
2 índices de nivel socioeconómico de las ciudades de México y su variación, 1990-2010 327
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 357
Fuentes de información estadística 367

Detalles

Esta obra versa sobre las desigualdades en el desarrollo de las ciudades de México y se enfoca en la situación socioeconómica de la población urbana como expresión última del desarrollo económico y social, partiendo del concepto de justicia social, desde una perspectiva geográfica, como fundamento. Tomando como periodo de análisis el que va de 1990 a 2010, aborda el tema, en primer término, para el conjunto del Sistema Urbano Nacional y, en segundo lugar, para las zonas metropolitanas de Cuernavaca y Querétaro, a través de un estudio comparativo a escala de áreas urbanas y del análisis de los espacios de pobreza que se identificaron al interior de ambas metrópolis.

Rodríguez Hernández, Francisco

Doctor en Geografía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y maestro en Desarrollo Urbano por El Colegio de México, es investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM desde 1990. Es también tutor y profesor de la maestría en Trabajo Social y tutor del posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Sus líneas de investigación son desarrollo urbano y regional, y pobreza y condiciones de vida de la población urbana. Cuenta con varias publicaciones recientes sobre urbanización y desigualdad social, desarrollo socioterritorial, pobreza y segregación residencial en ciudades mexicanas.

Introducción A lo largo del siglo xx, la nación mexicana vivió transformaciones profundas en el perfil de su economía, su sociedad, en la cultura y el ámbito de lo político. De ser un país rural, con una economía basada en la producción primaria y con una incipiente industrialización, pasó, durante la segunda mitad del siglo, a ser un país eminentemente urbano, con un peso importante de las actividades económicas secundarias y terciarias. Este carácter urbano es un aspecto inseparable de las condiciones de desarrollo económico y social que se han alcanzado en este país. El proceso de urbanización fue siempre ascendente durante ese siglo y continúa siéndolo en el siglo presente, si bien sus características principales, como son el ritmo y volumen de crecimiento, han ido evolucionando en el tiempo. Este proceso fue particularmente acelerado entre 1940 y 1980, y menos rápido a partir de entonces, pero con volúmenes de población y de crecimiento urbano cada vez más importantes. Mientras que en 1940 se clasificaban como urbanas un total de 55 localidades, que agrupaban un 20 % de la población nacional, en 1980 sumaban ya 227 ciudades, con el 55 % de la población. Para 2010, el país contaba con 387 ciudades, que aglomeraban a un 71.1 % de la población nacional, lo cual es un grado de urbanización muy cercano al de las regiones del mundo más desarrolladas.1 Otro rasgo característico del proceso de urbanización en México ha sido la multiplicación de procesos de expansión urbana a escala local que rebasan con frecuencia los límites político-administrativos: las zonas metropolitanas se han multiplicado hasta alcanzar la cantidad de 59 para 2010, abarcando al 78.6% de la población urbana nacional, y se identifican 78 casos de conurbaciones no metropolitanas (Sedesol-Conapo 2012, 22). Son diversos los factores que intervienen en el proceso de urbanización. En general, la evolución y características del desarrollo económico, así como la dinámica demográfica son los dos grandes ingredientes en dicho proceso. Se trata, a su vez, de procesos interrelacionados que se expresan territorialmente en formas evolutivas de distribución de la población y la actividad económica, y definen en tiempo y espacio la localización del crecimiento urbano. La propia urbanización genera condiciones favorables para la producción que fomentan el dinamismo económico, un entorno propicio a la inversión productiva y un mercado ocupacional en expansión, lo que atrae flujos de migración interna, motivados por expectativas de progreso más promisorias que en los lugares de origen. Desde el último tercio de la década de 1980, la estrategia de desarrollo económico se ha orientado a la competencia en el mercado internacional, el llamado "modelo neoliberal". Desde entonces, la evolución de la economía nacional se ha caracterizado por periodos de frugal expansión intercalados con etapas recesivas, que dan por saldo de largo plazo un crecimiento moderado que, si bien es superior al crecimiento demográfico, queda eclipsado por una distribución del ingreso que mantiene niveles altos de polarización: desigualdad que obstaculiza la redistribución de los beneficios del crecimiento económico, conforme a los especialistas en