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Libros UNAM

¿Cómo ves? El aborto y la maternidad voluntaria

¿Cómo ves? El aborto y la maternidad voluntaria

 

ISBN: 9786070254499

Autor(es): Gabriela Rodríguez Ramírez

Editor/Coeditor/Dependencia Participante: Dirección General de Divulgación de la Ciencia / Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial

Formato: Libro Impreso

Disponibilidad: En existencias

Special Price MXN$69

Precio Habitual: MXN$98

ISBN/ISSN 9786070254499
Entidad Académica Dirección General de Divulgación de la Ciencia
Edición o Número de Reimpresión 2a edición, año de edición -2014-
Tema Medicina, enfermería, odontología y veterinaria
Colaborador Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial
Número de páginas 203
Tamaño 16 x 11.5 x 1
Terminado o acabado Rústico
Idioma Español

Detalles

Conforme se van consolidando nuevas culturas juveniles desde la liberación sexual en la década de 1960, las generaciones del siglo xxi han transformado sus patrones sexuales hacia prácticas más abiertas y distantes de las regulaciones religiosas o familiares. En este libro, la autora busca poner a disposición de los jóvenes información precisa, científica y legal sobre la sexualidad, los anticonceptivos y el aborto, y da pautas para la reflexión sobre los dilemas que rodean estos temas.
El texto parte del reconocimiento de que el ejercicio libre, placentero, responsable e informado de los jóvenes es un derecho humano fundamental. Los temas que se abordan son: la comunicación y las diferencias de género en la sexualidad y ante los embarazos no deseados, y la explicación, forma de uso y recomendaciones para todos los métodos anticonceptivos, así como para la prevención de infecciones sexuales. En cuanto al aborto, se abordan dilemas éticos, científicos y religiosos, los métodos de riesgo y los más seguros, así como su situación legal en el mundo y en las diversas entidades de México.

Gabriela Rodríguez Ramírez

(Ciudad de México, 1953) Es licenciada en psicología, con estudios en pedagogía, maestra en antropología social por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, ha recibido becas de estudios en Estados Unidos. Fundadora y presidente de la revista Afluentes, consultora del Population Council, Oficina Regional para América Latina y el Caribe. Ha sido subdirectora de la Fundación Mexicana Para la Planeación Familiar A.C. profesora de la Universidad La Salle. Ha hecho programas de radio con el tema de planeación familiar, presentado numerosas ponencias y colaborado con artículos académicos, también ha publicado como autora y coautora en más de veinte libros.