el tema (Lustig 2004, 93; Wil-kinson y Pickett 2009, 159-169; Hernández 2009, 49). Así, el saldo social del desarrollo económico sigue siendo insatisfactorio, principalmente porque los niveles de pobreza siguen siendo altos, y la relación entre urbanización y desarrollo -entendido este en un sentido amplio- no ha tenido un saldo positivo en las últimas décadas. Extensos sectores de la población se refugian en actividades informales escasamente productivas, en empleos de baja remuneración, o toman el camino de la emigración al extranjero. Mientras que el crecimiento urbano ha alcanzado cierto grado de maduración, la pobreza se asocia cada vez más al crecimiento de las ciudades. Las desigualdades regionales del desarrollo se mantienen y refuerzan. La insuficiencia del desarrollo económico es evidente. En este contexto, la persistencia de un proceso continuo y ascendente de urbanización nacional se explica principalmente por las diferencias de desarrollo que existen entre regiones, entre lo rural y lo urbano, y entre las distintas ciudades: las personas perseveran en la búsqueda de los ámbitos de trabajo y desarrollo que les ofrezcan las mejores oportunidades posibles en el contexto actual. Puede decirse, entonces, que se trata de un proceso de urbanización de la pobreza. En el territorio, este proceso arroja una distribución diferenciada, marcada por el nivel de competitividad que tienen y han tenido las distintas ciudades y regiones en la economía globalizada. Las regiones del norte y centro del país, particularmente sus ciudades grandes, han logrado una competitividad que estimula un comportamiento más dinámico de su economía. Tienen niveles más bajos de incidencia de la pobreza y se constituyen como los lugares más propicios para la inversión productiva y como ámbitos de trabajo y residencia. Sin embargo, aun cuando ofrecen mayores oportunidades de progreso para la población, siguen teniendo un saldo de pobreza insoslayable. Por otro lado, los estados del sur del país registran grados de incidencia de la pobreza más altos asociados a una baja competitividad económica. En ellos, los puertos y ciudades turísticas, así como las capitales estatales constituyen enclaves de desarrollo que, al tener mayor productividad que su entorno regional, funcionan como polos atractores de migración que estimulan el crecimiento urbano. Este crecimiento contribuye a reproducir las condiciones de pobreza de una parte importante de la población, tanto por la calidad de las oportunidades ocupacionales que aportan como por las deficiencias en cuanto al equipamiento e infraestructura de servicios. Este panorama encuadra la relevancia de analizar los avances en las condiciones de vida de la población urbana en las últimas décadas como una forma de evaluar el verdadero significado del moderado desarrollo económico que se ha logrado en México en el marco del modelo neoliberal y, al mismo tiempo, la distribución geográfica de dichos avances, para valorarlos en términos de desarrollo regional y urbano. Lejos de priorizar de forma arbitraria el ámbito urbano sobre el rural, enfocar el interés sobre la población urbana tiene sentido porque las ciudades son clave para el desarrollo nacional y regional. Son lugar primordial de localización de las inversiones productivas, y son los nodos que articulan los impulsos de desarrollo y los flujos de intercambio de personas, mercancías y recursos de inversión productiva, en su región y con otras regiones, de manera que se constituyen en buena medida en motor del desarrollo. Asimismo, son el campo de investigación que ha encauzado la atención del autor desde tiempo atrás, porque se perfila como una temática que cobra cada vez mayor relevancia y reclama más atención por parte de las políticas públicas. El aumento de la población en situación de pobreza se está dando en mayor medida en las ciudades y, ante este problema, es necesario diagnosticar a fondo su situación socioeconómica e identificar soluciones que coadyuven a mejorar las condiciones de vida. El proceso de urbanización impone diversos retos que tocan los distintos ámbitos de atribución del Estado, con el fin último de promover las mejores condiciones de bienestar de la población. No se trata solamente de dotar a las ciudades de la infraestructura y los servicios indispensables para una población creciente: se requiere también de incentivar desde la escala local y regional el mejor desarrollo de las actividades económicas, la localización de las inversiones productivas, la necesaria planeación del crecimiento urbano y la protección de las condiciones ambientales, así como la aplicación de los instrumentos jurídicos que permiten la gobernabilidad, la justicia, la seguridad pública, la seguridad social y el respeto a los derechos sociales y ciudadanos, en un marco democrático que asegure la participación de la población en las decisiones colectivas. El objetivo general de esta investigación es analizar la diferenciación geográfica de las condiciones de vida de la población de las ciudades de México entre 1990 y 2010, y contribuir a explicar su causalidad, a escala del Sistema Urbano Nacional y en estudios de caso. Se parte de la idea de que, si bien el crecimiento urbano ha estado acompañado de una evolución en las condiciones de vida, el desarrollo económico asociado al proceso no ha sido suficiente para abatir sensiblemente los niveles de pobreza ni las desigualdades sociales y regionales, de forma que la migración hacia las áreas urbanas contribuye a la redistribución de la población en condiciones de pobreza. El periodo de estudio se centra en la etapa de instrumentación plena del modelo de desarrollo basado en la competencia abierta al mercado externo, que introdujo cambios en los patrones espaciales del proceso de urbanización y de desarrollo regional. Este objetivo general se tradujo, en un orden más concreto, en los siguientes objetivos específicos: 1. Aproximar un enfoque teórico que constituya un marco interpretativo general, basado en elementos de filosofía política y derechos humanos, para el análisis de las desigualdades en el nivel de desarrollo y las condiciones de vida de las ciudades. 2. Analizar la distribución inter e intrarregional del crecimiento urbano e identificar los patrones espaciales que caracterizan al proceso de urbanización. 3. Analizar la evolución de las condiciones de vida de las ciudades mexicanas y su diferenciación geográfica. 4. Relacionar la evolución de las condiciones de vida de las ciudades con la dinámica económica a escala regional y local, y con la capacidad de los gobiernos locales para atender las necesidades de la población. 5. Profundizar con el análisis comparativo de dos estudios de caso de tamaño y localización regional similar, seleccionados a partir de su evolución en el periodo de estudio y sus características particulares, con la finalidad de: a) Explicar la evolución diferencial del nivel de desarrollo económico y social de los casos de estudio. b) Identificar y comprender el potencial de progreso que ofrecen los casos de estudio a su población, así como el grado de atracción de población migrante que presentan. c) Conocer y explicar las características de la población con las condiciones de vida más precarias en los dos casos de estudio, e identificar las oportunidades de progreso que les ofrece su contexto urbano. La estrategia de investigación comprendió el uso de varios métodos y de tres escalas, de conformidad a la información existente, los recursos disponibles para la investigación y los objetivos específicos a cumplir en cada parte de ella. El primer objetivo específico se resuelve en el capítulo i, que presenta un análisis de la evolución del concepto de desarrollo y de las principales teorías sobre justicia distributiva y justicia social territorial, a partir del cual se construye la noción de desarrollo socioespacial, de utilidad para interpretar la situación de diferenciación geográfica de las condiciones de vida de los componentes de un territorio dado, en nuestro caso, las ciudades del país. Los capítulos u y in atienden los objetivos específicos segundo, tercero y cuarto. El análisis se realizó a escala nacional, siendo las unidades de observación las ciudades del país que son los componentes del Sistema Urbano Nacional. En el capítulo u, donde se responde al segundo objetivo, se analiza el proceso de urbanización en México relacionando el contexto económico con la forma como se distribuye territorialmente el crecimiento urbano. En el capítulo se enfatiza el periodo 1990-2010, si bien la primera mitad se dedica a la descripción de las características del proceso en dos periodos antecedentes, 1900-1940 y 1940-1980, con la finalidad de comprender mejor la conformación actual del patrón territorial de desarrollo urbano en el país. El capítulo ii sirve de marco general para el capítulo ni, donde se abordan los objetivos específicos tercero y cuarto. En este capítulo se identifican y describen las condiciones de vida que, de forma agregada a escala de ciudad, presentaron los componentes del Sistema Urbano Nacional en 1990, 2000 y 2010, a partir de formular un índice de condiciones de vida o nivel socioeconómico que, además de mostrar la diferenciación entre las ciudades y plantear una medida de distancia entre ellas en este aspecto, permite dar seguimiento a su evolución en el tiempo. En este capítulo también se identifica y describe el patrón geográfico de diferenciación en las condiciones de vida