Introducción Siempre es mejor evitar un embarazo no deseado que recurrir al aborto. El aborto es un último recurso; por ello, es mejor informarse antes y utilizar anticonceptivos. Hay quienes piensan que con educación sexual podrían evitarse todos los abortos, pero esta relación es imperfecta. Para empezar, porque el deseo sexual es natural e inconsciente y nadie puede someterlo a la razón ni a la planeación. Pero además porque el embarazo no deseado tiene múltiples causas: la censura es una de las principales, pues una sociedad que no difunde ampliamente la información sobre los anticonceptivos y que no los hace accesibles para todos contribuye a que sigan existiendo este tipo de embarazos; otra causa es la falla del método anticonceptivo utilizado, ninguno es 100% seguro, ni siquiera la abstinencia sexual, porque aunque parece obvio, ésta suele fallar porque la gente la suspende. La violación es otra causa común de embarazo no deseado; ésta llega a ocurrir aun dentro del noviazgo o del matrimonio. De ahí que para evitar embarazos no deseados y ejercer la maternidad voluntaria es necesario contar con acceso al aborto y a una educación sexual integral que aborde el derecho a la información, a la salud reproductiva y a una vida sexual libre de violencia. Para ejercer el derecho a la maternidad voluntaria hay que conocer todos los métodos que permiten prevenir los embarazos, así como las situaciones en las que es posible acceder a la interrupción legal del embarazo (ILE) o aborto. En la región de América Latina, barreras legales, culturales y económicas han impedido que todas las mujeres tengan acceso a los anticonceptivos y al aborto, en especial entre quienes viven con mayor precariedad, menor escolaridad o habitan en zonas rurales; además, la maternidad voluntaria ha estado mediada por la confluencia de movimientos religiosos y tendencias geopolíticas. En la medida en que los gobiernos fueron impulsando una política de población, el debate sobre los derechos reproductivos se fue polarizando. Algunos grupos conservadores estigmatizan el uso de anticonceptivos y el recurso del aborto. Funcionarios y jerarcas de la Iglesia católica son actores políticos visibles tanto en la promoción como en la oposición a los programas de salud reproductiva. Un tercer actor es el movimiento amplio de mujeres y las feministas, quienes han ido construyendo el derecho a la maternidad voluntaria, al lado de otros derechos sexuales y reproductivos, como una obligación que tiene que garantizar el Estado. Uno de los principales logros del movimiento amplio de las mujeres mexicanas y del feminismo fue hacer legal el aborto en la ciudad de México: desde abril de 2007 el aborto por decisión de la mujer es legal en las primeras 12 semanas de gestación. Se trata del primer país de América Latina que logra abrir el acceso al aborto libre (con excepción de Cuba), lo cual rompió con una tradición regional muy vinculada a los mandatos vaticanos en una región que tiene la mayor feligresía católica del mundo. Sin embargo, muchas personas desconocen que desde 1931 el aborto es legal en todo México cuando el embarazo es producto de una violación y, en la mayoría de las entidades, por riesgo de la salud o vida de la madre. Desafortunadamente, entre la ley y el ejercicio efectivo del derecho hay una brecha que impide el acceso al aborto, aun entre las víctimas de violación. Hasta hoy, las mujeres con recursos económicos e información pueden acudir al Distrito Federal a interrumpir su embarazo, o viajar fuera del país para realizarse un aborto; en cambio, las mujeres en situación de pobreza o marginadas no tienen esta opción, salvo que sean apoyadas por instituciones de la sociedad civil.1 La legislación restrictiva y la falta de acceso orillan a que muchas mujeres recurran a abortos clandestinos que ponen en riesgo su salud, su libertad y hasta su vida; actualmente el aborto es la cuarta causa de muerte materna. Desde que se legalizó el aborto en el Distrito Federal y como reacción al avance de la izquierda en el centro del país, por razones aparentemente políticas en otras entidades federativas los legisladores hicieron más restrictivas las leyes y se comenzó a perseguir a las mujeres que abortan. En vez de atenderlas en los hospitales, algunos médicos iniciaron denuncias, de manera que en 2012 fueron denunciadas 226 mujeres por esta causa. También han ocurrido otros retrocesos. Está documentado un rezago o estancamiento en el acceso a los anticonceptivos en adolescentes de 15 a 19 años, en especial entre las solteras, lo que tiene que ver con el enfoque de las campañas de planificación familiar, pues hasta hace muy poco la mayoría de los mensajes y servicios se ha dirigido a las mujeres casadas o unidas. De manera paralela, con el advenimiento del VIH/SIDA (VIH, Virus de la Inmunodeficiencia Humana), se realizaron desde 1980 campañas de promoción del uso del condón, con lo cual los mensajes se dirigieron no solamente a las mujeres, sino también a los hombres. En dos décadas se logró una transformación sustancial en las costumbres sexuales juveniles: la preferencia por el uso del condón. Este cambio fue muy positivo para la cultura preventiva y la salud sexual, porque se trata del único método que además de prevenir con alta efectividad el embarazo, evita el contagio del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, al arrancar el nuevo siglo las campañas preventivas para adolescentes se suspendieron y mermó la inversión gubernamental en la educación sexual integral, lo cual tuvo un efecto directo en un menor uso de anticonceptivos y un aumento de embarazos tempranos. Para promover la salud sexual reproductiva son necesarias las campañas en los medios, así como el acceso a una educación integral de la sexualidad. Niñas, niños, adolescentes y jóvenes tendrían que recibirla en las escuelas, en las universidades y en todos los medios de comunicación, incluyendo las redes sociales. En todos estos espacios es necesario dar a conocer los dispositivos y las nuevas tecnologías preventivas, y promover los derechos sexuales y reproductivos. Se requiere que los centros de salud mantengan una amplia oferta de anticonceptivos en servicios amigables para adolescentes y jóvenes, y que el acceso a la interrupción legal del embarazo no sólo sea un derecho en la ciudad de México, sino para todas las ciudadanas del país y del mundo. Este libro busca explicar el uso de las tecnologías anticonceptivas para jóvenes, así como las que se aplican en la interrupción legal del embarazo. El texto se desarrolla dentro del marco internacional y nacional de los derechos reproductivos. En el primer capítulo se hacen algunas reflexiones sobre la desigualdad de género, la sexualidad y los procesos de construcción de las culturas juveniles, así como de los significados y las opciones ante un embarazo no deseado. El segundo apartado está dedicado a los anticonceptivos modernos: ¿cómo funcionan?, ¿qué tan efectivos son?, ¿cómo deben utilizarse correctamente? Existe la necesidad de actualizar los conocimientos porque hay avances tecnológicos recientes: las píldoras especiales para adolescentes con una dosis baja de hormonas y con mínimos efectos secundarios, la anticoncepción de emergencia o píldora del día siguiente, los parches, el desarrollo del dispositivo intrauterino (diu) para jóvenes nulíparas (sin hijos), los nuevos inyectables y la investigación sobre los microbicidas. El tercer capítulo está dedicado al aborto: su situación en México, algunos dilemas éticos y científicos sobre el inicio de la vida humana, y las argumentaciones religiosas en torno al tema; además se presentan los resultados de algunos estudios enfocados en los efectos del aborto en la salud mental, en las actitudes de los hombres, así como en los índices de delincuencia. Después hay una amplia descripción de las tecnologías para abortar: los diferentes métodos quirúrgicos y —la gran novedad— los medicamentos abortivos, nuevas sustancias y combinaciones que ofrecen gran eficacia, menos dolor y menor reacción emocional en algunas mujeres; además se aborda la anticoncepción postaborto. Al final de este capítulo se explican las condiciones legales del aborto en México, con información básica para acceder a él en el Distrito Federal y al aborto por violación en las entidades del país; finalmente se hace una revisión de las leyes de México y del mundo, y se sugieren libros y sitios de interés sobre sexualidad y embarazo que pueden consultarse en la red electrónica. 1El Fondo de Aborto para la Justicia Social María fue creadocon el objetivo de dar apoyo financiero y acompañamiento amujeres que viven fuera de la ciudad de México y que no cuentan con suficientes recursos para poder acceder a los servicios de aborto legal disponibles en el D. F. Véase . decisión libre, responsable e informada.

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