de las ciudades, correlativo al nivel de desarrollo de su contexto regional, pero al mismo tiempo diferenciado al interior de cada región. Los últimos tres capítulos atienden directamente al quinto objetivo específico, es decir, profundizar la investigación en estudios de caso para comprender las diferencias de desarrollo económico, y en otros factores que influyen en las condiciones de vida y bienestar de la población que presentan en el tiempo ciudades de tamaño y localización regional similar. Los dos casos de estudio seleccionados son las zonas metropolitanas de Cuernavaca y Querétaro. Se trata de dos urbes de importancia regional que, partiendo de condiciones similares, se desarrollaron de forma disímil en las últimas décadas para presentar actualmente un nivel distinto de competitividad económica y potencial de crecimiento. De manera un tanto burda, pues cada ciudad tiene especificidades únicas, estos casos ejemplifican experiencias de desarrollo urbano opuestas en el contexto de la apertura comercial: la Zona Metropolitana de Querétaro representa a aquellas ciudades que han logrado colocarse en una posición competitiva, a partir de un sólido crecimiento económico, mientras que la Zona Metropolitana de Cuernavaca personifica a aquellas ciudades que se han rezagado en el mismo contexto, al no haber contado con ventajas competitivas relevantes que les permitan sostener un desarrollo ascendente y dinámico. En el capítulo iv se hace un análisis comparativo de los dos estudios de caso -tomados cada uno como una unidad- referido a la situación de la economía, el mercado ocupacional, la calidad y adecuación de la vivienda, la dotación y cobertura de los servicios públicos, así como el nivel educativo de la población, que son los aspectos principales de las condiciones materiales de vida. En los capítulos v y vi la investigación se lleva a una escala menor, poniendo la atención en las áreas al interior de las dos zonas metropolitanas que muestran las condiciones de vida más precarias, con la finalidad de analizar comparativamente sus características y el potencial de progreso que estas metrópolis pueden ofrecer a esta población. Para tal efecto se realizaron encuestas en lo que se denomina "núcleos de pobreza", identificados a partir de una técnica propia de los estudios de segregación residencial socioeconómica; en ambos casos se utilizó un muestreo probabilístico, así como un cuestionario que capta diversos aspectos de las condiciones de vida de la población. En el capítulo v se aborda la estructura sociodemográfica de estas poblaciones, su nivel educativo, las características de su participación en la economía local y su nivel de ingreso, así como el recurso de estrategias de sobrevivencia ante lo exiguo del ingreso del hogar. En el capítulo vi se continúa con el análisis de los núcleos de pobreza atendiendo a las características de la vivienda, el acceso a servicios básicos, la calidad del ambiente social y la percepción de satisfacción con el lugar de residencia, así como a la existencia de mecanismos de compensación de las condiciones de vida, como son los programas de política social y la organización comunitaria. Un séptimo acápite se dedica a las conclusiones generales de la investigación; en él se retoman los resultados y conclusiones de los diversos capítulos, y se discuten en torno al concepto de desarrollo socioespacial. El trabajo desarrollado abarcó un tiempo largo y distintos momentos; lo que aquí se puede leer es la versión final de varias aproximaciones de las distintas partes del documento. Una versión previa, muy similar a la actual, se presentó como tesis para obtener el grado de doctor en Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México. A lo largo del tiempo de desarrollo de este trabajo, varias personas colaboraron de distinta forma, ya sea a través opiniones, recomendaciones, asesorías, o apoyando en el procesamiento de la información, entre otras formas, a quienes es justo reconocer y agradecer. Al doctor Adrián Guillermo Aguilar, que fue el director de tesis, y a las doctoras María Teresa Gutiérrez Vázquez y Carmen Valverde, así como a los doctores Adolfo Sánchez Almanza y Javier Delgadillo Macías, que fungieron como sinodales. A los maestros Patricia Romero Mares y Javier González Rosas, que prestaron valiosas asesorías y colaboraron en algunas partes del procesamiento estadístico de la información. A Fidel Olivera, Julio Guadarrama y Paloma Rodríguez, que colaboraron en distintas tareas del arduo trabajo de compilación y procesamiento de la información.

Desarrollo y condiciones de vida en ciudades de México: el sistema urbano y las zonas metropolitanas de Cuernavaca y Querétaro

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